¿Qué tienen las personas triunfadoras?

Sabemos qué es una persona triunfadora: Alguien que ha conseguido sus objetivos tanto a nivel personal como a nivel profesional. 

Pero…

 

¿Cómo se consigue eso? ¿Qué tienen las personas triunfadoras diferente a los demás?

 

 

Veamos algunas de las cosas que las personas que consiguen sus objetivos siempre hacen.

TIENEN UN AUTO-CONCEPTO ADECUADO Y SON PERSISTENTES

 

 

Esto significa que son capaces de reconocer cuáles son sus fortalezas personales para conseguir un objetivo pero también cuales son sus debilidades.

Una persona triunfadora no se cree perfecta, no piensa que sea invencible, conoce bien sus debilidades y de este modo las trabaja para mejorar cada día.

Son pacientes y persistentes. No se rinden a la primera y esto es porque creen en lo que quieren.

Además no necesitan que los demás les alienten siempre y de forma constante.

TIENEN HABILIDADES SOCIALES

 

Son personas que saben comunicarse con los demás, saben escuchar las demandas de los demás y saben hacer llegar a los otros todo lo que quieren trasmitir. Son personas asertivas, no se comunican de forma agresiva cuando quieren conseguir un objetivo.

Dan a los demás la importancia que tienen en cada momento y saben decir que no cuando lo necesitan. No se avergüenzan de pedir perdón si cometen errores y saben que los demás también tienen derecho a equivocarse.

SON REALISTAS

No creen en imposibles, no tienen proyectos a demasiado largo plazo. No pasan al dos sin haber superado el uno. Después del primer momento, del primer impulso, planifican la acción.

Tienen metas que saben que pueden cumplir pero siempre siendo exigentes consigo mismos.

 

Si te exiges metas que puedes cumplir con esfuerzo, el resultado será positivo. Si te exiges imposibles, el resultado es la frustración.

NO SE AUTO-CASTIGAN

Cuando no logran las cosas en el plazo que quieren o con el resultado que quieren no se auto-castigan. Los pensamientos negativos que suponen un castigo no nos acercan a cumplir nuestras metas, al contrario, nos llevan a sentirnos mal y a dudar de nosotros mismos. Resultado: baja autoestima.

 

TIENEN INTELIGENCIA EMOCIONAL

Conocen los sentimientos propios y los de los demás, son empáticos y saben cuándo y cómo ofrecer ayuda y sobretodo pedirla cuando la necesitan.

Saber pedir ayudar y saber reconocer que la necesitamos nos acerca al éxito.

Además respetan a los demás y también al medio en el que viven.

TRASMITEN SUS IDEAS CON ENTUSIASMO

Son capaces de contagiar de entusiasmo a los demás con sus proyectos e ideas. Se implican, se esfuerzan, se cultivan para mejorar.

Hablan de manera confiada, positiva y planificada. Se entusiasman con cada paso que dan porque saben valorar el propio esfuerzo y el éxito sin resultar exagerados ni pretenciosos.

 

SE CUIDAN

En todos los sentidos.

Se alimentan bien, se preocupan por su salud, duermen y hacen ejercicio. Estar sano es necesario cuando se va a dedicar esfuerzo a un proyecto, nos ayuda a resistir a largo plazo, el día a día y su desgaste.

Dedican tiempo a “mimarse”, al ocio y al relax. Saben que el tiempo invertido en esto es tiempo ganado y no tiempo perdido.

 

NO SE RELAJAN

Una vez conseguido su objetivo no se relajan, saben que es tan importante alcanzarlo como mantenerlo y que aquello que nos ha costado conseguir seguramente también cueste esfuerzo conservarlo.

Pelean cada día.

 

 

No se nace así, todas y cada uno de estas formas de pensamiento y comportamiento se aprenden. Y una forma de hacerlo es acudir a terapia. Ver la terapia únicamente como una manera de solucionar problemas es dejar de lado una importante labor de los psicólogos: ayudarnos a alcanzar nuestros objetivos ofreciéndonos las herramientas que nos faltan para llegar a ellos con eficacia.

Por si me lo quitan

“Por si me lo quitan”

Esta mañana en el coche iba oyendo una cadena de música y nos han dicho a los oyentes que llamásemos  para ver qué tipo de personas éramos.

Las dividían en dos grupos: las que nada más  iniciar una relación de pareja suben las fotos con su “churri” a las redes y las que no lo hacen.

Algo inocente en principio y más o menos divertido para empezar la mañana.

Después un locutor le hace la pregunta a su compañera para servir de modelo a los oyentes y esto es lo que ella ha dicho:

“Yo llevo un año y pico con mi alfa y aún no he subido ninguna por si me lo quitan”

No sabemos lo que ella entenderá por macho alfa y en realidad esto no es lo importante, es muy posible que sea una manera cariñosa de nombrarlo cuando habla de él.

Sobre lo que os quiero llamar la atención es sobre lo de “por si me lo quitan”.

Nos han educado en la idea de que las mujeres son rivales entre si, porque son capaces, si quieren, de quitarle a otra su pareja.

Sin darnos cuenta nos vemos expuestos a esta idea cada día desde pequeños, a través de las películas, las novelas, las canciones, los anuncios de televisión… Y no es verdad, pero seguimos manteniéndola por inercia, no la cuestionamos.

Porque a las hombres nadie los quita, se van ellos si quieren, aunque pensar lo contrario justifique muchas cosas y los exculpe, quieran o no ser exculpados.

En realidad, ¿alguien puede quitar una persona a alguien?

Las demás mujeres no son “malas mujeres” que hacen algo malo para que el hombre se vaya con ellas. Esto es un prejuicio, un juicio negativo, rápido y precipitado y es injusto.

 

 

Como conclusión…

El deseo de no querer ser machista hará que estés atento porque nos limita y discrimina a todos como individuos independientemente de nuestro sexo.

 

Si eres una mujer, no te niegues la amistad de las demás mujeres, no son una amenaza.

 

Si eres un hombre, no permitas que te consideren una persona carente de voluntad y de poder de decisión.

 

 

Begoña Peraita