Hermanos. Las relaciones de amor (-odio).

Podríamos definir lo que significa esta palabra «hermanos» como esas personas con las que creces, con las que convives cada día durante muchos años y con las que se comparte lo más importante para un niñx, sus padres/madres. A veces ya naces siendo hermanx y a veces no, pero eso no importa. Porque a ser hermanx se aprende.

Por curiosidad ¿Le  habéis preguntado alguna vez a un niñx si le gusta tener hermanxs? 

Puede que sus respuestas fueran parecidas a estas:

« , porque me cuida, puedo jugar con él/ella, me ayuda con los deberes, puedo ayudar a cuidarle, me defiende, me hace compañía , me divierto él/ella, puedo ver con él/ella los dibujos …» o «No, porque me pega, se chiva de todo,  siempre me la cargo por su culpa,  le tengo que dejar mis cosas, porque me manda, se copia todo lo que hago…» o quizá su respuesta sea «No lo sé» nunca se lo había planteado porque de repente, un día ocurrió.

Lo que podríamos traducir como que en ocasiones es genial y en otras insoportable. La vida misma. Por eso tener hermanos nos enseña a entender la vida, y nos entrena para vivirla, ya que :

  • Ayuda a entender, comprender y aceptar a los demás, y a ti mismo. Con la convivencia diaria en un ambiente tranquilo y protegido vas aprendiendo a darte cuenta que lxs demás son diferentes a ti y tú a ellxs .
  • Enseña a reconocer y entender tus emociones y las de la otras personas. Lo que es la envidia, la tristeza la alegría la rabia los celos . Tanto si la sientes tú como si la siente tu hermanx la vives igual. Te alegras por él/ella y sufres por él/ella. Empieza el aprendizaje de la empatía.
  • Aprendes a mostrarte como eres. A proteger, a pelearte, a darte cuenta que no se puede tener todo, que no siempre se tiene razón, a tener paciencia, a no ser siempre tú el primerx, a alegrarte por el otrx. Aprender a compartir: el espacio, las cosas, el cariño, tus problemas o éxitos, tu habitación. Aprendes a dar y  recibir aunque no quieras o no creas merecerlo .
  • Aprendes a negociar, a perdonar.
  • Sentirte especial a veces, a ser cómplice, leal, confiable y a confiar.
  • A equivocarte y rectificar.
  • Desarrollar tu individualidad. 

Y todo esto se va llevando a cabo en  lenguaje fraternal, es decir, emocional. Por eso tanto las expresiones de alegría como las peleas o conflictos entre hermanxs, pueden parecer en ocasiones desproporcionadas . 

Parece que se adoren y al momento que se odien. 

Pero así es como aprenden a quererse, a ser hermanos .

Es normal que resulte complicado para los padres/madres entender su relación sobretodo en momentos de peleas. Se tiende a pensar que todo es más grave de lo que parece, gritos, insultos, llantos.. Pero de repente están riéndose de nuevo y como si nada.

¿Qué hacer? ¿Cómo resolver entonces? 

Depende de la edad, del momento, de la intensidad.. pero en general es importante dar un pequeño margen para darles la oportunidad de que resuelvan ellxs. Si no resulta, se puede intervenir para iniciar el proceso de solución y que acaben ellxs. Y si se hace necesario poner orden y listo. Con cariño y refuerzo como ya sabemos por otros artículos como:

Pero lo más  importante es tener especial cuidado en que lxs niñxs no interpreten o perciban un trato diferente entre ellxs en cuanto a responsabilidades, afecto o disciplina.  Los niñxs  pueden notarlo y malinterpretarlo y eso provocaría problemas de rivalidad, poder o celos entre ellxs.

Esto  no es tan difícil que ocurra. Aunque tendemos a creer que se educa a todxs los hijxs  igual hay variaciones debidas a muchos factores. 

Simplemente la experiencia que como padres/madres  se va adquiriendo es suficiente.

Por ejemplo, lo que no se ha dejado hacer o decir a unx, a otrx se le  permite antes, o se tiende a reñir al mayor porque es más efectivo…pero los niñxs lo perciben todo.

Hay que estar atentxs.

Parece complicado pero si se hace desde el amor y el respeto es más fácil, siempre podemos rectificar.

Porque está comprobado que las relaciones que mantienen los padres/madres con lxs hijxs influyen directamente en las relaciones que mantienen los hermanxs entre ellxs.


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El peligro de la sobreprotección

¿Por qué caemos en la sobreprotección?

El ser humano, a diferencia de otros mamíferos del reino animal, no es autónomo desde el nacimiento.

Necesitamos que nos alimenten, que nos estimulen y que nos den cariño para poder sobrevivir. Que nos protejan.

Por eso protegemos, porque nos han protegido.

Pero poco a poco de manera básica y natural vamos aprendiendo a caminar, a comer …y en definitiva a hacernos entender, obteniendo así la confianza y seguridad necesarias para nuestro desarrollo vital. Para poder sentirnos bien por quienes somos , por cómo somos y por lo que queremos llegar a ser.

Muchas veces como adultxs, tutorxs o padres/madres tenemos miedo de que nuestrxs niñxs sufran, no sean aceptadxs o no sean felices. Es por ello que, sin casi darnos cuenta, les supervisamos y protegemos en exceso. Eso hace que nos sintamos mejor, «están a salvo» pensamos, pero no es exactamente eso lo que ocurre.

Hay que tener en cuenta no únicamente el peligro de la desprotección sino también el peligro de la sobreprotección.

Esa protección excesiva (o sobreprotección) se traduce por ejemplo en ir por delante resolviéndoles los problemas incluso antes de que aparezcan, en impedir que hagan cosas que pensamos no van a poder hacer para que no se sientan mal, en no dejar que se relacionen con algunxs niñxs que pensamos van a ser una mala influencia, en responder por ellxs o en darles todo lo que quieren.

Algunos ejemplos de sobreprotección:

  • «Ponte la chaqueta que vas a tener frío»
  • «No corras que te vas a caer»
  • «No vayas con esx niñx si te ha cogido las cosas sin permiso, ahora hablo yo su madre /padre y se las pido»
  • «Déjame que vea si has traído todos los libros que eres muy despistadx»
  • «Ven que te arregle la mochila»
  • «No, Paco no va a ir al cumple»
  • «No subas al tobogán que te vas a poner perdidx»
  • «Da igual mamá/papá se quedan contigo, ya iremos al cine otro día si te pones triste si nos vamos»

Y así nosotrxs nos quedamxs tranquilxs. Todo controlado .

Pero el/la niñx traduce:

  • «No me fío de ti»
  • «No eres capaz»
  • «Menos mal que estoy aquí, sin mi no podrías hacerlo solx»
  • «Yo mando»

Por supuesto no hablamos de no apoyar, cuidar y educar a nuestrxs niñxs. Es su derecho y nuestra responsabilidad. Hablamos de intentar hacerlo yendo a su lado, acompañándoles y guiándoles como los referentes y modelos de conducta que somos para ellxs.

Y con amor.

Ni delante, ni encima, ni detrás.

En primer lugar darles la oportunidad de enfrentar las responsabilidades acordes a su edad y en segundo lugar no hacer por ellxs lo que sean capaces de hacer solxs.

Aunque lo hagan más despacio, o no tan bien como nos gustaría o creamos que debieran hacerlo.
Si crees que puede o él/ella te dice que puede, es suficiente. Poco a poco lo hará más deprisa y mejor. Con la práctica. Como nosotrxs. Como todxs.

Dejemos que los niñxs nos ayuden a educarles .

Lxs niñxs :

  • Disfrutan del momento
  • Confían.
  • Valoran a las demás personas por como son, no por sus capacidades, intelectuales, físicas o de cualquier otra índole.
  • No se comparan.
  • No intentan encajar, se muestran como son.
  • Les gusta aprender y agradecen la enseñanza.
  • Comen cuando tiene hambre y paran cuando ya no tienen.
  • Tienden a equilibrar, sienten que los extremos traen problemas.
  • Perciben el mundo a través del juego, del afecto y de las emociones .
  • Miran hacia delante, siempre a la solución.
  • Son curiosxs.
  • Divertidxs.
  • Aceptan a todas las personas, no ven la diferencia.
  • Se expresan, piden lo que quieren.
  • Preguntan si no entienden.
  • No se sienten ridículxs. No tienen vergüenza.
  • Les gustan los animales, se entienden con ellos.
  • Desarrollan la imaginación.
  • No hablan mal de los demás.
  • Hacen cosas que parecen innecesarias porque sí.

La sobreprotección hace que los niñxs :

  • Se sientan insegurxs.
  • Sientan miedo .
  • Muestren exigencia.
  • Se comporten de manera irresponsable.
  • Se consideren incapaces.
  • Sientan vergüenza y se sientan ridículxs .
  • Muestren comportamientos infantiles para su edad.
  • Tengan poca iniciativa.
  • Sean poco pacientes, y se muestren nerviosxs.
  • Se alejen de lxs demás niñxs.

Escuchar, hablar, estar con ellxs y hacerles llegar nuestro amor hará que vayan consiguiendo la seguridad que necesitan para desarrollar plenamente la confianza en si mismxs.

Una confianza necesaria para llegar a gustarse y valorarse como son, y con ello, respetarse siempre, enfrentando la vida con sabiduría.

Aguantemos nuestros miedos y se los evitaremos a ellxs.

Demasiada protección, desprotege, debilita.

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Cómo decir que no

…en lugar de dar largas

«Begoña, a veces me sabe mal que he tenido citas con alguna persona y después simplemente desaparezco o voy dejando de responder, quiero saber cómo decir que no en lugar de dar largas»

Esta es una inquietud que nos han trasladado algunas de las personas que vienen a la clínica.

Hoy en día la gente se conoce muchas veces por internet. Eso es un hecho innegable y no hay nada malo en conocerse por una red social como puede ser Tinder o Instagram.

El problema es que algunas veces el hecho de haber conocido a alguien por ejemplo por Tinder hace que después de una primera cita en persona la opinión que se tenía cambie.

Cabe la posibilidad de que después de ese primer encuentro no tengas ganas de quedar más. Y el hecho de poder simplemente dejar de comunicarte y no tener que pasar el trago de decir que no es tentador. Pero recuerda, aunque esa persona no esté delante de ti en ese momento, le estás haciendo un vacío del mismo modo.

En este breve artículo queremos contarte qué puedes hacer para no resultar agresivx en una situación así.

¿Cómo decir que no en lugar de dar largas?

Digamos que después de una primera cita con alguien con quien no se quiere volver a quedar existen dos opciones:

  1. Decir que no claramente, aunque sea por Tinder, Instagram, WhatsApp…
  2. Ir «dando largas» y esperar a que se de cuenta.

¿Qué te gustaría que hicieran contigo?

A veces pensamos que decir que no puede resultar agresivo pero eso depende de cómo lo digas.

En algún artículo ya hemos hablado sobre comunicación asertiva y realmente hay muchas maneras de decirle a una persona que no quieres volver a quedar más sin que eso sea hiriente o agresivo.

Sin embargo, lo que sí puede hacer más daño es ir dando largas y tratar a la persona con cierto desprecio contestando cada más tiempo o dejando de mostrar un interés que sí mostrabas antes.

Por muy superficial que sea una relación…

…siempre puedes elegir comunicarte asertivamente.

Solemos hacerlo más con las personas de nuestro entorno. Es natural tener más facilidad para comunicar cualquier cosa a alguien con quien se tiene más confianza.

Pero incluso en las relaciones más superficiales, incluso después de una sola cita, esa persona merece saber que no quieres seguir quedando.

Un ejemplo de mensaje que se podría enviar a alguien con quien has quedado una única vez:

Así esa persona no se siente mal. No se siente culpable y no siente que las cosas han acabado sin ninguna explicación.

No es un mensaje agresivo y tampoco estás dando más explicaciones de las necesarias.

Es un acto de responsabilidad comunicar aquello que queremos y aquello que no queremos y también una forma de comportarse de manera respetuosa hacia las demás personas.

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RESIGNACIÓN


La resignación es quedarnos en «lo que pudo haber sido y no fue» y aguantarnos.

La capacidad de aguante, de sacrificio, el conformismo, la hemos aprendido. Nadie nacemos con la resignación incorporada.

Se nos enseña porque se considera una actitud necesaria para la vida o incluso digna de admiración en muchos casos. «No digas, no hagas, aguanta y calla» o bien «pelea y no te rindas» .

Al final es lo mismo, tanto la resignación como la pelea llevan por distintos caminos a la incapacidad y a la frustración. Es decir, a quedarnos paradxs.

Si creo que soy incapaz no haré nada y si estoy frustradx tampoco, solo quejarme y llenarme de rabia e impotencia que para el caso es lo mismo.

Vivir encadenadx y bloqueadx, ver la vida pasar por tu lado pero no poder meterte dentro.

Y así aparece la fatalidad, la imposibilidad de cambio, la soledad , el miedo a no poder asumir la responsabilidad de nuestra vida, la indefensión, la tristeza.

Y cuando todas estas cosas se instalan en nuestra vida somos infelices y la infelicidad trae más resignación y más frustración.

Pero vivir es seguir adelante, luego esa solución no nos sirve.

¿Qué hacemos entonces? ¿Cómo se llevan esas situaciones complicadas si no nos resignamos o peleamos hasta el final?

Pues la solución pasa por aprender a reconocer y aceptar que es posible que no siempre las cosas salgan como queremos o que a veces pasan cosas que no queremos que pasen. Si lo sé y lo acepto, aunque me moleste, le daré cabida, no lucharé contra ello, no me pillará desprevenidx y podré hacerme cargo de la situación elaborando mi plan B.

Por ejemplo :
Si me ponen dos exámenes el mismo día y no contaba con ello puedo entonar el "pobre de mí" a pleno pulmón y quejarme sin tregua. O bien, con el disgusto encima, intentar elaborar mi plan B. Mirar si me da tiempo a presentarme a ambas, decidir dejarme una, hablar con mis compañerxs y hacer una petición de cambio de fecha a unx de lxs profesorxs.

No me resigno, lo acepto y me permito la posibilidad de hacer algo al respecto para salir lo más airosx posible de esa situación que no me gusta .

Y así aparece la responsabilidad, el esfuerzo, la capacidad de cambio, la implicación, la esperanza, la tranquilidad y el bienestar.

Y cuando esas cosas aparecen en nuestra vida nos sentimos bien.

Seguro que estás pensando que hay cosas mucho más difíciles de aceptar que el hecho de que te pongan dos exámenes el mismo día, y eso es verdad.

La muerte, por ejemplo, la enfermedad, hacerme mayor, que un amigx me falle, que mi relación no funcione o tal vez quedarme calvx.
Pues esto también hay que aceptarlo sin resignación ni quejas. Con dolor, con pena, con incomodidad, con sorpresa, pero sin dramatizar.

No podemos eliminar la muerte pero no por ello vamos a dejar de intentar disfrutar de la vida. No podemos eliminar la enfermedad pero no por ello vamos a dejar de cuidarnos porque “total de algo hay que morir”.

Es posible que alguna vez o más de una, las personas en las que confiamos nos decepcionen y nos hagan daño, pero no por eso vamos a aislarnos y dejar de confiar y de tener amigxs , «todo el mundo te acaba fallando no voy a volver a confiar en nadie». Puede que nuestra relación no funcione pero no vamos a conformarnos y mantenernos en una relación que no nos satisface culpabilizándonos y pensando que hay algo malo en nosotrxs o vamos a evitar tener una relación si nos gusta vivir en pareja. Quedarse sin pelo puede ser difícil de asumir, pero quedarme en el «¿por qué a mi?» no ayuda a seguir sintiéndonos atractivxs teniendo en cuenta lo que sí tenemos.

No se trata de negarnos las cosas o intentar que nos guste lo que no nos gusta.

Se trata de tenerte en cuenta, tomarte tu tiempo y con tranquilidad darte la oportunidad de responder a las experiencias de tu vida con responsabilidad y compromiso .

No siento nada

"Hace algún tiempo que he dejado de sentir cosas, ya no siento nada. Da igual dónde esté, con quién esté, si salgo o no, si viajo o no. Lo que antes me hacía disfrutar... Ahora nada me provoca nada"

Uno de los síntomas que más deben hacernos poner la atención en que algo no va bien es precisamente este. No sentir nada.

Sobretodo cuando además se acompaña de otros síntomas como sentir cansancio constante a nivel físico, dificultad para pensar y problemas de concentración y necesidad de hacer mucho sobre esfuerzo para moverse o incluso salir a la calle.

¿Por qué pasa que alguien pueda decir «no siento nada»?

Ese «bloqueo emocional» es por lo general una consecuencia, aunque también causa, de una pérdida de ilusión o cosas positivas que a veces implica muchas pequeñas pérdidas y a veces únicamente hace falta una pérdida suficientemente importante.

Puede haber empezado en un proceso de duelo, por ejemplo, o en una ruptura.

También puede ser que sea porque de un tiempo a esta parte por alguna circunstancia externa esa persona ha ido dejando de hacer actividades agradables.

¿Qué se puede hacer para volver a ser quien era?

Lo mejor es buscar ayuda profesional. Muchas veces este paso es muy difícil y se retrasa un tiempo hasta que la persona se siente preparada.

La sociedad cada vez responde más a lo importante que es recibir ayuda profesional cuando uno se encuentra mal anímicamente y no únicamente cuando el dolor es físico.

¿Qué son las terapias de conversión?

Para comprender qué son las terapias de conversión y tener buenos argumentos en contra de ellas tenemos que saber varias cosas sobre qué es una terapia psicológica.

¿Qué es una terapia psicológica?

Una terapia psicológica es un proceso por el cual un/a profesional de la psicología atiende a una persona que acude a él/ella voluntariamente. Lo primero que hará es evaluar cuál es el problema emocional y/o conductual que le está haciendo sufrir y después le enseñará técnicas avaladas científicamente para resolver dicho problema.

¿Qué pretenden las terapias de conversión?

Las terapias de conversión pretenden que las personas que tienen una orientación sexual diferente a la heterosexualidad y que están sufriendo por esto cambien su orientación mediante métodos que no ha aceptado la comunidad científica (métodos pseudocientíficos).

Así pues, cuando nos preguntamos ¿qué son las terapias de conversión? lo primero que podríamos respondernos es que no son terapia.

No son una terapia porque:

  • La homosexualidad se eliminó del Manual Diagnóstico de los Trastornos Mentales (DSM) en el año 1973.
  • Sus métodos no están avalados científicamente.
  • Se basan en la premisa falsa de que lo que provocará bienestar a la persona que acude a terapia es cambiar su orientación sexual.
  • No está demostrado científicamente que sea posible cambiar la orientación sexual de una persona.
  • No está demostrado que la heterosexualidad provoque bienestar en detrimento de otras orientaciones sexuales.

¿Y si me siento mal con mi orientación sexual qué debería hacer?

Muchas personas acuden a terapia porque están sufriendo a raíz de haber sido conscientes de que su orientación sexual no es «heteronormativa». A veces por sus propios prejuicios sobre ello, otras veces por los prejuicios de las personas de su alrededor o incluso por miedo a decirlo aún sin estar segurxs de cómo reaccionarían estas personas.

Acudir a terapia es algo que puede ayudar para gestionar este tipo de emociones y para encontrarse mejor.

Tu psicólgx será una persona que no te juzga, que no tiene una opinión personal sobre el tema. Una terapia siempre debe basarse en una opinión profesional y en estudios científicos y nunca en pensamientos basados en el juicio personal de quién está al otro lado ni en otros tipos de ideales como los religiosos.

Un/a psicólogx jamás te juzgará moralmente, únicamente trabajará sobre tus necesidades, tu malestar y en la búsqueda de la solución.

¿Qué se haría en terapia?

Una terapia tiene la función de hacerte sentir mejor. Pero además la terapia debe seguir una normativa y nadie que aplique pseudociencias puede asegurarte un buen resultado.

La terapia debe ser cognitivo-conductal y tiene que aplicar técnicas y estrategias demostradas.


Si quieres leer la opinión del Consejo General de la Psicología de España puedes hacerlo en este link:

http://www.infocop.es/view_article.asp?id=6660

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El pensamiento en la era digital.

El pensamiento en la era digital.

Ayer fui a ver una película ambientada en 1700, «La Favorita».

La verdad es que me llamaron muchas cosas la atención, pero en especial la idea de que, a pesar de que todo en la película era enorme, el castillo, los jardines, las pelucas, las distancias… El mundo, en realidad, era muy pequeño.

No había muchas fuentes de conocimiento y la comunicación era bastante complicada lo que provocaba que la información, si llegaba, estuviera distorsionada manipulada o llegara tarde.

Además el diálogo y el debate eran también escasos, al final las decisiones las tomaba una única persona y entonces ¿para qué?

Tampoco viajar era algo que se practicara, además de peligroso era muy costoso, el caballo era el único vehículo y las piernas, claro. Por lo tanto nacías y no te movías de ahí hasta que morías, sin prácticamente información ni conocimiento del mundo.

Antes de la era digital, no hace tanto tiempo, también el mundo era más reducido sin nos basamos en esos parámetros.

El resultado es que es muy fácil que se instalen la uniformidad y la norma en detrimento del pensamiento plural y libertad de pensamiento o criterio.

Pero ahora no es así.

El mundo es enorme, inabarcable.

La información es infinita y también los canales de comunicación por los que esta discurre, por lo tanto, su transmisión es inmediata y muy fácil. Y si tenemos información podemos acceder al conocimiento.

Esto es necesario pero no suficiente.

Es imprescindible desarrollar la capacidad de discriminación de la información, porque sino el conocimiento no está garantizado.

Tenemos que educarnos en aprender a analizar y procesar la información para poder obtener nuevos conocimientos que nos ayuden a pensar de manera autónoma, es decir, a tener nuestras propias opiniones y tomar nuestras propias decisiones.

Algo así como:

  • Si se busca información sobre algo es imprescindible saber que es lo que se busca, por qué y donde se va a iniciar la búsqueda, así no iremos de link en link con lo que perderemos mucho tiempo.
  • Hay que cuestionar la fiabilidad actualización y especialización de la fuente.
  • Se debe aprender a descartar información duplicada.
  • Si se sigue en Instagram o twiter a profesionales de cualquier ámbito pero en especial de salud física o mental hay que tener en cuenta que es información general y que esta se debe adecuar a cada caso en particular. Por lo tanto, no aplicarla al pie de la letra y si fuera necesario consultar siempre al profesional de dicha disciplina haciéndole participe si se quiere de la información que se tiene y lo que se opina de ella.
  • Es importante seguir a usuarios diferentes. Leer o escuchar opiniones diferentes evita la inclinación de la información en algún sentido y aumenta la capacidad de juicio. También está bien iniciar hilos en twiter o preguntas en Instagram para establecer pequeños debates y contrastar puntos de vista.
  • Si tienes acceso al visionado de documentales, hazlo, sobre lo que sea: otras culturas, animales … son una fuente de información muy interesante .

La gran ventana al mundo que supone la era digital nos acerca y nos nutre, nos aleja de los prejuicios y nos acera a la diversidad, la pluralidad y la creación de conocimiento.

No seamos perezosxs, si nos quedamos en el corta – pega volveremos a entrar en el castillo y el mundo se hará pequeño de nuevo.

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Descansar

Quizá tienes FOMO y no lo sabes.

Generación millennial

¿Qué es ser trans?

Cada vez tenemos más información y eso siempre es bueno pero lo cierto es que a veces no acudir a las fuentes adecuadas puede hacer que la información a la que accedemos sea equivocada. Por eso vamos a hablar en este artículo sobre la identidad de género y sobre lo que significa ser una persona trans y lo haremos respondiendo a las preguntas más habituales sobre qué es ser trans. Responderemos desde la ciencia, como hacemos siempre.

¿Hay niñas con pene y niños con vulva?

La respuesta es . Para alguien que no tiene demasiados conocimientos en la materia puede parecer imposible, estas personas lo formularían de otra forma: «Si tiene pene eso le convierte en niño ¿no?»


En realidad es una cuestión de significados de palabras. Esas personas que no conocen la materia dan por hecho como cierta una premisa que no lo es: piensan que género y sexo biológico son sinónimos y que por lo tanto el género viene determinado por los genitales. Y fin de la historia.

Pero los seres humanos somos más complejos que todo eso. Los genitales no determinan nuestro género. Los genitales determinan nuestro sexo biológico. Y de este modo, cuando nacemos se nos asigna uno de estos 3 sexos:

  • Femenino: vulva
  • Masculino: pene
  • Intersexual: no claramente definido

Pero conforme vamos creciendo, concretamente alrededor de los 2 años de edad ya nos identificamos con un género. En muchos casos este género suele coincidir con el sexo biológico y entonces tendríamos una niña con vulva y un niño con pene.
En el caso de las personas intersexuales (según la OMS, un 1% de la población mundial), cuando el/la bebé nace, según el país en el que nazca, se le realizará una operación para concretar un sexo biológico o no.

FRAGMENTO DEL ARTÍCULO DEL PERIÓDICO "EL MUNDO" CUYO LINK ADJUNTAMOS:

En una sociedad en la que hemos crecido con el concepto de la existencia de dos géneros, investigaciones como la de Fowler aportan un conocimiento más a la gran paleta de colores en la diversidad biológica del desarrollo sexual. "La diferencia en la testosterona entre hombres y mujeres puede ser bastante pequeña. Aquellos que están convencidos de que la única opción es una opción binaria entre hombre y mujer no están basando sus puntos de vista en la realidad biológica", ha afirmado. "El género no es necesariamente binario. Las personas pueden ser hombres, mujeres, estar en algún punto intermedio o cambiar de género. La decisión depende de ellas". 


https://www.elmundo.es/ciencia-y-salud/salud/2019/02/15/5c65c318fdddffe1028b466f.html

Entonces…

¿Qué determina el género?

El género está en nuestro cerebro. Es nuestra cognición quien determina a qué género pertenecemos.

¿Y desde cuándo un/a niñx puede saber si es niño o niña?

Generalmente (aunque cada caso es diferente) desde los dos años de edad nos identificamos con un género u otro. Pero es algo que se responde más fácilmente si le preguntas a esx niñx en concreto.

Así que según la correspondencia sexo-género nos podemos encontrar en uno de estos 5 grupos:

  • Cisgénero: Tu sexo biológico y tu identidad de género coinciden. pe: tu sexo biológico es de mujer y te sientes mujer.
  • Transgénero: Tu sexo biológico y tu identidad de género no coinciden pero no te sientes mal con eso y no te operas para cambiar tu sexo biológico. pe: aunque tienes pene te sientes mujer pero no quieres operarte y quitarte el pene porque entiendes y quieres, o sea, te sientes bien siendo una mujer con pene.
  • Transexual: Tu sexo biológico y tu identidad de género no coinciden y te sientes mal con eso así que quieres operarte para cambiar tu sexo.
  • Género fluido (o Queer): no te defines con un género concreto sino que fluyes entre ambas posibilidades según cómo te vas sintiendo. A veces más masculinx a veces más femeninx.
  • Género neutro: Las dualidades no van contigo, no hay un género que te defina, sientes que no perteneces al género femenino ni al masculino. También en algunas culturas se reconoce a estas personas como «tercer género»

¿Ver a otras personas que no sean cisgénero puede hacer dudar a lxs niñxs cisgénero de su identidad?

No. Saber que existen otras posibilidades no nos hace dudar de lo que somos.

El género es algo que las personas identificamos, como decíamos, desde edades muy tempranas.

Lo cierto es que, además, no tenemos porqué saber qué personas son trans, por eso existe la visibilidad, porque lxs niñxs trans, aunque tengan personas trans a su alrededor no saben identificarlas y necesitan que se hable de ello para saber que es posible.

Imagina que eres un niñx trans y estas son las personas que tienes alrededor, ¿sabrías decirme quién es la persona trans?



Lo que sí puede llevar a confusión es cuando no eres una persona cisgénero y no sabes que se puede ser de otra manera.
Sentir que lo que te pasa no es normal, nadie más lo siente, que las otras personas de tu alrededor no entienden lo que te ocurre.

Nacer en un cuerpo que crees que determina tu género y que nadie te explique que eso no es así, que tu cuerpo no determina tu género en absoluto y que tu género viene determinado por tu cognición, es algo que te hace sentir incomprendidx y en soledad.

Problema que se resolvería simplemente hablando con naturalidad sobre ello.

¿Entonces se puede ser trans y no querer operarse?

Claro que sí. Ser trans no significa sentir rechazo por el cuerpo. Una persona trans puede querer mantener su cuerpo tal y como es o querer mantener algunas cosas y cambiar otras.

¿Una persona trans puede ser gay?

Sí. Nuestra identidad de género es quiénes somos. Nuestra orientación sexual es quien nos gusta. Cualquier combinación es posible entre cualquier identidad de género y cualquier orientación sexual.

¿Es verdad que hay hombres trans que se quedan embarazados?

Sí. Hay varios casos conocidos por lo que puedes encontrar algo más de información e incluso gente que cuenta su historia. Pero hay muchos más casos no conocidos.
Digamos que, simplificando mucho, la cosa sería así: Siendo hombre naces con sexo femenino. Tu cuerpo es físicamente femenino por lo que tienes el aparato reproductor femenino. Eres trasngénero por lo que no sientes rechazo hacia su vulva, tus órganos internos, etc. y decides que no te vas a operar. Así pues, en un futuro, si quieres, puedes gestar porque tu cuerpo te lo permite.

Puedes ver este vídeo para conocer un caso concreto en primera persona:

¿Tengo que decirle a la gente que conozco a lo largo de mi vida o en el trabajo que soy una persona trans?

En absoluto. No es necesario. Puedes hacerlo si quieres pero no tienes porqué hacerlo. Tampoco tienes porqué ocultarlo. Simplemente es algo tuyo que puedes compartir con quien quieras cuando quieras. Tú decides cuánto cuentas y a qué personas.





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Descansar


El otro día oímos a alguien decir que descansar estaba sobrevalorado. La verdad es que muchas veces ocurre lo contrario, que lo que está es infravalorado.

Parece que nos estamos convirtiendo todxs en superhéroes y superheroínas y que el descanso no tiene cabida en nuestras vidas. Hay tantas cosas que hacer, que atender, que aprender… que parece que no nos da la vida, y tenemos la sensación de que descansar es una pérdida de tiempo o creemos que nos vamos a aburrir.

Pero nada más lejos de la realidad.
Si le preguntas a un/a deportista o a alguien que trabaja con su cuerpo que realiza un trabajo físico, sea el que sea, que te diga algo básico para que su rendimiento día tras día sea el adecuado, sin dudarlo te dirá que un buen descanso es la clave .

Cuando nuestro cuerpo descansa, trabaja mejor. Lo mismo pasa con nuestro cerebro.

Es el cerebro el que lo lleva todo, nuestras emociones (que a veces son agotadoras) y nuestros pensamientos (elaborando estrategias una y otra vez y trabajando la concentración, la memoria, la atención…)
El cerebro nunca para, ni cuando dormimos.
Pero igual que nuestro cuerpo , nuestro cerebro se cansa de pensar, pensar agota, y necesita descansar. Y también nos lo dice, nos avisa , aunque a veces o no nos damos cuenta o no queremos hacer caso. Las personas sí, pero yo no, yo puedo seguir .

Vivimos en un mundo con un alto nivel de exigencia , vivimos con esa hiper-estimulación y presión por factores externos que influyen en nuestra vida y además de por nuestras propias presiones personales.
Sin embargo queremos llegar a todo y tenerlo todo y ser lxs mejores y que opinen bien de nosotrxs y no ser unos fracasadxs .

Pero de repente :

  • No podemos concentrarnos, incluso en tareas rutinarias o fáciles ,nos dispersamos.
  • No podemos mantener en la memoria las indicaciones que nos acaban de dar, la fecha de un examen que nos acaban de decir, no sabemos si hemos preguntado eso ya .
  • No podemos prestar atención, no sabemos dónde hemos dejado las cosas, no recordamos lo que nos acaban de decir, nos «empanamos» fácilmente .
  • No podemos ser creativxs, no se nos ocurren cosas, estamos como vacíxs de ideas.
  • No podemos mantener nuestros propósitos y parece que la fuerza de voluntad no nos tocó en el reparto o que se ha esfumado.
  • No tenemos ganas de hacer nada. Todo nos da pereza. Nos descuidamos. Nuestra higiene, nuestro ocio …

Y todo esto hace que tengamos la sensación de que estamos perdiendo el control, alternamos tareas sin acabar ninguna o las posponemos, nuestra eficacia disminuye y nos preocupamos, nos ponemos nerviosxs, nos enfadamos, nos entristecemos y eso nos conduce a más exigencia y más sobrecarga.

Descansar, parar, ese es el antídoto.


Para poder tomar distancia, para asentar conocimientos para dejar que nuestra mente divague en busca de “eurekas”.

Descansar la mente es necesario, es imprescindible para tener una buena higiene mental .

Sal a la calle ,observa la naturaleza o los edificios o a la gente . Haz algo de ejercicio, si no te gusta mucho baila, camina. Escucha música, habla las cosas, no tomes estimulantes, duerme, canta ,practica el detox digital, ríete…

Descansar no es perder el tiempo.

Quizá tienes FOMO y no lo sabes.

¿Qué es FOMO?

Hace poco añadimos estas siglas a nuestro psicodiccionario.

Y las definíamos de la siguiente manera:

FOMO = “Fear Of Missing Out” = Sensación de miedo y angustia que sentimos al pensar que nos estamos perdiendo algo que está ocurriendo en redes.
Si pasa algo importante, por ejemplo, si mis amigxs hacen algo (o no solo mis amigxs, también cualquier persona conocida o no), y yo no me entero, me quedaré fuera y perderé la oportunidad de salir o de que mi vida sea igual de interesante que la de las demás personas. Y eso no me gusta. ¿Qué puedo hacer entonces? Estar conectadx cuanto más mejor, para que no se me escape nada. Pero cuanto más conectado estés más FOMO sentirás. El mundo virtual no se puede abarcar, nunca descansa y no es real. Son las redes, nada más. En la vida no te pierdes nada. Vives.

Mucha gente viene a terapia pensando que tiene problemas de adicción al móvil, insomnio u otros problemas y en realidad lo que le pasa es esto. Vivimos tan conectadxs a esa no-realidad paralela que siempre tenemos la sensación de que a las demás personas les están pasando cosas constantemente.

Esta sensación puede llevar a muchos problemas distintos, desde problemas de autoestima hasta adicciones tecnológicas, pero también es muy frecuente encontrarnos con problemas derivados de ese miedo a estar perdiéndonos cosas, que las redes nunca duermen.

¿Cómo identificar si tengo FOMO?

  • Tus razones para meterte en RRSS son básicamente ver qué están haciendo las demás personas.
  • Si ves una notificación en una red social no puedes esperar para consultarla, lo haces siempre de inmediato aunque estés haciendo otras cosas.
  • Crees que las demás personas tienen una vida más interesante que la tuya y como prueba te basas únicamente en las cosas que ves en las RRSS.
  • A veces pasas noches sin dormir o te duermes muy tarde solo por ver RRSS.
  • No te sientes capaz de pasar un día entero sin mirar tus RRSS (incluida WhatsApp)

¿Qué hacer para no sentir FOMO?

Utilizar las RRSS para ver qué hacen las demás personas no está mal. Es uno de sus usos principales y no es malo siempre y cuando no se invierta demasiado tiempo al día. Una forma de saber si es demasiado tiempo es tener en cuenta cuánto tiempo libre tienes y ver que no sea un porcentaje más alto que otras actividades de ocio.

  • Intenta calcular cuánto tiempo inviertes en RRSS solo para ver qué hacen lxs demás. Y ve reduciendo ese tiempo progresivamente. Hay teléfonos móviles que ya te dicen cuánto tiempo pasas en cada aplicación al día.
  • Aunque tengas ganas de meterte en RRSS si ya has sobrepasado el tiempo que te propongas intenta hacer otra cosa que te divierta.
  • Cuando pienses que te estás perdiendo algo intenta cambiar ese pensamiento dado que en realidad no estás perdiéndote nada, estás eligiendo hacer otras cosas.
  • Si te preocupa que pueda estar pasando algo malo a alguien y que no lo sepas ten en cuenta que esas personas podrían llamarte por teléfono.