Tengo miedo a hablar en público

Uno de los miedos más frecuentes que existen. ¿La razón? Hablamos poco en público. Normalmente no tenemos ocasión de hablar en público a menudo.

Y es verdad que a veces nos comunicamos con varias personas o se forma una especie de “corrillo” y tenemos la ocasión de hablar pero normalmente mientras tanto están sucediendo varias conversaciones paralelas por lo que no somos el centro total de atención.

¿Cómo sé si mi miedo a hablar en público está dentro de “lo normal”?

Dentro de “lo normal” significa: PUEDO CONTROLARLO SIN QUE ESO AFECTE A MI DESEMPEÑO.

Es decir, la falta de costumbre provocará que aparezcan los nervios pero son unos nervios que no impiden que te concentres en lo que estás diciendo, que no provocan una sintomatología física evidente para los demás (aunque tú sí la notes) y que no te provoquen sensación de querer huir de la situación y te dejen disfrutar de lo que estás haciendo.

Si tu desempeño se ve afectado y además percibes que los demás son capaces de ver que estás nervioso entonces se trata de un miedo que es mejor tratar porque está influyendo negativamente en tu manera de comunicarte, en tu seguridad en situaciones sociales y además en tu desempeño social y/o laboral.

Es decir, lo has preparado, sabes bien lo que quieres decir, y a pesar de eso no rindes 100%.

 

¿Cuáles son los síntomas físicos más habituales cuando existe miedo a hablar en público?

Si tienes ansiedad al hablar en público seguro que notas algunas de estas cosas:

  • Rubor
  • Temblor
  • Titubeo al hablar
  • Sensación de que te vas a quedar “en blanco”
  • Sudor
  • Vista borrosa
  • Inseguridad
  • Sensación de que tu voz está extraña

¿Cómo se trabaja el miedo a hablar en público?

La terapia cognitivo- conductual consta de muchas estrategias para resolver la ansiedad al hablar en público.

Algunas de ellas son el control de los pensamientos negativos, el control de la sintomatología de ansiedad, la exposición a la situación con las gafas de realidad virtual controlando las variables que sean necesarias, etc.

Tu psicólogo/a evaluará cuáles son las características particulares de tu miedo/ansiedad y buscará las estrategias que mejor te sirvan para resolver el problema lo más rápido posible.

 

 

 

 

 

Si no lo veo no lo quiero

SI NO LO VEO NO LO QUIERO

No sé si habéis oído hablar de Alyssa Carson.

Yo la conocí el otro día viendo la tele. Es una niña americana de 15 años que tiene un sueño y ella lo cuenta así: “Quiero ser el primer ser humano en pisar el planeta Marte en el futuro. Es el sueño de mi vida, nadie lo ha hecho antes”. 

Ella se está preparando y es muy probable que en el año 2033 lo consiga.

¿Sorprendente?

Para mi sí, y mucho la verdad.

Me sorprende que siendo tan joven su sueño sea a tan largo plazo, me sorprende y me alegra mucho que se refiera a ella misa como “el primer ser humano” y no la primera mujer, lo que indica que está libre de prejuicios sexistas, pero por encima de todo lo más sorprendente es que quiera aspirar a ser algo sin tener un modelo de referencia.

Alyssa es una pionera. Ha querido llegar a ser algo sin que nadie lo haya hecho antes. Es la primera.

En algún momento, hubo una primera mujer policía, bombero, cirujana, boxeadora, minera, mecánica etc… y un primer hombre bailarín, modelo, maquillador, modisto, auxiliar de vuelo, enfermero etc…y ahora seguro que hay muchos más niños que sueñan con lo mismo que Alyssa porque ella es un modelo a seguir.

Cualquier persona puede aspirar a ser lo que quiera independientemente de su sexo

Es importante si queremos llegar a una sociedad igualitaria que hagamos visibles todos los modelos, sacudiéndonos los prejuicios machistas que tenemos. Haz que existan, habla de ellos.

Muéstrales todo, expande sus posibilidades y  enriquecerás su vida y la tuya.

Si tienes alrededor niños, hijos, sobrinos, nietos, alumnos…  todavía más. Por ejemplo  si son pequeños cuenta cuentos donde los personajes salgan del papel tradicional adjudicado a hombres y mujeres donde los niños puedan verse ahí y elegir.

Si son adolescentes posiciónate claramente en la igualdad , no les censures  y ayúdales a que ellos tampoco lo hagan. Aliéntales a ser pioneros, es posible que se conviertan en modelos de muchos otros.

Si no veo donde puedo llegar, no querré llegar, porque no sabré que es posible.

 

Begoña Peraita