Hablar de suicidio no es peligroso

Hablar de suicidio no es peligroso

Hablar de suicidio no es peligroso y a pesar de ello sigue siendo un tema tabú.

Hace un mes me hicieron estas preguntas relacionadas con el tema del suicidio para la revista de la Universidad Internacional de Valencia.

Aquí os dejamos la entrevista completa:

Cuestionario Día de la Prevención del Suicidio- Hablar de suicidio no es peligroso.

Es evidente que, a raíz de la pandemia, la salud mental ha estado entre las prioridades a tratar en las poblaciones a nivel mundial, sin embargo ¿cuáles son las razones por las que poco se habla de suicidio?

Principalmente porque se trata de un tabú a nivel social y religioso. El suicidio es un acto en voluntad propia que tiene como objetivo la muerte y la muerte ya es en sí misma un tabú. 

En muchas ocasiones cuando en una familia una persona se suicida esto se disfraza como un accidente de cara a las personas ajenas a dicha familia y esto tiene que ver con ese tabú que comentamos y también, en muchas ocasiones, con la sensación de culpa o vergüenza de “no haberlo visto venir”.

¿Por qué es importante hablar de suicidio y cómo se puede concientizar a la población frente a esta problemática?

Sobre todo para detectar la ideación suicida y por lo tanto prevenirlo. Cuanto más tabú es un tema menos probabilidad hay de que la persona que está pensando en ello lo hable o pida ayuda. Si no hablamos de ello es muy difícil saber que esa persona está pensando en ello y por lo tanto ¿cómo vamos a poder ayudar a que esto no ocurra?.

Y cuando hablo de hablar de ello no me refiero a las personas que se ocupan profesionalmente de la salud mental como sería mi caso, que por supuesto que hablamos de ello cada día con cada paciente que viene a consulta con un problema emocional, sino a las personas que están a su alrededor y que, en primera instancia, son las que podrían ayudar a que esas ideaciones no acaben convirtiéndose en acción. 

¿Cuáles son los principales mitos alrededor del suicido?

En nuestra página web tenemos un artículo dedicado específicamente a este tema por lo que voy a extraer la respuesta de dicho artículo. 

Uno de los mitos más extendidos es «Dice que se quiere suicidar para llamar la atención. Las personas que se acaban suicidando en realidad no hablan de ello antes, lo hacen y ya está».

Siempre, absolutamente siempre, hay que tomar en serio a una persona que habla de la idea de suicidarse de manera directa o indirecta. Cerca de 800.000 personas se suicidan cada año (Organización Mundial de la Salud, 2019).

Otro mito tiene que ver con la depresión y el hecho de que las personas que hay a su alrededor no tengan una idea real de cómo se comporta una persona deprimida, pensamientos del tipo «Si ni siquiera está deprimido cómo se va a suicidar» se basan en la falsa premisa de que la depresión es algo que se identifica fácilmente cuando no es así. Una persona deprimida puede comportarse como siempre de cara a las demás personas y aún así estar deprimida.

Otra de las cosas que solemos escuchar es «Un intento de suicidio no significa nada, si se arrepiente no volverá a hacerlo» mito que suele ir de la mano también de este otro que comentábamos «Si no hablamos de ello más se le irá de la cabeza».

Un intento de suicidio significa que esa persona quiere acabar con su vida y es algo de lo que, desde luego, hay que hablar.

«El suicidio es una cosa de personas adultas» En el año 2019 el suicidio era la tercera causa de muerte para las personas de edades comprendidas entre los 15 y los 19 años. Es más, en el año 2016 fue la segunda causa principal de defunción entre las personas de edades comprendidas entre los 15 y los 29 años en todo el mundo. (Organización Mundial de la Salud, 2019).

¿Cuáles son las poblaciones más afectadas y vulnerables?

Sobretodo las personas que sufren algún tipo de problema de salud mental como podría ser Depresión Mayor, Trastorno de estrés post traumático y problemas de adicción.

Pero no podemos pasar por alto que las crisis personales agudas, problemas de índole personal y/o económico, también llevan a muchas personas al suicidio.

¿Cuáles son las principales recomendaciones para evitarlo?

Como bien hemos comentado antes sobretodo deshacernos de esas ideas preconcebidas y equívocas de lo que es el suicidio y por supuesto hablar de ello con naturalidad con las personas de nuestro alrededor de manera que si una de esas personas un día se planteara esta idea sabría que puede hablar de ello sin miedo a un juicio moral por nuestra parte.

Hablar de las emociones y normalizar y validar las diferentes maneras de pensar y sentir de cada persona y sobretodo saber reaccionar con empatía cuando alguien nos habla de pensamientos de suicidio. 

Luego de un episodio fallido, ¿Cuáles son las recomendaciones y qué tratamiento se debe llevar a cabo?

En primer lugar tomar en serio dicho episodio, no juzgar bajo ningún concepto a la persona que ha intentado suicidarse y no mostrar enfado ni decepción hacia dicha persona.

Si eres una persona cercana no sentirte culpable ni dejar que ese sentimiento de culpa te lleve a minusvalorar el hecho y actuar tan rápido como se pueda para buscar ayuda profesional. 

El tratamiento adecuado irá en la línea de un trabajo multidisciplinar entre profesionales de la psiquiatría y la psicología. 

El artículo al que hago referencia:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies
A %d blogueros les gusta esto: