Mi vida después de una ruptura.

Mi vida después de una ruptura.

Tiempo aproximado de lectura: menos de 3 min

A lo largo de este artículo podrás ver que hablamos de pareja y vínculos indistintamente y escribimos en singular y plural dado que es aplicable tanto en parejas como en personas en relaciones poliamorosas.

¿CÓMO VUELVO A SENTIRME FELIZ DESPUÉS DE UNA RUPTURA AMOROSA?

Parece increíble que después de varios años en pareja la vida que tenías antes forme parte de un pasado lejano difícil de recuperar.

Las cosas que antes te gustaba hacer, la gente con la que solías salir…

¿En qué empleabas tu tiempo antes de esa relación?

Tienes suerte si puedes decir que no dejaste atrás a nadie, ni tampoco ninguna de las cosas que te gustaba hacer de forma individual. Aunque hayas mantenido cierto nivel de intimidad e individualidad cuesta trabajo recordar la última vez que fuiste de compras o al cine tú solx.

A esto hay que añadir irremediablemente el dolor de la propia pérdida, por mucho que la decisión sea tuya o de mutuo acuerdo es probable que eches de menos a la otra persona y que eso te haga sentir triste.

Así pues se nos presentan varios escalones que debemos ir superando para lograr SENTIRTE FELIZ TRAS LA RUPTURA.

1. Y a mi…¿qué me gustaba hacer?

Seguro que antes de encontrar a esa/s persona/s tenías aficiones más personales que aunque intentaste compartir con ella acabaron por ir extinguiéndose en el tiempo. Quizá algún deporte, o ir a leer a una cafetería, dar largos paseos escuchando música, darte un baño de espuma, ver series, etc.

Haz una lista de cosas, por mucho que ahora te de la sensación de que no te gusten ya, es muy probable algunas te sigan gustando.

Después concreta contigo mismx qué día quieres hacer cada una de ellas, y prueba. Las que te aporten bienestar devuélvelas a tu vida.

2. ¿Qué no me gustaba hacer?

Sí, seguramente tienes algunas aficiones «impuestas» por la vida en una relación, igual no te has dado cuenta de cuáles son o quizá las reconoces perfectamente. Si a tu/s vínculo/s le/s gustaban cierto tipo de películas, o deportes, etc. No las sigas haciendo por inercia o por melancolía. Elimina todo lo que no te guste hacer.

3. ¿Con quién pasaba el tiempo?

Hay dos posibles respuestas para esta pregunta, puede que aún mantengas las amistades (esto sería lo saludable) o puede que la vida en pareja acabara poco a poco con tus relaciones sociales fuera del círculo en común.

Si tu caso es el último no dudes en retomarlas. Seguramente se alegrarán de tener noticias tuyas y pasar tiempo con gente que te apoya te hará sentir bien.

Y recuerda, de las rupturas también podemos aprender algo y esto es un buen aprendizaje: unas relaciones afectivas no anulan otras, puedes mantener a tus amistades en tu vida sin dejar de lado tu relación.

4. El sueño y la alimentación

Esto es algo en lo que siempre hacemos hincapié. Dormir y comer bien nos afecta positivamente en el estado de ánimo. No hay que descuidar ninguna de las cosas ni por defecto ni por exceso. Puede que el malestar emocional nos impida llevar a cabo con normalidad alguna de las dos cosas o ambas.

5. Deporte

Haz deporte, el deporte provoca bienestar. Además abres nuevos círculos y por lo tanto posibilidades de conocer gente nueva.

6. Empaqueta recuerdos

No está mal guardar ciertos recuerdos de la/s persona/s con la que has estado todo este tiempo pero no necesariamente tienen que estar a la vista. Dormir con su sudadera no te ayuda.

Si ya te está costando olvidar a esa/s persona/s no te pongas trampas a ti mismx. Facilitarte el camino es lo más inteligente.

7. Sal por sitios nuevos

No sigas frecuentando siempre los sitios donde solías estar con esa/s persona/s hasta que no te sientas preparadx. Intenta cambiar de ambientes, amplía tus amistades, busca nuevas aficiones, diversifica.

8. Aprende la lección pero no te castigues

Tras una ruptura es normal que volvamos la vista atrás y descubramos errores propios. Eso no es algo negativo, todxs nos equivocamos y es una manera de sacar algo positivo a la situación, aprender de los errores para no volver a cometerlos y saber que es lo que quiero y lo que no en próximas relaciones.

Pero nunca nunca te culpes, la culpa es muy distinta a la responsabilidad. La primera te hace sentir mal, no es práctica porque es subjetiva y te nubla. La responsabilidad sin embargo es una postura madura, que te hace ver dónde erraste y qué cosas puedes cambiar para encontrarte mejor, te ayuda a aprender.

9. No te avergüences

Romper una relación, por la razón que sea, no es algo vergonzoso. Es algo que le ha pasado a la mayoría de gente y por lo tanto la mayoría empatizará contigo.

Lo peligroso de sentir vergüenza es que por eso dejes de contarlo o compartirlo con la gente que te quiere, que te encierres en ti mismx y no les des la oportunidad de apoyarte. Este apoyo de las personas que te rodean es fundamental y muy positivo para tu bienestar emocional.

10. Date un capricho de vez en cuando

Cuida de ti mismx, date un capricho de vez en cuando y permítete equivocarte.

Disfruta de tu propia compañía.

 

http://www.psicologadevalencia.es

Un comentario en «Mi vida después de una ruptura.»

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