¿Qué es el sharenting?

¿Qué es el sharentig? Es el término que acuña un problema que lleva tiempo tomando fuerza en las redes sociales, lo empezó a utilizar el periódico Wall Street Journal en 2003.

Sharenting significa que lxs padres/madres hagan uso de las redes sociales para mostrar a sus hijxs.  De hecho el término sharenting es la combinación en inglés de las palabras share + parenting cuyo significado es compartir + paternidad.

Si tienes redes sociales sabrás que esto se ha convertido en algo bastante habitual, sobretodo en la generación Millennial. No es extraño ver fotos de lxs hijxs de tus amigxs en sus redes sociales, incluso las ecografías antes de nacer.

"Tres de cada cuatro menores de dos años tienen fotos en internet" Fuente: El País

¿Qué consecuencias puede tener?

  • Para llegar a saber cuáles son las consecuencias de las cosas se necesita un tiempo de recorrido, igual que ha ocurrido con otros malos usos de las nuevas tecnologías que nos han llevado al ciberbullying, grooming, sexting, stalking, etc.

No es cuestión de cantidad de fotos/videos. Es la diferencia entre compartir o no hacerlo. Se trata de que como padres/madres, al hacerlo, formamos una identidad de el niñx virtual, el niñx existe en internet.

Internet es todo el planeta

  • Se vulnera su privacidad al exponerlx a diferentes peligros dado que de manera pública exhibimos dónde está, cómo es, qué cosas le gustan, qué come, cómo duerme, etc.
  • Teniendo en cuenta que Instagram se creó en 2012, niñxs que ahora tienen entre 3 y 6 años empiezan a darse cuenta, e incluso algunxs, lxs más expuestxs o lxs más reconocibles (hijxs de personas denominadas «influencer»), llegan a ver normal que haya gente que lxs mira por la calle, que lxs reconoce, que se  acercan a saludarlxs o lxs llaman por su nombre. Gente que sabe quiénes son sus padres/madres, cúal es su muñecx preferidx y cómo se llama, o quién es su mejor amigx del cole…

Esto puede suponer un peligro real.

  • Lxs niñxs no tienen capacidad para entender esto, hay que explicárselo. Decirles, que ellxs no conocen a esas personas (en caso de que llegaran a dudarlo), que nunca lxs han visto, que no son amigxs de sus papás/mamás que no han estado en su casa… ni nada de nada.
    Pero que no es magia, ni esas personas son adivinas, ni ellxs tienen algo especial que los diferencia de los demás niñxs.
    Que estas personas a ellxs sí que lxs conocen a través de las fotos y videos que habéis compartido en redes. Podéis ponerles ejemplos como cuando les mandáis una foto a un tío, o a los abuelxs.
  • Que les quede muy claro, que no tienen que contestar a lo que les preguntan, ni besar, ni acercarse a estas personas si no van acompañadxs por vosotrxs.

Esta práctica no tiene ningún beneficio para lxs niñxs, absolutamente ninguno.  Todo son desventajas. 

Es vuestra responsabilidad parental.

  • Además se expone a lxs niñxs a posibles problemas futuros como que sus fotos sean compartidas y utilizadas por otras personas con fines desconocidos. Es importante saber que aquello que uno «cuelga» en internet, nunca más desaparece de internet.
  • Cuando el niñx va creciendo puede verse y compararse. Y además sentir que quienes debían haber cuidado de su intimidad y su privacidad no lo han hecho.
  • Esto puede llevar directamente a un problema de confianza y de autoestima. Y puede favorecer que lo haga él/ella mismx en un futuro por aprendizaje.

Como padres/madres además podemos acabar comparando a nuestrxs hijxs con lxs hijxs de personas que no conocemos cuyas imágenes no sabemos si están trucadas. Por ejemplo: Si mi hijo no come todavía sólido pero sigo a otro padre cuyo hijo de la misma edad sale en una foto con un plato medio vacío de pasta, pienso que el mío debería hacerlo cuando no sé si esa foto explica realmente que eso que falta lo ha comido el niño. Es el pediatra quien debe decirme si mi hijo está bien o mal alimentado.

Quitemos drama, pongamos solución

Hasta ahora nadie sabía qué es el sharenting ni las consecuencias de esto y por lo tanto tú tampoco. Si lo has estado haciendo hasta ahora era seguramente por una buena razón, y porque para ti tu hijx es lo más importante de tu vida y quieres compartirlo con el mundo.

No nacemos sabiendo y las redes sociales, como decíamos, son algo que ha aparecido hace relativamente poco tiempo.

¿Cómo podías luchar contra el sharenting sin saber qué es el sharentig? Ahora lo sabes. La solución: no compartas imágenes de tus hijxs en internet.

No utilices las redes sociales y las tecnologías como sustitutivo de profesionales para resolver dudas, de álbum de fotos para tenerlas siempre o de información para los seres queridos en lugar de una llamada.

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Generación millennial

¿Qué es # Body Shaming?

¿Qué es # Body Shaming?

El Body Shaming o como lo puedes encontrar en redes sociales #bodyshaming es la conducta de criticar a otras personas por su físico en internet.

Verano. Vacaciones, calor. Otros hábitos, otra  forma de comer y otra forma de vestir.

Nos ponemos menos ropa, se muestra más el cuerpo y a veces hacerlo cuesta. 

¿Por qué nos cuesta? Porque pensamos que nuestro cuerpo no es «bonito».

A lo largo de la vida vamos aprendiendo que no todos los cuerpos son iguales y eso es claramente cierto, pero también aprendemos  que hay cuerpos más bonitos que otros y lo que es peor que las personas tenemos distinto valor en base a lo bonito que sea nuestro cuerpo. Esto, obviamente no es una verdad objetiva pero el body shaming la promueve.

Escuchamos  y vamos asimilando poco a poco que si una persona tiene sobrepeso, por ejemplo, también es vaga, comilona , perezosa… y  si una persona es delgada, es trabajadora, lista, voluntariosa … 

¿Es esto cierto? No.

¿Cómo se establece lo bonito o feo que es un cuerpo?

Pues se establece en base a los cánones estéticos o cánones de belleza. Las características físicas que la sociedad valora como atractivas o deseables y a las que se debe aspirar. 

La belleza «ideal«. La norma estética imperante.

Además de hablar de una belleza ideal (no real), estas normas o cánones varían a través del tiempo y también es diferente en las distintas culturas. 

Ciñéndonos solo al siglo XX y XXI y centrándonos en el cuerpo femenino, ya que es el que más exigencias estéticas ha sufrido, a lo largo de la historia  podemos encontrar ideales muy  diferentes.

Antes de tener nombre ya existía el body shaming.

Por ejemplo y a grandes rasgos en los años 20 el ideal femenino se basaba en mujeres delgadas y altas con poco pecho y caderas estrechas.

En los 50 el ideal cambia hacia una mujer de caderas anchas cintura estrecha con piernas redondeadas  voluptuosas y pechos grandes.

En los años 90 el ideal se dirige hacia a la delgadez extrema es un  ideal de belleza enfermiza. Pecho pequeño, caderas estrechas, piernas muy delgadas y piel translucida. Cuerpos rectos más andróginos .

Ya en el siglo XXI hasta el 2017 más o menos el cuerpo ideal es el de una mujer más atlética con más pecho, abdomen totalmente plano y más caderas y culo.

Entre culturas ocurre lo mismo. En China por ejemplo se considera bello el cuerpo femenino muy delgado y sobre todo de piel muy blanca y sin imperfecciones . En la India se valoran más los cuerpos femeninos con curvas y  decorados con dibujos de henna. En África  los cuerpos ideales son más voluptuosos…

Por lo tanto si el ideal cambia podríamos llegar a la  conclusión que la belleza de un cuerpo, solo depende de quién lo mira, cuándo lo mira y desde dónde lo mira. 

La belleza no depende de lo observado sino del observador, por lo tanto es subjetiva.

¿Hay cuerpos que objetivamente sean mas bonitos que otros? No.

Antes en el recorrido histórico nos hemos parado en el 2017. Pero

¿Qué está pasando a partir de ahí ? 

Por una parte hay un canon de belleza si cabe más absurdo que los anteriores y es el de la «eterna juventud».

Eso sí que es imposible. Un cuerpo no se puede mantener siempre joven porque esta vivo y envejece. Atribuir la belleza física a la juventud y, siguiendo la argumentación inicial, dotar a las personas jóvenes de características como felices, divertidas,sabias… es todavía más absurdo.

De otro lado están apareciendo movimientos que valoran la diversidad corporal. Algunas marcas comerciales como HM o Nike con sus modelos de cualquier género , movimientos sociales en las redes como el #Bodypositive, fabricantes de juguetes que han empezado a sacar al mercado muñecxs con cuerpos más reales donde lxs niñxs se sientan más identificadxs etc… Porque la naturaleza no es uniforme. 

Los cuerpos son diversos porque así es la naturaleza.

  • Existen cuerpos blancos, negros, gordos, flacos, altos, bajos, viejos, jóvenes etc…
  •   Querer que tu cuerpo se ajuste a los cánones de belleza establecidos y valorarlo en base a ellos es dañino. 
  •   Tu cuerpo no define quién ni como eres .
  •   No aceptar nuestro cuerpo nos impide ser felices con nuestra vida porque sin él no vivimos.
  •   Sentirnos excluidxs , rechazadxs nos provoca sufrimiento tristeza y nos aísla.
  • Para poder vivir en libertad y felices tenemos que aprender a valorar a nuestro cuerpo. Para eso hay que conocerlo, atenderlo , nutrirlo, fortalecerlo y cuidarlo. Sin miedo, sin exigencias extremas, sin rigidez, sin negación ni rechazo. No hay validación externa que pueda con eso. 
  • Solo desde el cariño y siendo conscientes de cómo somos podremos vivir la vida que queramos. Cuidar a nuestrxs hijxs, estudiar, salir de fiesta, trabajar. 
  • Hay días que te ves mejor, otros días no tanto pero eso es normal . No todos los días y todas las circunstancias son iguales. El cuerpo cambia y expresa como nos sentimos .
  • Agradece a tu cuerpo las posibilidades que te brinda cada día.
  • Es tu responsabilidad enseñar a las nuevas generaciones a querer y valorar su cuerpo. No critiques, ni positiva ni negativamente, el cuerpo de nadie en cuanto a parámetros estéticos ni el tuyo propio sobretodo delante de lxs niñxs.
  • ¿Valoras a las personas que tienes en tu vida, tus amigxs tu familia, más o menos por el cuerpo que tienen?
  • ¿Consideras feo el cuerpo de tu madre, padre o de tu abuela ?
  • ¿Lo haces contigo?

No creas todo lo que te cuentan.

No hay cuerpos perfectos o imperfectos válidos o inválidos . 

Solo hay cuerpos.

Nada más .

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Me preocupo por todo

Me preocupo por todo. Siempre me adelanto a las cosas que pueden ir mal.

¿Sueles ser la persona más ansiosa en los viajes y acontecimientos importantes?

¿Te pasa también en el día a día?

Quizá tienes demasiados pensamientos que empiezan por «¿Y si…?»

¿Qué es la preocupación?

La preocupación es un conjunto de pensamientos que provocan ansiedad.

Las emociones dependen en gran medida de los pensamientos y hay algunos pensamientos muy asociados a la ansiedad en concreto.

Aparece una situación, por ejemplo «Tienes un viaje», piensas algo sobre esa situación, por ejemplo «¿Y si estando allí necesito ir al médico?» y entonces aparece la ansiedad. Y con ella se van muchas veces las ganas de hacer cosas.

El problema es que se les da demasiada credibilidad a esos pensamientos que seguramente no sean demasiado racionales. Pero no es fácil controlar la ansiedad.

Y cuando aparece la ansiedad – cosa que sucede de manera casi inmediata- los pensamientos aumentan.

Al final provoca esa sensación de «Me preocupo por todo» porque realmente es casi una constante.

¿Cuál es el problema?

Me preocupo por todo

Que no disfrutas igual de una situación cuando están dando vueltas a posibles cosas negativas que podrían pasar.

Pasas más tiempo pendiente de las cosas malas que podrían suceder que de las cosas buenas que sí están pasando.

¿Tiene solución?

Por supuesto. La ansiedad y los pensamientos que la provocan se pueden controlar.

Aprender a controlar la ansiedad te hará poder concentrarte mejor, disfrutar, descansar, comer y dormir mejor, etc.

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Trabajo y familia. ¿Cómo conciliar ambas cosas?

Formar una familia no debería ser un lujo. El trabajo y la familia son dos responsabilidades importantes y a veces difíciles de compaginar.

El trabajo es necesario y el tiempo libre es limitado por lo que muchas veces todo acaba siendo una carrera hacia alguna parte.

Estoy aquí y corriendo me voy que tengo que llegar allí y después tengo que comprar esto allá y después vuelvo al punto de inicio.

Aquí puedes leer algunas cosas que quizá te ayuden a saber cómo conciliar el trabajo con la vida en familia.

  • Establece prioridades y no te culpes por ellas: Si has elegido cuál es tu prioridad no te sientas culpable por poner eso por delante de lo otro. No hay normas con respecto a lo que es o no más importante para ti así que no te las auto-impongas.
  • Si hay algo pendiente resuélvelo: Es posible que estés procrastinando algunas cosas porque no tienes tiempo para hacerlas «de una sentada». Cada ratito cuenta y cada pequeño avance que hagas es trabajo que te quitas. No esperes a tener todo el tiempo libre que necesitas para hacer la tarea completa. Tener algo pendiente produce ansiedad.
  • Permítete hablar sobre lo que te agobia pero no conviertas las quejas en una dinámica: ya lo hemos recalcado con otros ejemplos, cuanto más nos quejamos peor nos encontramos pero tampoco tiene sentido contenerlo todo dentro hasta explotar. Desahógate y pasa a la acción.
  • No intentes hacer las dos cosas a la vez: Mientras estás en casa no estés contestando correos o WhatsApps del trabajo. No vas a disfrutar de la familia y tampoco vas a concentrarte todo lo que necesitarías en la tarea que estás desempeñando.
  • Pide ayuda: Si necesitas que alguien te eche una mano pide ayuda. Eso no te convierte en peor madre/padre.
  • Equivocarse es normal: Da por hecho que en muchas ocasiones te darás cuenta de que te has equivocado en cosas, el trabajo y la familia son cosas complicadas de gestionar y a veces mirarás atrás y pensarás que podrías haberlo hecho de otro modo. Auto-castigarte o darle demasiadas vueltas no sirve para nada.
  • No intentes controlarlo todo, delega: Si otra persona puede hacerlo y quiere hacerlo deja que te tome el relevo.
  • Reconócete las cosas que haces bien: Es posible que sin querer pongas demasiado el foco de atención en aquellas cosas en las que te equivocas, pero eso te hará sentir frustración y no te lleva a nada bueno. Intenta poner también el foco en lo que haces bien.

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Hermanos. Las relaciones de amor (-odio).

Podríamos definir lo que significa esta palabra «hermanos» como esas personas con las que creces, con las que convives cada día durante muchos años y con las que se comparte lo más importante para un niñx, sus padres/madres. A veces ya naces siendo hermanx y a veces no, pero eso no importa. Porque a ser hermanx se aprende.

Por curiosidad ¿Le  habéis preguntado alguna vez a un niñx si le gusta tener hermanxs? 

Puede que sus respuestas fueran parecidas a estas:

« , porque me cuida, puedo jugar con él/ella, me ayuda con los deberes, puedo ayudar a cuidarle, me defiende, me hace compañía , me divierto él/ella, puedo ver con él/ella los dibujos …» o «No, porque me pega, se chiva de todo,  siempre me la cargo por su culpa,  le tengo que dejar mis cosas, porque me manda, se copia todo lo que hago…» o quizá su respuesta sea «No lo sé» nunca se lo había planteado porque de repente, un día ocurrió.

Lo que podríamos traducir como que en ocasiones es genial y en otras insoportable. La vida misma. Por eso tener hermanos nos enseña a entender la vida, y nos entrena para vivirla, ya que :

  • Ayuda a entender, comprender y aceptar a los demás, y a ti mismo. Con la convivencia diaria en un ambiente tranquilo y protegido vas aprendiendo a darte cuenta que lxs demás son diferentes a ti y tú a ellxs .
  • Enseña a reconocer y entender tus emociones y las de la otras personas. Lo que es la envidia, la tristeza la alegría la rabia los celos . Tanto si la sientes tú como si la siente tu hermanx la vives igual. Te alegras por él/ella y sufres por él/ella. Empieza el aprendizaje de la empatía.
  • Aprendes a mostrarte como eres. A proteger, a pelearte, a darte cuenta que no se puede tener todo, que no siempre se tiene razón, a tener paciencia, a no ser siempre tú el primerx, a alegrarte por el otrx. Aprender a compartir: el espacio, las cosas, el cariño, tus problemas o éxitos, tu habitación. Aprendes a dar y  recibir aunque no quieras o no creas merecerlo .
  • Aprendes a negociar, a perdonar.
  • Sentirte especial a veces, a ser cómplice, leal, confiable y a confiar.
  • A equivocarte y rectificar.
  • Desarrollar tu individualidad. 

Y todo esto se va llevando a cabo en  lenguaje fraternal, es decir, emocional. Por eso tanto las expresiones de alegría como las peleas o conflictos entre hermanxs, pueden parecer en ocasiones desproporcionadas . 

Parece que se adoren y al momento que se odien. 

Pero así es como aprenden a quererse, a ser hermanos .

Es normal que resulte complicado para los padres/madres entender su relación sobretodo en momentos de peleas. Se tiende a pensar que todo es más grave de lo que parece, gritos, insultos, llantos.. Pero de repente están riéndose de nuevo y como si nada.

¿Qué hacer? ¿Cómo resolver entonces? 

Depende de la edad, del momento, de la intensidad.. pero en general es importante dar un pequeño margen para darles la oportunidad de que resuelvan ellxs. Si no resulta, se puede intervenir para iniciar el proceso de solución y que acaben ellxs. Y si se hace necesario poner orden y listo. Con cariño y refuerzo como ya sabemos por otros artículos como:

Pero lo más  importante es tener especial cuidado en que lxs niñxs no interpreten o perciban un trato diferente entre ellxs en cuanto a responsabilidades, afecto o disciplina.  Los niñxs  pueden notarlo y malinterpretarlo y eso provocaría problemas de rivalidad, poder o celos entre ellxs.

Esto  no es tan difícil que ocurra. Aunque tendemos a creer que se educa a todxs los hijxs  igual hay variaciones debidas a muchos factores. 

Simplemente la experiencia que como padres/madres  se va adquiriendo es suficiente.

Por ejemplo, lo que no se ha dejado hacer o decir a unx, a otrx se le  permite antes, o se tiende a reñir al mayor porque es más efectivo…pero los niñxs lo perciben todo.

Hay que estar atentxs.

Parece complicado pero si se hace desde el amor y el respeto es más fácil, siempre podemos rectificar.

Porque está comprobado que las relaciones que mantienen los padres/madres con lxs hijxs influyen directamente en las relaciones que mantienen los hermanxs entre ellxs.


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El peligro de la sobreprotección

¿Por qué caemos en la sobreprotección?

El ser humano, a diferencia de otros mamíferos del reino animal, no es autónomo desde el nacimiento.

Necesitamos que nos alimenten, que nos estimulen y que nos den cariño para poder sobrevivir. Que nos protejan.

Por eso protegemos, porque nos han protegido.

Pero poco a poco de manera básica y natural vamos aprendiendo a caminar, a comer …y en definitiva a hacernos entender, obteniendo así la confianza y seguridad necesarias para nuestro desarrollo vital. Para poder sentirnos bien por quienes somos , por cómo somos y por lo que queremos llegar a ser.

Muchas veces como adultxs, tutorxs o padres/madres tenemos miedo de que nuestrxs niñxs sufran, no sean aceptadxs o no sean felices. Es por ello que, sin casi darnos cuenta, les supervisamos y protegemos en exceso. Eso hace que nos sintamos mejor, «están a salvo» pensamos, pero no es exactamente eso lo que ocurre.

Hay que tener en cuenta no únicamente el peligro de la desprotección sino también el peligro de la sobreprotección.

Esa protección excesiva (o sobreprotección) se traduce por ejemplo en ir por delante resolviéndoles los problemas incluso antes de que aparezcan, en impedir que hagan cosas que pensamos no van a poder hacer para que no se sientan mal, en no dejar que se relacionen con algunxs niñxs que pensamos van a ser una mala influencia, en responder por ellxs o en darles todo lo que quieren.

Algunos ejemplos de sobreprotección:

  • «Ponte la chaqueta que vas a tener frío»
  • «No corras que te vas a caer»
  • «No vayas con esx niñx si te ha cogido las cosas sin permiso, ahora hablo yo su madre /padre y se las pido»
  • «Déjame que vea si has traído todos los libros que eres muy despistadx»
  • «Ven que te arregle la mochila»
  • «No, Paco no va a ir al cumple»
  • «No subas al tobogán que te vas a poner perdidx»
  • «Da igual mamá/papá se quedan contigo, ya iremos al cine otro día si te pones triste si nos vamos»

Y así nosotrxs nos quedamxs tranquilxs. Todo controlado .

Pero el/la niñx traduce:

  • «No me fío de ti»
  • «No eres capaz»
  • «Menos mal que estoy aquí, sin mi no podrías hacerlo solx»
  • «Yo mando»

Por supuesto no hablamos de no apoyar, cuidar y educar a nuestrxs niñxs. Es su derecho y nuestra responsabilidad. Hablamos de intentar hacerlo yendo a su lado, acompañándoles y guiándoles como los referentes y modelos de conducta que somos para ellxs.

Y con amor.

Ni delante, ni encima, ni detrás.

En primer lugar darles la oportunidad de enfrentar las responsabilidades acordes a su edad y en segundo lugar no hacer por ellxs lo que sean capaces de hacer solxs.

Aunque lo hagan más despacio, o no tan bien como nos gustaría o creamos que debieran hacerlo.
Si crees que puede o él/ella te dice que puede, es suficiente. Poco a poco lo hará más deprisa y mejor. Con la práctica. Como nosotrxs. Como todxs.

Dejemos que los niñxs nos ayuden a educarles .

Lxs niñxs :

  • Disfrutan del momento
  • Confían.
  • Valoran a las demás personas por como son, no por sus capacidades, intelectuales, físicas o de cualquier otra índole.
  • No se comparan.
  • No intentan encajar, se muestran como son.
  • Les gusta aprender y agradecen la enseñanza.
  • Comen cuando tiene hambre y paran cuando ya no tienen.
  • Tienden a equilibrar, sienten que los extremos traen problemas.
  • Perciben el mundo a través del juego, del afecto y de las emociones .
  • Miran hacia delante, siempre a la solución.
  • Son curiosxs.
  • Divertidxs.
  • Aceptan a todas las personas, no ven la diferencia.
  • Se expresan, piden lo que quieren.
  • Preguntan si no entienden.
  • No se sienten ridículxs. No tienen vergüenza.
  • Les gustan los animales, se entienden con ellos.
  • Desarrollan la imaginación.
  • No hablan mal de los demás.
  • Hacen cosas que parecen innecesarias porque sí.

La sobreprotección hace que los niñxs :

  • Se sientan insegurxs.
  • Sientan miedo .
  • Muestren exigencia.
  • Se comporten de manera irresponsable.
  • Se consideren incapaces.
  • Sientan vergüenza y se sientan ridículxs .
  • Muestren comportamientos infantiles para su edad.
  • Tengan poca iniciativa.
  • Sean poco pacientes, y se muestren nerviosxs.
  • Se alejen de lxs demás niñxs.

Escuchar, hablar, estar con ellxs y hacerles llegar nuestro amor hará que vayan consiguiendo la seguridad que necesitan para desarrollar plenamente la confianza en si mismxs.

Una confianza necesaria para llegar a gustarse y valorarse como son, y con ello, respetarse siempre, enfrentando la vida con sabiduría.

Aguantemos nuestros miedos y se los evitaremos a ellxs.

Demasiada protección, desprotege, debilita.

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Cómo decir que no

…en lugar de dar largas

«Begoña, a veces me sabe mal que he tenido citas con alguna persona y después simplemente desaparezco o voy dejando de responder, quiero saber cómo decir que no en lugar de dar largas»

Esta es una inquietud que nos han trasladado algunas de las personas que vienen a la clínica.

Hoy en día la gente se conoce muchas veces por internet. Eso es un hecho innegable y no hay nada malo en conocerse por una red social como puede ser Tinder o Instagram.

El problema es que algunas veces el hecho de haber conocido a alguien por ejemplo por Tinder hace que después de una primera cita en persona la opinión que se tenía cambie.

Cabe la posibilidad de que después de ese primer encuentro no tengas ganas de quedar más. Y el hecho de poder simplemente dejar de comunicarte y no tener que pasar el trago de decir que no es tentador. Pero recuerda, aunque esa persona no esté delante de ti en ese momento, le estás haciendo un vacío del mismo modo.

En este breve artículo queremos contarte qué puedes hacer para no resultar agresivx en una situación así.

¿Cómo decir que no en lugar de dar largas?

Digamos que después de una primera cita con alguien con quien no se quiere volver a quedar existen dos opciones:

  1. Decir que no claramente, aunque sea por Tinder, Instagram, WhatsApp…
  2. Ir «dando largas» y esperar a que se de cuenta.

¿Qué te gustaría que hicieran contigo?

A veces pensamos que decir que no puede resultar agresivo pero eso depende de cómo lo digas.

En algún artículo ya hemos hablado sobre comunicación asertiva y realmente hay muchas maneras de decirle a una persona que no quieres volver a quedar más sin que eso sea hiriente o agresivo.

Sin embargo, lo que sí puede hacer más daño es ir dando largas y tratar a la persona con cierto desprecio contestando cada más tiempo o dejando de mostrar un interés que sí mostrabas antes.

Por muy superficial que sea una relación…

…siempre puedes elegir comunicarte asertivamente.

Solemos hacerlo más con las personas de nuestro entorno. Es natural tener más facilidad para comunicar cualquier cosa a alguien con quien se tiene más confianza.

Pero incluso en las relaciones más superficiales, incluso después de una sola cita, esa persona merece saber que no quieres seguir quedando.

Un ejemplo de mensaje que se podría enviar a alguien con quien has quedado una única vez:

Así esa persona no se siente mal. No se siente culpable y no siente que las cosas han acabado sin ninguna explicación.

No es un mensaje agresivo y tampoco estás dando más explicaciones de las necesarias.

Es un acto de responsabilidad comunicar aquello que queremos y aquello que no queremos y también una forma de comportarse de manera respetuosa hacia las demás personas.

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RESIGNACIÓN


La resignación es quedarnos en «lo que pudo haber sido y no fue» y aguantarnos.

La capacidad de aguante, de sacrificio, el conformismo, la hemos aprendido. Nadie nacemos con la resignación incorporada.

Se nos enseña porque se considera una actitud necesaria para la vida o incluso digna de admiración en muchos casos. «No digas, no hagas, aguanta y calla» o bien «pelea y no te rindas» .

Al final es lo mismo, tanto la resignación como la pelea llevan por distintos caminos a la incapacidad y a la frustración. Es decir, a quedarnos paradxs.

Si creo que soy incapaz no haré nada y si estoy frustradx tampoco, solo quejarme y llenarme de rabia e impotencia que para el caso es lo mismo.

Vivir encadenadx y bloqueadx, ver la vida pasar por tu lado pero no poder meterte dentro.

Y así aparece la fatalidad, la imposibilidad de cambio, la soledad , el miedo a no poder asumir la responsabilidad de nuestra vida, la indefensión, la tristeza.

Y cuando todas estas cosas se instalan en nuestra vida somos infelices y la infelicidad trae más resignación y más frustración.

Pero vivir es seguir adelante, luego esa solución no nos sirve.

¿Qué hacemos entonces? ¿Cómo se llevan esas situaciones complicadas si no nos resignamos o peleamos hasta el final?

Pues la solución pasa por aprender a reconocer y aceptar que es posible que no siempre las cosas salgan como queremos o que a veces pasan cosas que no queremos que pasen. Si lo sé y lo acepto, aunque me moleste, le daré cabida, no lucharé contra ello, no me pillará desprevenidx y podré hacerme cargo de la situación elaborando mi plan B.

Por ejemplo :
Si me ponen dos exámenes el mismo día y no contaba con ello puedo entonar el "pobre de mí" a pleno pulmón y quejarme sin tregua. O bien, con el disgusto encima, intentar elaborar mi plan B. Mirar si me da tiempo a presentarme a ambas, decidir dejarme una, hablar con mis compañerxs y hacer una petición de cambio de fecha a unx de lxs profesorxs.

No me resigno, lo acepto y me permito la posibilidad de hacer algo al respecto para salir lo más airosx posible de esa situación que no me gusta .

Y así aparece la responsabilidad, el esfuerzo, la capacidad de cambio, la implicación, la esperanza, la tranquilidad y el bienestar.

Y cuando esas cosas aparecen en nuestra vida nos sentimos bien.

Seguro que estás pensando que hay cosas mucho más difíciles de aceptar que el hecho de que te pongan dos exámenes el mismo día, y eso es verdad.

La muerte, por ejemplo, la enfermedad, hacerme mayor, que un amigx me falle, que mi relación no funcione o tal vez quedarme calvx.
Pues esto también hay que aceptarlo sin resignación ni quejas. Con dolor, con pena, con incomodidad, con sorpresa, pero sin dramatizar.

No podemos eliminar la muerte pero no por ello vamos a dejar de intentar disfrutar de la vida. No podemos eliminar la enfermedad pero no por ello vamos a dejar de cuidarnos porque “total de algo hay que morir”.

Es posible que alguna vez o más de una, las personas en las que confiamos nos decepcionen y nos hagan daño, pero no por eso vamos a aislarnos y dejar de confiar y de tener amigxs , «todo el mundo te acaba fallando no voy a volver a confiar en nadie». Puede que nuestra relación no funcione pero no vamos a conformarnos y mantenernos en una relación que no nos satisface culpabilizándonos y pensando que hay algo malo en nosotrxs o vamos a evitar tener una relación si nos gusta vivir en pareja. Quedarse sin pelo puede ser difícil de asumir, pero quedarme en el «¿por qué a mi?» no ayuda a seguir sintiéndonos atractivxs teniendo en cuenta lo que sí tenemos.

No se trata de negarnos las cosas o intentar que nos guste lo que no nos gusta.

Se trata de tenerte en cuenta, tomarte tu tiempo y con tranquilidad darte la oportunidad de responder a las experiencias de tu vida con responsabilidad y compromiso .

No siento nada

"Hace algún tiempo que he dejado de sentir cosas, ya no siento nada. Da igual dónde esté, con quién esté, si salgo o no, si viajo o no. Lo que antes me hacía disfrutar... Ahora nada me provoca nada"

Uno de los síntomas que más deben hacernos poner la atención en que algo no va bien es precisamente este. No sentir nada.

Sobretodo cuando además se acompaña de otros síntomas como sentir cansancio constante a nivel físico, dificultad para pensar y problemas de concentración y necesidad de hacer mucho sobre esfuerzo para moverse o incluso salir a la calle.

¿Por qué pasa que alguien pueda decir «no siento nada»?

Ese «bloqueo emocional» es por lo general una consecuencia, aunque también causa, de una pérdida de ilusión o cosas positivas que a veces implica muchas pequeñas pérdidas y a veces únicamente hace falta una pérdida suficientemente importante.

Puede haber empezado en un proceso de duelo, por ejemplo, o en una ruptura.

También puede ser que sea porque de un tiempo a esta parte por alguna circunstancia externa esa persona ha ido dejando de hacer actividades agradables.

¿Qué se puede hacer para volver a ser quien era?

Lo mejor es buscar ayuda profesional. Muchas veces este paso es muy difícil y se retrasa un tiempo hasta que la persona se siente preparada.

La sociedad cada vez responde más a lo importante que es recibir ayuda profesional cuando uno se encuentra mal anímicamente y no únicamente cuando el dolor es físico.

¿Qué son las terapias de conversión?

Para comprender qué son las terapias de conversión y tener buenos argumentos en contra de ellas tenemos que saber varias cosas sobre qué es una terapia psicológica.

¿Qué es una terapia psicológica?

Una terapia psicológica es un proceso por el cual un/a profesional de la psicología atiende a una persona que acude a él/ella voluntariamente. Lo primero que hará es evaluar cuál es el problema emocional y/o conductual que le está haciendo sufrir y después le enseñará técnicas avaladas científicamente para resolver dicho problema.

¿Qué pretenden las terapias de conversión?

Las terapias de conversión pretenden que las personas que tienen una orientación sexual diferente a la heterosexualidad y que están sufriendo por esto cambien su orientación mediante métodos que no ha aceptado la comunidad científica (métodos pseudocientíficos).

Así pues, cuando nos preguntamos ¿qué son las terapias de conversión? lo primero que podríamos respondernos es que no son terapia.

No son una terapia porque:

  • La homosexualidad se eliminó del Manual Diagnóstico de los Trastornos Mentales (DSM) en el año 1973.
  • Sus métodos no están avalados científicamente.
  • Se basan en la premisa falsa de que lo que provocará bienestar a la persona que acude a terapia es cambiar su orientación sexual.
  • No está demostrado científicamente que sea posible cambiar la orientación sexual de una persona.
  • No está demostrado que la heterosexualidad provoque bienestar en detrimento de otras orientaciones sexuales.

¿Y si me siento mal con mi orientación sexual qué debería hacer?

Muchas personas acuden a terapia porque están sufriendo a raíz de haber sido conscientes de que su orientación sexual no es «heteronormativa». A veces por sus propios prejuicios sobre ello, otras veces por los prejuicios de las personas de su alrededor o incluso por miedo a decirlo aún sin estar segurxs de cómo reaccionarían estas personas.

Acudir a terapia es algo que puede ayudar para gestionar este tipo de emociones y para encontrarse mejor.

Tu psicólgx será una persona que no te juzga, que no tiene una opinión personal sobre el tema. Una terapia siempre debe basarse en una opinión profesional y en estudios científicos y nunca en pensamientos basados en el juicio personal de quién está al otro lado ni en otros tipos de ideales como los religiosos.

Un/a psicólogx jamás te juzgará moralmente, únicamente trabajará sobre tus necesidades, tu malestar y en la búsqueda de la solución.

¿Qué se haría en terapia?

Una terapia tiene la función de hacerte sentir mejor. Pero además la terapia debe seguir una normativa y nadie que aplique pseudociencias puede asegurarte un buen resultado.

La terapia debe ser cognitivo-conductal y tiene que aplicar técnicas y estrategias demostradas.


Si quieres leer la opinión del Consejo General de la Psicología de España puedes hacerlo en este link:

http://www.infocop.es/view_article.asp?id=6660

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