Quizá tienes FOMO y no lo sabes.

¿Qué es FOMO?

Hace poco añadimos estas siglas a nuestro psicodiccionario.

Y las definíamos de la siguiente manera:

FOMO = “Fear Of Missing Out” = Sensación de miedo y angustia que sentimos al pensar que nos estamos perdiendo algo que está ocurriendo en redes.
Si pasa algo importante, por ejemplo, si mis amigxs hacen algo (o no solo mis amigxs, también cualquier persona conocida o no), y yo no me entero, me quedaré fuera y perderé la oportunidad de salir o de que mi vida sea igual de interesante que la de las demás personas. Y eso no me gusta. ¿Qué puedo hacer entonces? Estar conectadx cuanto más mejor, para que no se me escape nada. Pero cuanto más conectado estés más FOMO sentirás. El mundo virtual no se puede abarcar, nunca descansa y no es real. Son las redes, nada más. En la vida no te pierdes nada. Vives.

Mucha gente viene a terapia pensando que tiene problemas de adicción al móvil, insomnio u otros problemas y en realidad lo que le pasa es esto. Vivimos tan conectadxs a esa no-realidad paralela que siempre tenemos la sensación de que a las demás personas les están pasando cosas constantemente.

Esta sensación puede llevar a muchos problemas distintos, desde problemas de autoestima hasta adicciones tecnológicas, pero también es muy frecuente encontrarnos con problemas derivados de ese miedo a estar perdiéndonos cosas, que las redes nunca duermen.

¿Cómo identificar si tengo FOMO?

  • Tus razones para meterte en RRSS son básicamente ver qué están haciendo las demás personas.
  • Si ves una notificación en una red social no puedes esperar para consultarla, lo haces siempre de inmediato aunque estés haciendo otras cosas.
  • Crees que las demás personas tienen una vida más interesante que la tuya y como prueba te basas únicamente en las cosas que ves en las RRSS.
  • A veces pasas noches sin dormir o te duermes muy tarde solo por ver RRSS.
  • No te sientes capaz de pasar un día entero sin mirar tus RRSS (incluida WhatsApp)

¿Qué hacer para no sentir FOMO?

Utilizar las RRSS para ver qué hacen las demás personas no está mal. Es uno de sus usos principales y no es malo siempre y cuando no se invierta demasiado tiempo al día. Una forma de saber si es demasiado tiempo es tener en cuenta cuánto tiempo libre tienes y ver que no sea un porcentaje más alto que otras actividades de ocio.

  • Intenta calcular cuánto tiempo inviertes en RRSS solo para ver qué hacen lxs demás. Y ve reduciendo ese tiempo progresivamente. Hay teléfonos móviles que ya te dicen cuánto tiempo pasas en cada aplicación al día.
  • Aunque tengas ganas de meterte en RRSS si ya has sobrepasado el tiempo que te propongas intenta hacer otra cosa que te divierta.
  • Cuando pienses que te estás perdiendo algo intenta cambiar ese pensamiento dado que en realidad no estás perdiéndote nada, estás eligiendo hacer otras cosas.
  • Si te preocupa que pueda estar pasando algo malo a alguien y que no lo sepas ten en cuenta que esas personas podrían llamarte por teléfono.


El problema de lxs jóvenes y la adicción a las apuestas deportivas

El problema de lxs  jóvenes y la adicción a las apuestas deportivas online.

Veamos en qué consiste la adicción a las apuestas deportivas y qué particularidades tiene apostar on-line.

Apostar : “Arriesgar cierta cantidad de dinero en la creencia de que alguna cosa, como juego, contienda deportiva, etc., tendrá tal o cual resultado, de forma que, si se acierta, se recibe una cantidad de dinero mucho mayor.

Apostar on-line: Hacerlo no de manera presencial, sino en  la red.

Esta nueva forma de jugar está muy de moda entre lxs jóvenes,  porque todo lo que tenga que ver con los dispositivos digitales, lo está. Hoy mandan las pantallas, en ellas creen que está la verdadera información, lo que cuenta, lo importante para ellxs. Y además siempre les acompañan.

Apostar es una de esas cosas que se puede hacer con ellas, a cualquier hora, desde cualquier dispositivo y desde cualquier lugarSobre todo están de moda las apuestas deportivas, y  de ellas  el  fútbol es el rey,  aunque también el póker, la ruleta…

El procedimiento de los jóvenes en las apuestas deportivas es muy sencillo: Descargan la App y  buscan lo que quieren. A la carta, y con  facilidades.

Facilidades como, por ejemplo, los bonos o dinero ficticio que te regalan si te registras  para gastar en un tiempo determinado, favoreciendo que se inicien en el juego y jueguen con frecuencia microcréditos…  También aunque se necesita ser adultx no es complicado usar el DNI de otra persona si son menores, o convencer a alguien para que apueste por ellxs .  Además al ser on-line no sacan el dinero, no lo tocan, tienen la falsa sensación de que no lo gastan.

Fácil y rápido. Cliqueas y ya está. Un segundo. Para lxs adolescentes,  lo rápido y fácil es muy sugerente.

Apostar y jugar ya no lo ven como algo de personas mayores y viciosas, no, ahora mola. Así lo dicen a través de la publicidad personajes conocidos como, en este mundial, el actor José Coronado y también Rafa Nadal (Poker Star), Cristiano Ronaldo o Usain Bolt. Deportistas , referentes, ídolos de muchísimxs adolescentes. Figuras que representan la fama y el éxito. Modelos a seguir que te invitan a jugar. Si ellxs lo hacen, ¿Por qué yo no?

Lxs adolescentes no perciben el riesgo como lxs adultxs, no valoran igual las consecuencias. Para ellxs es más bien un juego, lo hacen por diversión, por reputación, status, liderazgo, experimentar riesgos, por ser más adultxs, por contradecir a los padres/madres como a veces empezar a fumar, a beber o a tomar drogas.

Saben que jugar entraña riesgos, pero piensan que a ellxs no les va a pasar.

Además apostar les crea sensación de pertenencia. Ya no sólo hablan de si ganó su equipo o no, también de a qué apostaron y cuánto ganaron. Crean grupos de WhatsApp, comparten trucos, eligen los partidos, quién marcará el gol, por cuánto, penaltis… Muchísimas variables , diseñan juntos o  comparten su apuesta. En realidad muchas veces la afición por el deporte  pasa a un segundo plano, lo importante empieza a ser cuánto dinero ganas.

Viven el hoy, la inmediatez, la recompensa rápida. El refuerzo positivo cuando ganan, no sólo por el premio en dinero, también la condecoración, te recompensan, te hacen VIP y el refuerzo negativo cuando pierden, por la posibilidad de volver a apostar inmediatamente y sentirse bien de nuevo ante la posibilidad de ganar esta vez.

Se produce un cambio en la química cerebral, se activa el circuito de recompensa (liberando dopamina) y con ello la necesidad de  repetir la conducta una y otra vez, convirtiéndola en un hábito y más tarde en algunas personas en una necesidad patológica. La adicción hace su aparición, (ludopatía) y se pierde el control.

 Obedece a principios fundamentales de la  psicología.

Añadamos a todo esto que además,  el cerebro adolescente aunque ya ha alcanzado el tamaño máximo,  le falta lo más importante, la maduración. La autorregulación emocional no está bien establecida por lo que sus emociones  pueden con todo, y necesitan buscar nuevas experiencias. Tampoco la toma de decisiones, ni el control de impulsos ni la valoración de riesgos… Además de los cambios hormonales. Por todo esto apostar les puede resultar muy atractivo.

¿Qué dicen los estudios?

Un estudio pionero en España llevado a cabo en la Universidad Miguel Hernández de Elche donde han participado 2.500 alumnxs de 4º de ESO y de 1º y 2º de Bachiller  de la provincia de Alicante saca conclusiones:

  • Unx de cada cuatro adolescentes informa haber jugado alguna vez a alguno de los cinco tipos de juego analizado, apuestas deportivas en salones, apuestas deportivas online, máquinas tragaperras en salones o bares, póker o casinos online y ruletas en salones.
  • De estxs un 4,8 % juegan con cierto riesgo y un 3% porcentaje muy elevado, sufren ya consecuencias problemáticas derivadas de él como conflictos, agresiones físicas o deudas de juego.
  • Por edades se constata un progresivo incremento de juego de apuestas hasta los 16 años. A los 17 años es destacable el significativo aumento de la alta frecuencia de juego.
  • Por género, los chicos superan a las chicas. La diferencia se incrementa conforme aumenta la frecuencia. Llegando los chicos a ser cinco veces más jugadores que las chicas en la alta frecuencia.

Estas son en términos generales algunas de las conclusiones. Por lo tanto es necesario que sean conscientes  de las consecuencias.

¿Cuáles son los riesgos de los jóvenes que hacen apuestas deportivas?

  • Adicción a las apuestas deportivas. La adicción en el mundo digital se establece en la mitad de tiempo que en el ámbito presencial.
  • Siempre se pierde a corto o a largo plazo. Tanto si se necesiten ciertas habilidades de estrategia como si sólo se apuesta a juegos de azar. Ganar es una falsa ilusión.
  • Si tú juegas es más probable que tus hijxs lo hagan. Si no quieres que esto suceda.  Se clarx.
  • Puede llegar a provocar deterioro familiar, laboral, violencia, mentiras, aislamiento, depresión, nuevas adicciones, incluso a veces la necesidad de arrastrar a otrxs a hacerlo para sentirte justificadx o acompañadx.
  • Produce síndrome de abstinencia pero es más difícil detectarla que en las adicciones químicas ya que no hay deterioro físico.
  • El juego no sirve para evadirse de los problemas, los aumenta y no se puede dejar tan fácilmente como crees.
  • Te puedes auto excluir de salas y webs para que no te permitan acceder seleccionando a veces el tipo de juego o el tiempo. Incluso que otra persona firme contigo para que se necesiten las dos firmas en caso de tener el impulso de jugar y querer anular la prohibición.

Nadie nace jugador ni apostador, se aprende a hacerlo.

Generación millennial

¿Has nacido en la generación millenial? Bienvenido a un artículo escrito para ti.

La generación millennial son lxs nacidxs a partir de 1982 y hasta alrededor de 2000.  Aunque hay discrepancias en dónde poner el corte final a la generación millennial y el principio de la generación centennial.

En este artículo vamos a explicarte cuánto tiene que ver tu generación en cómo te sientes. Veremos qué significa ser miembro de la generación millennial y porqué a veces puedes sentirte incomprendidx por personas de otra generación.

Además veremos lo que significa ser padre/madre millennial en un mundo repleto de tecnología. Porque puede estar a nuestro servicio pero también convertirse en una trampa.

¿Generación del yo-yo-yo?

Así se han referido a esta generación millennial en muchas ocasiones. Yo-yo-yo.

Y lo hacen porque es una generación llena de una especie de auto-confianza que se refleja sobretodo en el uso de las redes sociales. Sois la generación que inventó el «selfie». Y es que sois la generación que rompe con las normas establecidas y ya no hace cosas «porque hay que hacerlas»

Podéis poner el centro del mundo en vosotrxs mismxs y de ahí pasáis directamente a dar el salto a calle para luchar por derechos de todxs.

Libertad vs. exigencia y presión social

Sois la generación más libre hasta ahora. Las presiones sociales que sufrieron vuestros padres/madres y abuelxs ya nos las sentís vosotrxs.

Nadie te dice con quién casarte, ni cómo comportarte, ni cómo vestirte… ¿o sí?

De aquí la dualidad. Rompéis con las ideas clásicas y conseguís empezar a liberaros de la homofobia, la transfobia, el machismo, el clasismo, el racismo… Pero en el fondo seguís esclavxs de un sistema, diferente sí, pero un sistema que os oprime. La diferencia más importante es que el opresor es vuestra propia generación. Porque os oprime Instagram, Facebook, Twitter…

¡Cuidado! De pronto nadie te dice qué tienes o no tienes que hacer y de pronto estás siendo avasallado por un montón de imágenes que te dicen qué comer, qué ejercicio hacer, qué ropa vestir, qué música escuchar y cómo decorar tu casa o vestir a tus hijxs.

RRSS vs. vida real

Compartir TODO en redes sociales es una característica de tu generación. Hay una portada de la revista TIME (de Octubre de 2015) en la que sale un bebé en el carro y se ven los brazos de dos personas sujetando un teléfono y haciéndole fotos y arriba dice «Help! My parents are millennials» (¡Ayuda! Mis padres son millennials)

Esta característica de tu generación puede hacer a veces sientas que cuesta distinguir qué cosas son reales y qué cosas no.  Que sientas que constantemente te comparas con personas que no conoces y te juzgas a ti mismx por cómo eres sintiéndote mal por no cumplir un «prototipo».

Lxs buenxs y malxs  padres y madres, los cuerpos fit, lxs real food, lxs veganxs, y una larga lista de cosas que podrías ser y no quieres ser pero que no dejas de ver todo el tiempo pasar por delante de tus ojos.

O igual sí quieres ¡oye! pues entonces genial. Genial porque quieres.

¿Qué información compartes en internet? ¿Qué personas pueden verla?

Una de estas dos preguntas crees que puedes responderla pero en realidad no.

 

Información vs. desinformación

¿Qué buscas en internet?

En tu generación antes de preguntar a cualquier profesional se recurre a Google. Google es «el experto» de tu generación.

Un juego peligroso que hace que muchas veces aparezcan pensamientos hipocondríacos y miedos a padecer situaciones como atentados o accidentes por la sobre exposición que se puede tener a un estímulo al buscar una sola palabra en Google.

Ponte a prueba: escribe «dolor de cabeza» en Google.

– ¡Espera! Mejor no.

En tu generación os dividís entre nativxs digitales e inmigrantes digitales lo que quiere decir que muchxs no habéis conocido un mundo sin internet. Pero sois la primera generación (nadie tiene un manual de cómo manejar las tecnologías, no se han visto consecuencias a largo plazo) por lo que a veces esta ventaja se puede convertir en desventaja.

Estáis rompiendo con un mundo anterior, abriendo las fronteras. ¿Pero hasta dónde? ¿Dónde está el límite?

Nadie os lo puede enseñar porque vuestrxs padres y madres no nacieron con internet, no lo conocen tan bien como vosotrxs. En lo referente a la web no hay normas claras. Sólo vosotrxs podéis marcaros los límites.

 

 

 

Pornografía y adolescentes

PORNOGRAFÍA Y ADOLESCENTES

La pornografía se consume. Y actualmente, lo hace más gente, más joven y más frecuentemente. La pornografía y los adolescentes es un tema que suele preocupar a los adultos que tienen hijxs en esas edades.

El porqué del aumento del número de usuarixs, su juventud (preadolescentes y adolescentes) y la frecuencia de uso, se debe a su fácil acceso y a la posibilidad de su  visionado en la intimidad, sin llamar la atención y sin necesidad de estar solxs en casa. Eso lo permite la tecnología. Basta con un móvil y listo.

Eso está bien. Siempre y cuando seamos conscientes de que lo que estamos viendo es cine, fantasía. Es una película o un video muy bien editado.

Lxs actores/actrices han sido seleccionadxs para interpretar un papel, un guión les marca los tiempos y un/a director/a dirige la escena.

Cuando quien mira es una persona adulta, todo eso lo sabe. Y utiliza ese material consciente de que no es una realidad. Porque tiene comparativa.

Cuando quien mira es un adolescente no es tan consciente, ya que sus experiencias sexuales son nulas o muy escasas. Puede confundirse, otorgar normalidad, y habituarse a estímulos sexuales que no son verdad. Porque no tiene con qué compararlo.

Igual que una peli romántica «Chico guapo conoce chica guapa se enamoran y el amor al final puede con todo» transmite una idea equivocada, simplista y romántica del amor; la pornografía transmite una idea equivocada de lo que son las interacciones sexuales.

 

Porque:

  • Siempre son mujeres y hombres guapxs con cuerpos esbeltos y musculados.
  • Los genitales están siempre depilados y por encima de la media real. Longitud del pene, pechos en las mujeres y vaginas uniformes en forma tamaño e incluso color.
  • En cuanto al tiempo, duración y tipo de interacción sexual ocurre lo mismo. Erección ultrarápida, durabilidad, y siempre como fin último la penetración.
  • Todo está permitido y consentido y nunca falla.
  • Nadie siente nada distinto al placer. Ni vergüenza, ni miedo, ni sorpresa, ni asco, ni dolor.Sin embargo, la realidad es muy distinta. Y todo esto puede llegar a crear en lxs adolescentes falsas y altas expectativas sobre el sexo.A exigir y exigirse demasiado en cuanto a:
  • Rendimiento. El miedo a no estar a la altura, puede provocar  justamente lo temido. Que su rendimiento se vea afectado.
  • Su cuerpo y órganos sexuales. Sintiendo que no son lo suficientemente válidos o avergonzándose de ser como son.
  • Su papel a desempeñar. Creer que debe ser dominante para los hombres y pasivo para las mujeres. Cuando esto depende de cada persona.
  • Considerar importante tener orgasmos vaginales y rápidos, considerando todo lo demás accesorio o prescindible. Lo que limita enormemente el disfrute.
  • Dar por hecho que todo vale, en lugar de consensuar y respetar los deseos, tiempos y preferencias del otrx. Eso puede llegar a ocasionar malos entendidos y situaciones muy complicadas.
  • Mentir por miedo a no estar a la altura.
  • Necesitar constantemente estímulos novedosos para conseguir la excitación, si el consumo es muy frecuente. La habituación provoca la necesidad de  estimulación novedosa para provocar la misma respuesta.

El sexo es algo muy bonito pero todos somos distintos y sentimos y disfrutamos de manera diferente.

Para disfrutar de interrelaciones sexuales satisfactorias, saludables y plenas debemos conocer la realidad del sexo. Hay que hablar de la pornografía y del sexo con nuestrxs hijxs, alumnxs, o adolescentes a nuestro cargo.
Con tranquilidad, desde nuestra experiencia, sin tecnicismos, con sentido del humor, sin avergonzarnos. Naturalmente.

 

La educación sexual es necesaria

La pornografía no educa, no es su función. Eso es cosa nuestra.

 

 

 

«Malas madres»

Este artículo está escrito en femenino porque incluye el proceso de embarazo y hay un porcentaje muy bajo de *población masculina gestante, pero es aplicable también a los padres gestantes y a las madres no gestantes.

*Población masculina gestante: hombre transgénero que conserva sus órganos femeninos necesarios para poder gestar y que toma la decisión de hacerlo.

Parece que únicamente existan dos opciones las buenas y las malas madres.

En este artículo vamos a ayudarte a liberarte de esas sensaciones negativas que derivan del término «malas madres» y que te permitas errar pero también mejores cada día.

¿Por qué parece que al ser madre sólo se te permite sentir amor, calidez, ternura y absoluta felicidad? ¿Acaso dejas de ser un ser humano después de ser madre?

Hace tiempo una chica me dijo «Ser madre me supera, es una tarea demasiado importante para mi, creo que me equivoqué al elegir este camino»

Y no, no tenía depresión post parto, no era una mala madre, no era demasiado mayor ni demasiado joven, no tenía ninguna característica especial. Era una mujer como otra mujer cualquiera. Todo estadísticamente normal. Quizá por eso pensó así. Porque ES NORMAL DUDAR.

Ser madre es un proceso que empieza con una transformación física y emocional. Y entonces empieza a pasar que la gente saluda a tu barriga antes que a ti, pregunta por «el embarazo» en lugar de preguntar por ti (tu trabajo, tus cosas del día a día, tu pareja…)

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Ser madre es la decisión más radical que tomarás en la vida. Y no tiene vuelta atrás así que… ¿Cómo no ibas a dudar de si es la decisión correcta?

Además como ya te habrán dicho no viene con un manual para saber cómo hacer las cosas para que todo funcione bien. Hagas lo que hagas siempre habrá alguien dispuesto a darte un consejo diferente «Pues yo hice esto con mi hijo y me fue genial»

No te asustes si piensas cosas como «¿Tomé la decisión correcta?»  

Te contaré un secreto: todas las madres y todos los padres lo piensan en algún momento, pero nadie lo dice en voz alta.

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Ser madre es la decisión más radical que tomarás en la vida. Y no tiene vuelta atrás.

Además se añade algo…

¿Dónde está la que tú eras antes de ser madre?

En mi artículo «Embarazo y autoestima» hablo sobre qué cosas pueden ayudarte a sentirte mejor durante este periodo.

Embarazo y autoestima

Pero como sabrás, hayas sido o no gestante, después de eso viene todo lo demás. Un/a bebé, un/a niñx, un/a adolescente… quitan tiempo, quitan energía y suponen preocupaciones.

Dan un millón de cosas positivas, innumerables, inmensurables pero… también algunas negativas que no es de ser mala madre ni mal padre que se pasen de vez en cuando por la cabeza.

¿Cómo lo resuelvo si me encuentro en uno de esos momentos en los que ser madre me supera?

El problema principal es que dado que es algo que no se suele compartir con lxs demás pasas a sentirte mal por dos cosas:

  1. El problema principal y concreto con la maternidad en ese momento que te hace sentir mal.
  2. El problema añadido de sentirte culpable porque hay una pequeña parte de ti que duda de la decisión que tomaste de ser madre.

La segunda influye mucho en la primera porque si te estás sintiendo culpable pierdes la capacidad de ser objetiva con lo que está ocurriendo, sacas el foco analítico de la situación para ponerlo en ti misma.

Además puedes quedarte rumiando ese pensamiento durante mucho mucho tiempo y cada vuelta que le das más grave y feo parece y más mala madre te sientes. Es un círculo vicioso.

Para resolverlo hay que empezar por el final. El punto 2 es el primero. Deja de sentirte culpable. Ya hemos visto que lo que te pasa es normal, es un pensamiento fugaz, temporal y que después queda disipado por un montón de cosas positivas. Cuanto más importancia le des más se instala y más problemático parece.

En cuanto al problema que te está haciendo sentir mal, lo primero que tienes que hacer es tratar de definirlo teniendo en cuenta los siguientes puntos:

  • ¿Se trata de un problema que tengo yo a nivel personal o de pareja o es un problema de mi/s hijxs? Por ejemplo, no vamos a buscar una solución igual si el problema es que no sabes cómo manejar una rabieta que si lo que ocurre es que el colecho ha derivado en un problema de pareja.
  • Si es un problema propio, ¿he hecho todo lo posible para resolverlo? Si la respuesta es sí y el problema sigue ahí entonces quizá sea el momento de buscar ayuda profesional. Si la respuesta es no, entonces hay que ponerse a buscar soluciones.
  • Si es un problema del niñx hay que tener en cuenta el tiempo que hace que está sucediendo lo que nos está inquietando.
    Si por ejemplo le está costando adaptarse al inicio del colegio y hace un par de semanas que ha empezado las clases no debemos alarmarnos. Si han pasado dos meses lo mejor es empezar a poner soluciones.
    Además de la variable tiempo hay que tener en cuenta también la variable intensidad. Hay problemas que son problemas precisamente por su intensidad, volviendo al ejemplo de las rabietas, no es igual una rabieta en la que el niño llora intensamente que una en la que el niño se golpea a sí mismo. La intensidad es un indicador de que hay que buscar soluciones.
  • ¿Y si no hay ningún problema y es que estás sometida a mucha presión por las RRSS? Cada vez ocurre más que la presión de ver en redes sociales todo lo que se supone que hay que hacer o lo que se supone que otras personas hacen puede hacer que sientas que estás haciendo las cosas mal. Recuerda, cada niñx es diferente y nada de lo que hay en redes es real. Te dejo un vídeo que hice sobre ese tema.

 

En cualquier caso y como conclusión, las situaciones cambian y se resuelven pero si te estás culpando por dudar de si tomaste la decisión correcta al elegir ser madre simplemente te quedarás asustada y anclada en una situación que no te gusta.

 

Permítete dudar, permítete equivocarte y corregir los errores. No te juzgues. Recuerda que has tomado la decisión más valiente y los valientes también tienen miedo.

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