Mi vida después de una ruptura.

¿CÓMO VUELVO A SER FELIZ DESPUÉS DE UNA RUPTURA AMOROSA?

Parece increíble que después de varios años en pareja la vida que teníamos antes forme parte de un pasado lejano difícil de recuperar.

Las cosas que antes te gustaba hacer, la gente con la que solías salir…

¿En qué empleabas tu tiempo antes de estar en pareja?

Tienes suerte si puedes decir que no dejaste atrás a nadie, ni tampoco ninguna de las cosas que te gustaba hacer de forma individual. Lo que suele pasar es que convertimos a nuestros amigos en amigos de la pareja y nuestras aficiones en aficiones mutuas y aunque mantengamos cierto nivel de intimidad cuesta trabajo recordar la última vez que fuiste de compras o al cine tú solo.

A esto hay que añadir irremediablemente el dolor de la propia pérdida, por mucho que la decisión sea tuya o de mutuo acuerdo es más que probable que eches de menos a la otra persona y que eso te haga sentir triste.

 

Así pues se nos presentan varios escalones que debemos ir superando para lograr SER FELIZ TRAS LA RUPTURA.

 

1. Y a mi…¿qué me gustaba hacer?

Seguro que antes de encontrar a esa persona tenías aficiones más personales que aunque intentaste compartir con ella acabaron por ir extinguiéndose en el tiempo. Quizá algún deporte, o ir a leer a una cafetería, dar largos paseos escuchando música, darte un baño de espuma, ver series de televisión, etc.

Haz una lista de cosas, por mucho que ahora te de la sensación de que no te gusten ya, es muy probable que la mayoría te sigan gustando.

Después concreta qué día quieres hacer cada una de ellas, y prueba. Las que te aporten bienestar devuélvelas a tu vida.

 

2. ¿Qué no me gustaba hacer?

Sí, seguramente tienes algunas aficiones «impuestas» por la vida en pareja, igual no te has dado cuenta de cuáles son o quizá las reconoces perfectamente. Si a tu pareja le gustaban cierto tipo de películas, o deportes, etc. No las sigas haciendo por inercia o por melancolía. Elimina todo lo que no te guste hacer.

 

3. ¿Con quién pasaba el tiempo?

Hay dos posibles respuestas para esta pregunta, puede que aún mantengas las amistades (esto sería lo correcto y lo saludable) o puede que la vida en pareja acabara poco a poco con tus relaciones sociales fuera del círculo en común.

Si tu caso es el último no dudes en retomarlas. Seguramente se alegrarán de tener noticias tuyas y pasar tiempo con gente que te apoya te hará sentir bien.

 

4. El sueño y la alimentación

Esto es algo en lo que siempre hago hincapié. Dormir y comer bien nos afecta positivamente en el estado de ánimo. No hay que descuidar ninguna de las cosas ni por defecto ni por exceso. Puede que el malestar emocional nos impida llevar a cabo con normalidad alguna de las dos cosas o ambas.

 

  • Si duermes poco por las noches no te permitas dormitar durante el día, cuando lleves unos días aguantando el sueño diurno empezarás a dormir mejor por la noche.
  • Si duermes demasiado ponte límites, no te dejes llevar por la apatía, eso sólo lleva a más pereza, y más pereza no te ayuda.
  • Si tienes la sensación de tener «el estómago cerrado» no pierdas los horarios, aunque comas menos cantidad o alimentos menos pesados, no descuides las 5 comidas al día. Si no te alimentas bien te sentirás decaído y sin ganas de hacer nada y esto hará que te sientas más triste.
  • Si te ocurre que la tristeza hace que tengas más ganas de comer no te prohíbas alimentos pero no te atraques, permítete caprichos pero dentro las 5 comidas diarias. Si te juzgas o te culpas por comer más de lo que habitualmente comías eso sólo te hará sentir peor y se convertirá en un círculo vicioso.

 

5. Deporte

Haz deporte, el deporte libera endorfinas y esto provoca irremediablemente bienestar. Además abres nuevos círculos y por lo tanto posibilidades de conocer gente nueva.

Tiene además otras ventajas a nivel fisiológico y a nivel estético, si te ves mejor te sentirás mejor.

 

6. Empaqueta recuerdos

No está mal guardar ciertos recuerdos de la persona con la que has estado todo este tiempo pero no necesariamente tienen que estar a la vista. Dormir con su sudadera y con una foto suya en la mesita de noche no te ayuda.

Si ya te está costando olvidar a esa persona no te pongas trampas a ti mismo. Facilitarte el camino es lo más inteligente.

 

7. Sal por sitios nuevos

No sigas frecuentando siempre los sitios donde solías estar con esa persona. Intenta cambiar de ambientes, amplía tus amistades, busca nuevas aficiones, diversifica.

 

8. Aprende la lección pero no te castigues

Tras una ruptura es normal que volvamos la vista atrás y descubramos errores propios. Eso no es algo negativo, todos nos equivocamos y es una manera de sacar algo positivo a la situación, aprender de los errores para no volver a cometerlos y saber que es lo que quiero y lo que no en próximas parejas.

Pero nunca nunca te culpes, la culpa es muy distinta a la responsabilidad. La primera te hace sentir mal, no es práctica porque es subjetiva y te nubla. La responsabilidad sin embargo es una postura madura, que te hace ver dónde erraste y qué cosas debes cambiar para ser feliz , te ayuda a aprender.

 

9. No te avergüences

Romper una relación de pareja por la razón que sea no es algo vergonzoso. Es algo que le ha pasado a la mayoría de gente y por lo tanto la mayoría empatizará contigo.

Lo peligroso de sentir vergüenza es que por eso dejes de contarlo o compartirlo con la gente que te quiere, que te encierres en ti mismo y no les des la oportunidad de apoyarte. Este apoyo de las personas que te rodean es fundamental y muy positivo para tu bienestar emocional.

 

10. Date un capricho de vez en cuando

Cuida de ti mismo, date un capricho de vez en cuando y permítete equivocarte.

Disfruta de tu propia compañía.