Día internacional contra la Violencia de Género

Violencia de género 

Hay amores peligrosos.

Es extraño leer estas dos palabras juntas: amor y peligro. Pero hay relaciones que tienen esos dos componentes, por extraño que parezca.

Estos amores peligrosos hacen daño físicamente, afectivamente, sexualmente, socialmente, económicamente, psicológicamente…

Y a veces matan. Matan en nombre del amor.

Del amor mal entendido, del amor entendido bajo los supuestos de los mitos del amor romántico y de la ideología machista.

Mitos del amor romántico

¿Cómo detectarlos? Estas son algunas formas de expresarlos:

  • Si nos queremos, ya no hace falta nada más. Eso es lo importante, los cimientos, una buena base.
  • Si nos queremos mucho mucho, seremos invencibles, nada ni nadie podrá con nuestra relación.
  • Nadie entiende lo que sentimos.
  • A tus padres les caigo mal, por eso quieren que lo dejemos.
  • Necesito sentir  que me quieres en todo momento, demuéstramelo.
  • Si no te tuviera conmigo, no sé lo que pasaría, si me quedara solo no lo soportaría, me volvería loco, no quiero ni imaginarlo.
  • Si no fuese contigo no sería con nadie, lo sé, así lo siento.
  • No me falles cariño. Haz todo por mi.
  • Tú eres distinta a todas, eres mía, mi pequeña.
  • Si alguna vez me enfado o me pongo celoso, cariño, es porque te quiero, te quiero con locura, y no quiero que te miren, todos los hombres buscan lo mismo, yo te protegeré.
  • Yo se lo que tu quieres, lo que te gusta, pídeme lo que quieras, nadie te querrá nunca como yo.
  • Somos distintos, pero los polos opuestos se atraen, se completan y tu me completas.
  • La confianza, la sinceridad, el respeto eso es lo importante, contárnoslo todo, sin secretos, sin engaños.
  • Solos tú y yo, no necesitamos a nadie más.”

“Cuando sales por la puerta 

Pienso que no vuelves nunca

Y si no te agarro fuerte 

Siento que será mi culpa”

(Rosalía , “Malamente”)

+

Ideología machista

«No sé lo que pasa pero mi relación no va bien. Siempre esta malhumorado»

«Apenas hablamos, tengo que pensar mejor  lo que digo, o las fotos que subo, o lo que me pongo, hay algo que no hago bien»

«Me siento sola, tonta a veces, aunque sé que no tengo motivos, estoy con él y debiera ser suficiente»

«No sé cómo hacer para que vuelva a ser como antes, siento que no lo comprendo, que haga lo que haga no acierto, no consigo hacerlo feliz»

 

«Y átame con tu cabello 

a la esquina de tu cama

que aunque el cabello se rompa 

haré ver que estoy atada

que aunque el cabello se rompa

haré ver que estoy atada»

( Rosalía. “Malamente” )                              

+

Normalización. Aceptación social.

«No te preocupes, pasará»

«Dale tiempo, estará preocupado por algo y no te lo dice»

«Ya sabes lo reservado que es»

«Seguro que se soluciona, ten paciencia, al final sabrás como hacerlo, siempre lo consigues»

«Él te quiere»

«Nos pasa a todas, ya sabes cómo son los hombres»

“Me han  dicho que no hay salida

Por esta calle que voy”

(Rosalía “ Malamente”) 

                                                    

=                                  

Violencia de género

«Me ridiculiza, me critica incluso delante de la gente»

«No me atrevo a opinar de nada, me ignora»

«Se burla de mí. Hace que me ponga celosa y que mire mal a las demás mujeres, me hace sentir muy insegura por eso respecto a mi cuerpo o a mis gustos a la hora de vestir»

«Me culpa a mí de todo lo malo que le pasa»

«Me controla y no se corta, me coge el móvil y entra donde le apetece»

«Es horrible, a veces me insulta y cuando se enfada mucho, tengo miedo, grita y su cara… «

«A veces rompe cosas, o se golpea contra la pared, pero a veces me pega a mí, o me empuja, a veces me pellizca fuerte. Luego quiere que nos perdonemos y tener sexo conmigo»

«Yo no quiero, pero me dice que lo necesita, que soy pareja, y si no me amenaza»

«Cuando le digo que no podemos seguir así me dice que si le dejo, se mata. Que no podría vivir sin mí. También me dice que me va a matar a mí»

 

“Pienso en tu mirá,

tu mirá clavá

es una bala en el pecho”

(Rosalia, Malamente)

Relaciones a distancia, ¿por qué no?

First dates es un programa de la tele, ¿lo conocéis?

El programa consiste  en una cita a ciegas. La pareja acude a un restaurante, se presentan y tras una cena,  deciden si quieren tener una segunda cita para conocerse mejor o no.

Primero se le pregunta a uno y después al otro. Si la respuesta es «sí» por ambas partes «si quieren seguir viéndose»  todo es genial, suena una musiquita celestial de pajaritos piando y  normalmente se besan se cogen de la mano y se van juntos.

Cuando la respuesta es «no» poca gente dice  no a secas, es decir  «No, no quiero tener una segunda cita con…»  siempre se añade algo, y para que la otra persona no se sienta mal, no se dice muchas veces el verdadero motivo. Como puede ser: no me gusta su físico, no me ha caído bien, tiene hijos y eso no me gusta…

Sin embargo hay algo que se dice de manera recurrente y siempre parece un motivo adecuado «Es una persona estupenda y me gustaría conocerla más pero estamos muy lejos y no quiero una relación a distancia»

¿Por qué tenemos tanto miedo a las relaciones a distancia?

¿No creéis que a veces es más difícil la cercanía? ¿No hay cercanías que son como  grandes distancias?

Conozco parejas  que por incompatibilidad de horarios se ven un fin de semana al mes, es decir llevan una relación a distancia, pero como no lo viven  así, ya que están en  la misma ciudad, se la trabajan y funciona.

¿A que le tenemos miedo en realidad? ¿A nosotros  mismos? ¿Al otro? ¿A lo diferente?

Está claro que no son fáciles pero no son imposibles

Es más fácil, sin duda, si la  relación ya existe, es menos  arriesgado. Ya se conoce al otro y la relación tiene un poco de recorrido. Empezarla a distancia puede hacer que idealicemos al otro o a la relación y si no funciona la decepción es mayor.

También es más fácil si se lleva a cabo  en lugares con la misma franja horaria y si se tiene el mismo o parecido horario laboral. Si no es así, la comunicación es complicada y entonces sí sería bastante difícil

Es importante tener en cuenta algunas cosas:

  • Definir  la relación, aclarar lo que es y  hacia dónde va ¿Sois novios? ¿Hay compromiso? ¿Hay proyecto de futuro? ¿ Uno u otro estaría dispuesto a trasladarse si la situación no cambiara ? ¿Estáis solo probando y ya se verá?
  • La confianza. En el otro y en la relación.
  • Mantener una buena comunicación. Siempre, pero en este caso,  va a ser el pilar fundamental en el que se sujete la relación.

 

¿Qué ventajas tienen las relaciones a distancia?

Además de todo lo anterior, tienen algunas ventajas que pueden incluso enriquecerlas:

  • Se dispone de más tiempo para uno mismo. Para ti para tu vida social, familiar, trabajo y aficiones. Te  fortaleces como persona, no pierdes tu independencia  y eso enriquece la pareja.
  • El rato que estéis conectados será 100% único y vuestro, sin distracciones. Es vuestro momento, quedáis para eso, no hay móviles, ni tele, ni niños, ni nada que os distraiga.  Hablar  a solas es dar calidad al encuentro.
  • Favorece  la creatividad y la sorpresa Se pueden hacer muchas cosas juntos buscando compartir actividades a distancia, preparar la cena , ver series, estudiar, leer… Existen muchos canales  Instagram, Facebook,  Skype, WhatsApp, llamadas, twitter… cada uno tiene sus códigos y se pueden utilizar todos según  para qué, cómo, dónde y cuándo.
  • Cuando os reencontréis físicamente será más  intenso por lo deseado. Hace tiempo que no os tocáis, os esforzaréis más en que todo sea satisfactorio apasionado e intenso.
  • Desarrollaréis o fortaleceréis la confianza y la tolerancia. No siempre se puede responder aunque se  esté en línea y eso no es un drama.
  • La distancia física ayuda a relativizar las cosas dando valor a lo importante, a lo que tienes no a lo que te gustaría tener.
  • Aprendes a echar de menos como algo natural. Te necesito en mi vida porque te quiero y no te quiero porque te necesito a mi lado.
  • Vais contracorriente, sois una pareja especial, no convencional pareja valiente, atrevida y eso une, asumís riesgos.

Si tiene que acabar se acabará, pero no tiene que ser necesariamente por la distancia física sino por la distancia afectiva. Como las otras.

 

 Así que… ¿Por qué no?

 

 

 

Begoña Peraita

Poliamor, desde el punto de vista psicológico

– POLIAMOR –

 

La capacidad de amar a más de una persona a la vez con la posibilidad de tener una relación con todas estas personas de índole sexual o no.

 

Y aunque está en todas partes y lo explican de todas las maneras en el artículo de hoy voy a explicar el poliamor desde el punto de vista psicológico (desde mi blog en psicóloga de valencia .es)

No tiene que ver con la orientación sexual

El poliamor no depende de la orientación sexual de las personas que forman la relación poliamorosa. Ser heterosexual, homosexual, bisexual… no influye en las probabilidades de estar en una relación poliamorosa. Las relaciones de este tipo son muy variadas, varían tanto el número de personas que las forman como el género y orientación sexual de estas personas.

 

¿Hay más conflictos que una relación de pareja formada por dos miembros?

Hay una cosa que está clara, si hay más personas hay más probabilidad de conflicto y de opiniones diferentes pero también hay un matiz importante, las personas poliamorosas basan su relación en la comunicación desde el principio porque todo se habla y se negocia por lo que seguramente aunque les cueste más estar todxs de acuerdo en algo como lo hablan mucho más pueden llegar más fácilmente a un acuerdo común. Si no fuera así la relación no sería posible.

 

¿La relación se basa en el sexo?

No. Este es un «falso mito» sobre las relaciones poliamorosas. El sexo es tan importante como lo es en una relación de pareja, puede que no todxs lxs miembros de la relación se acuesten con todxs, además que tengan una relación poliamorosa no implica que todxs se acuesten juntxs a la vez. Esto depende de cada relación y de los acuerdos que tengan entre ellxs.

Además, las relaciones poliamorosas, pueden ser lo que conocemos como «relaciones abiertas» en las que lxs miembros de dicha relación se pueden acostar con otras personas (fuera de la relación) o también «cerradas» en las que sólo se acuestan con miembros de la relación.

 

¿Y los celos?

Los celos están tan presentes en estas relaciones poliamorosas como en cualquier otra relación dado que también existen normas.

Imaginemos que estamos hablando de una relación poliamorosa de 4 personas, y que entre ellxs tienen la regla de que no se pueden acostar con nadie de fuera de la relación. Es posible que algunx se sintiera celosx porque imagine que otrx está rompiendo esas normas.

También es cierto que es algo que seguramente aprendan a controlar mucho más porque la exclusividad puede que no exista dado que aunque no se acuesten con personas de fuera ya en la propia relación pueden acostarse con más de un/a miembro.

¿Formar una familia es posible?

Es posible formar una familia poliamorosa donde se tengan hijxs y aquí entra la parte más complicada porque lo legal y lo emocional no van de la mano. A nivel legal serán sus padres o madres quienes han tenido hijxs como pareja pero a nivel emocional se puede llegar a cualquier tipo de acuerdo.

Aunque no existe ningún estudio científico específico sobre cómo puede afectar a lxs niñxs la relación poliamorosa, la crianza y educación emocional de lxs niñxs no se tiene porqué ver afectada por el hecho de que intervengan más de dos adultxs.

Esto es algo que tradicionalmente ya sabíamos dado que muchos conocemos casos de niñxs que viven en casa con sus padres y sus abuelos por ejemplo y esto no ha afectado en absoluto en su modo de desarrollarse anímicamente, cognitivamente ni físicamente.

 

Lo complicado es llegar a un acuerdo sobre qué nombre se le da a cada uno en lo que respecta a lxs niñxs.

Todxs deben sentirse cómodxs con «el cargo» que van a ostentar para dichxs niñxs. Además tienen que llegar a un acuerdo sobre quién se encargará de qué cosas y hasta dónde llega la responsabilidad de cada unx para con lxs niñxs  y por supuesto qué pasaría si la relación poliamorosa se rompiera.

Es más complicado a nivel de logística, pero si todas las personas que componen la relación son personas emocionalmente estables y responsables eso no tiene porqué repercutir negativamente en la crianza de lxs hijxs.

 

¿Podría hacerse «terapia de pareja» para una relación poliamorosa?

Por supuesto, en las relaciones poliamorosas pueden aparecer crisis como en cualquier otra relación por lo que podrían recurrir a terapia para mejorar la calidad de la relación y acabar con los problemas de manera adecuada.

Es más, en nuestra clínica ya hemos tratado varios casos de relaciones poliamorosas con éxito.

 

 

*Del mismo modo que hacemos terapia de pareja cuando las cosas no van bien entre dos personas que se quieren, también ofrecemos en nuestra clínica –> terapia relación poliamor.

Puedes leer más aquí:

 

Tratamientos

Mi vida después de una ruptura.

¿CÓMO VUELVO A SER FELIZ DESPUÉS DE UNA RUPTURA AMOROSA?

Parece increíble que después de varios años en pareja la vida que teníamos antes forme parte de un pasado lejano difícil de recuperar.

Las cosas que antes te gustaba hacer, la gente con la que solías salir…

¿En qué empleabas tu tiempo antes de estar en pareja?

Tienes suerte si puedes decir que no dejaste atrás a nadie, ni tampoco ninguna de las cosas que te gustaba hacer de forma individual. Lo que suele pasar es que convertimos a nuestros amigos en amigos de la pareja y nuestras aficiones en aficiones mutuas y aunque mantengamos cierto nivel de intimidad cuesta trabajo recordar la última vez que fuiste de compras o al cine tú solo.

A esto hay que añadir irremediablemente el dolor de la propia pérdida, por mucho que la decisión sea tuya o de mutuo acuerdo es más que probable que eches de menos a la otra persona y que eso te haga sentir triste.

 

Así pues se nos presentan varios escalones que debemos ir superando para lograr SER FELIZ TRAS LA RUPTURA.

 

1. Y a mi…¿qué me gustaba hacer?

Seguro que antes de encontrar a esa persona tenías aficiones más personales que aunque intentaste compartir con ella acabaron por ir extinguiéndose en el tiempo. Quizá algún deporte, o ir a leer a una cafetería, dar largos paseos escuchando música, darte un baño de espuma, ver series de televisión, etc.

Haz una lista de cosas, por mucho que ahora te de la sensación de que no te gusten ya, es muy probable que la mayoría te sigan gustando.

Después concreta qué día quieres hacer cada una de ellas, y prueba. Las que te aporten bienestar devuélvelas a tu vida.

 

2. ¿Qué no me gustaba hacer?

Sí, seguramente tienes algunas aficiones «impuestas» por la vida en pareja, igual no te has dado cuenta de cuáles son o quizá las reconoces perfectamente. Si a tu pareja le gustaban cierto tipo de películas, o deportes, etc. No las sigas haciendo por inercia o por melancolía. Elimina todo lo que no te guste hacer.

 

3. ¿Con quién pasaba el tiempo?

Hay dos posibles respuestas para esta pregunta, puede que aún mantengas las amistades (esto sería lo correcto y lo saludable) o puede que la vida en pareja acabara poco a poco con tus relaciones sociales fuera del círculo en común.

Si tu caso es el último no dudes en retomarlas. Seguramente se alegrarán de tener noticias tuyas y pasar tiempo con gente que te apoya te hará sentir bien.

 

4. El sueño y la alimentación

Esto es algo en lo que siempre hago hincapié. Dormir y comer bien nos afecta positivamente en el estado de ánimo. No hay que descuidar ninguna de las cosas ni por defecto ni por exceso. Puede que el malestar emocional nos impida llevar a cabo con normalidad alguna de las dos cosas o ambas.

 

  • Si duermes poco por las noches no te permitas dormitar durante el día, cuando lleves unos días aguantando el sueño diurno empezarás a dormir mejor por la noche.
  • Si duermes demasiado ponte límites, no te dejes llevar por la apatía, eso sólo lleva a más pereza, y más pereza no te ayuda.
  • Si tienes la sensación de tener «el estómago cerrado» no pierdas los horarios, aunque comas menos cantidad o alimentos menos pesados, no descuides las 5 comidas al día. Si no te alimentas bien te sentirás decaído y sin ganas de hacer nada y esto hará que te sientas más triste.
  • Si te ocurre que la tristeza hace que tengas más ganas de comer no te prohíbas alimentos pero no te atraques, permítete caprichos pero dentro las 5 comidas diarias. Si te juzgas o te culpas por comer más de lo que habitualmente comías eso sólo te hará sentir peor y se convertirá en un círculo vicioso.

 

5. Deporte

Haz deporte, el deporte libera endorfinas y esto provoca irremediablemente bienestar. Además abres nuevos círculos y por lo tanto posibilidades de conocer gente nueva.

Tiene además otras ventajas a nivel fisiológico y a nivel estético, si te ves mejor te sentirás mejor.

 

6. Empaqueta recuerdos

No está mal guardar ciertos recuerdos de la persona con la que has estado todo este tiempo pero no necesariamente tienen que estar a la vista. Dormir con su sudadera y con una foto suya en la mesita de noche no te ayuda.

Si ya te está costando olvidar a esa persona no te pongas trampas a ti mismo. Facilitarte el camino es lo más inteligente.

 

7. Sal por sitios nuevos

No sigas frecuentando siempre los sitios donde solías estar con esa persona. Intenta cambiar de ambientes, amplía tus amistades, busca nuevas aficiones, diversifica.

 

8. Aprende la lección pero no te castigues

Tras una ruptura es normal que volvamos la vista atrás y descubramos errores propios. Eso no es algo negativo, todos nos equivocamos y es una manera de sacar algo positivo a la situación, aprender de los errores para no volver a cometerlos y saber que es lo que quiero y lo que no en próximas parejas.

Pero nunca nunca te culpes, la culpa es muy distinta a la responsabilidad. La primera te hace sentir mal, no es práctica porque es subjetiva y te nubla. La responsabilidad sin embargo es una postura madura, que te hace ver dónde erraste y qué cosas debes cambiar para ser feliz , te ayuda a aprender.

 

9. No te avergüences

Romper una relación de pareja por la razón que sea no es algo vergonzoso. Es algo que le ha pasado a la mayoría de gente y por lo tanto la mayoría empatizará contigo.

Lo peligroso de sentir vergüenza es que por eso dejes de contarlo o compartirlo con la gente que te quiere, que te encierres en ti mismo y no les des la oportunidad de apoyarte. Este apoyo de las personas que te rodean es fundamental y muy positivo para tu bienestar emocional.

 

10. Date un capricho de vez en cuando

Cuida de ti mismo, date un capricho de vez en cuando y permítete equivocarte.

Disfruta de tu propia compañía.

 

 

 

Mitos del amor ¿Cómo saber si te afectan las historias de amor romántico?

Somos perfectos el uno para el otro, es mi media naranja, esto va a durar para siempre porque estamos predestinados a estar juntos, es lo más importante para mi y sólo va a estar conmigo toda la vida.

Quizá te identifiques con algunas de estas ideas, o en algún momento de tu vida has creído firmemente en ellas. Pues entonces te ayudará leer este artículo porque todas ellas esconden lo que denominamos: Mitos del amor. 

¿Qué son los mitos del amor romántico y cómo nos afectan?

Son creencias falsas sobre el amor que lo idealizan y también a la persona de la que está enamorado.

  •  El mito de la media naranja: Sólo existe una persona que encaje perfectamente conmigo y que me entienda al 100%. Esto quiere decir que si no puedo estar con esa persona o la relación se termina nunca nadie podrá hacerme tan feliz por lo que estoy predestinado a ser infeliz para siempre si no estoy a su lado.
  • El amor todo lo puede: Y con el amor es suficiente. No hace falta nada más para ser feliz que tener a la otra persona conmigo. Esto nos puede llevar a dejar en un segundo plano el trabajo, las amistades, la familia… Porque al fin y al cabo interpretamos que nada de eso es la razón de nuestra felicidad, es más, el tiempo que dedicamos a todo eso se lo quitamos a nuestra relación de pareja.
  • Estamos predestinados a estar juntos: El destino ha puesto a esta persona en mi camino y es ineludible que estemos juntos. Esto nos puede llevar a acomodarnos en la relación dando por hecho que nunca se irá de nuestro lado pero también a aceptar ciertas conductas en el otro que no aceptaríamos si pensáramos que tenemos la capacidad de decidir sobre aquello que ocurre en la relación. Pensamos que si suceden las cosas «es por algo» y nos volvemos pasivos.
  • Es sólo para mi: Esto significa que nunca podrá estar con otra persona pero tampoco mirar a otra persona o fantasear con otra persona porque todo eso se consideraría una traición. El peligro de este mito es cuando surgen los celos patológicos, la suspicacia descontrolada y la creencia de tener el derecho de «investigar» a la otra persona constantemente. Amar como sinónimo de poseer.
  • Mi pareja debe saberlo todo de mi: Renuncio a mi individualidad y a mi intimidad para convertirme en la mitad de algo. No guardo nada para mi, cuento y comento todo con mi pareja, incluso las cosas que no son necesarias ni tampoco afectan a la relación. Me quedo sin mi «yo» para convertirlo en un «nosotros».

¿Cómo es una relación de pareja saludable?

En una relación de pareja saludable cada individuo tiene su propia intimidad además de la intimidad entre la pareja. Cada miembro de la pareja tiene sus propios círculos sociales que a veces se comparten y a veces se mezclan con los del otro pero que son independientes de la pareja y que perdurarán si la relación se termina.

Cada uno tiene su propia valía como persona independiente a nivel personal y/o laboral. Sabiendo así que la razón de mi felicidad es un conjunto de factores entre los que por supuesto la pareja tiene mucho peso pero no el 100%.

Existen dos «yo» que al unirse forman un «nosotros» pero que mantienen además su individualidad y respetan la del otro.

Esta es una visión menos «romántica» del amor pero más objetiva y saludable, que además nos ayuda al mantenimiento de la relación porque existe el respeto mutuo.

Además es importante tener claro de qué tipo de relación estamos hablando, las relaciones entre dos personas se podrían dividir en subtipos según la combinación de 3 factores (Triángulo de Sternberg):

  1. INTIMIDAD: Es el componente más emocional, todo aquello que comparto con el otro, cómo le hago partícipe de mis cosas y de mis sentimientos. Es ese punto en que las dos personas comparten un «micro-mundo» que es sólo de ellos dos, comparten parte de su intimidad y forman una intimidad como pareja.
  2. PASIÓN: Tiene que ver con lo físico, con el sexo y lo que gira en torno a él.
  3. COMPROMISO: Es el componente cognitivo, un contrato a largo plazo, la decisión consciente de quedarse con la otra persona.

 

Una relación saludable de pareja es aquella en la que los dos miembros son conocedores de cuáles de estos 3 factores se comparten, siendo lo ideal compartir los 3, pero no estrictamente necesario para que la relación funcione.

Todas las relaciones interpersonales son combinaciones de estos factores:

Amor romántico: Intimidad + Pasión

Amor fatuo: Pasión + Compromiso

Amor sociable: Compromiso + Intimidad

Amor consumado: Intimidad + Pasión + Compromiso

Así pues se puede concluir que una relación saludable sería aquella en la que ninguno de los miembros tiene creencias erróneas sobre el amor (mitos) y además existe una buena comunicación a la hora de conocer ambos cuáles de los tres factores se están compartiendo con el otro.