¿Por qué la gente duda de que me maltrató? El Efecto Halo. Una explicación psicológica

¿Por qué la gente duda de que me maltrató? El Efecto Halo. Una explicación psicológica

Tiempo de lectura aproximado: menos de 3 minutos

¿Cuántas veces te preguntas esto? ¿Por qué la gente duda de quien pone la denuncia? ¿Por qué la gente duda de que esa persona que conocen sea capaz «de algo así» incluso cuando existe una resolución a nivel legal?

Bueno pues todo esto se explica psicológicamente.

Existen, de hecho, muchas posibles explicaciones. Pero hoy queremos hablar de una en particular, una explicación psicológica que viene por un sesgo cognitivo llamado «El efecto halo».

¿Qué es un sesgo cognitivo?

Un sesgo cognitivo es un error común de pensamiento. Todas las personas tenemos sesgos cognitivos constantemente y es una cosa completamente normal. Nadie se libra de ellos porque es una especie de atajo mental.

¿Cómo funcionan los sesgos cognitivos?

De un dato (vivencia, experiencia, aspecto concreto) «X» saco una conclusión «Y» que con frecuencia suele ser correcta pero a veces es equivocada. Es una manera que tiene nuestro cerebro de «ahorrar tiempo»

En este link puedes encontrar un podcast en el que hablamos sobre ello en la radio: https://999plazaradio.valenciaplaza.com/begona-albalat-lo-que-piensas-puede-no-ser-verdad

Uno de los sesgos cognitivos más conocidos es el llamado Efecto Halo.

¿Qué es el Efecto Halo?

El Efecto Halo es el sesgo por el cual cuando vemos una característica que consideramos positiva en una persona le atribuimos muchas más características positivas aunque no tengamos constancia de ellas. Por ejemplo: existen estudios que demuestran que tendemos a ser más amables con la gente que consideramos guapa porque le atribuimos otras características positivas.

Imagina este escenario:

Conoces a un chico desde que estás en la universidad, no iba en tu grupo pero lo conoces de vista y de compartir muchas clases. Era un chico majo, siempre sonriendo y solía tener siempre respuestas ingeniosas en clase.

Todas esas cosas son verdad porque tú mismx las has visto. Pero hay otras cosas que por el Efecto Halo le has atribuido sin darte cuenta. Das por hecho que es un amigo presente e implicado con sus amigxs, con inteligencia emocional e incapaz de hacer daño. No es que te hayas parado a pensar todo esto, simplemente son características que para ti vienen dadas.

Parece, dicho así, que son atribuciones aleatorias, pero no es verdad.

Recuerda: de un dato X –> todas las cosas que hemos dicho de él, saco una conclusión Y –> «no haría daño a nadie»

Y podría ser verdad, es más, los sesgos cognitivos tienen sentido porque muchas veces esos pensamientos son verdad (y no son sesgos). Pero… un día una amiga te cuenta que una amiga suya le denunció por violencia de género y que resultó salir culpable.

Por un momento podrías dudar, ¿de verdad? ¿ese chico de la universidad? No lo imaginas haciendo daño a nadie. Hasta te parece recordar una vez que te ayudó dejándote los apuntes de una asignatura porque no fuiste a clase.

La necesidad de clasificar buenas vs. malas personas

El sesgo viene porque además vemos incompatible ser simpáticx con unas personas y en unos contextos y ser capaz de hacer daño a otras en otros contextos.

O las personas son «buenas» o son «malas». Esa clasificación dicotómica también viene dada por un sesgo cognitivo. O bien o mal, o blanco o negro, o todo o nada.

Pero el ser humano es complejo y no se puede clasificar de una manera tan sencilla.

Nos resistimos a meter a ese chico que conocíamos y que era tan simpático en el cajón de las malas personas. Pero el caso es que no existe dicho cajón. Moralmente sí, pero en términos de psicología no. Porque nadie hace todo mal o todo bien. Nadie tiene siempre una mala conducta o siempre una buena conducta.

Es por eso que existe el Efecto Halo. Porque quien tiene una conducta dañina también puede tener alguna conducta saludable (no siempre, pero sí muchas veces) en otros contextos. Y de esas pequeñas conductas saludables se le sobreentiende todo lo demás.

¿Cómo librarse del Efecto Halo sin caer en la suspicacia extrema?

Después de leer esto te puede dar miedo caer en la suspicacia por intentar evitar el Efecto Halo. Lo que puedes hacer contra este sesgo cognitivo es simplemente ser consciente de que puede estar influyendo. Cuando las pruebas objetivas o los argumentos son suficientes es importante poner en duda ese pensamiento. Ponerlo en duda sin generalizar a todas las personas en todos los contextos. Solo en ese caso y solo en esa ocasión porque es cuando hace falta y donde el Efecto Halo puede estar influyendo.

Escrito por Begoña Albalat

http://www.psicologadevalencia.es

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies
A %d blogueros les gusta esto: