Propósitos de año nuevo 2018

La forma en que vivimos nuestra vida, al final, es una elección personal.

Siempre podemos elegir hacia dónde tirar. Para eso existen cosas como los propósitos de año nuevo.

Es cierto, que aparecen continuamente cosas que no buscamos y que no esperamos.

Cuando son cosas buenas, las saboreamos y les damos la bienvenida con alegría. ¡Qué suerte he tenido! ¡Qué buen año he pasado! Cuando son cosas malas  (una enfermedad, un revés económico, la muerte de alguien fundamental para nosotros…) no las aceptamos tan naturalmente ni les damos la bienvenida, por el contrario, casi siempre nos sentimos desgraciados. Es como si la  suerte en este caso no debería contar con nosotros. ¡Sólo cosas buenas por favor! ¡Sólo buena suerte!

Pero la vida no es happy life siempre. Las cosas pasan porque pasan, no porque soy gafe o porque me tienen manía o porque la vida es injusta.

Intentar eliminar el dolor y lo malo de la vida es imposible. Todxs vamos a experimentarlo en algún momento. Aunque a menudo creamos que sólo nos pasa a nosotrxs.

  • Hay gente a la que no le caigo bien y me siento muy mal.
  • A veces me equivoco, y las cosas no me salen.
  • A veces no soy disciplinadx y me culpabilizo mucho.
  • Mi infancia no ha sido todo lo feliz que hubiera deseado.
  • A veces no encuentro solución a mis problemas y me cuesta mucho decidirme.
  • Soy incapaz de ir al gym.
  • No tengo amigxs.
  • Siempre estoy enfadadx.
  • No sé si continuar a con la carrera o no.
  • A veces me siento inferior a todo el mundo.
  • A veces me da miedo pánico pensar en el futuro.
  • Desde que murió mi hermano nada tiene sentido para mi
  • ….

La elección está entonces en decidir qué hacer con eso. Ver  obstáculos insuperables y parar ahí, o ver oportunidades para reevaluar mi vida y continuar.

Si decido lo segundo, tendré que hacer algo. Es lo que tiene reevaluar.

Ahí te mandamos algunas claves útiles para ayudarte en el proceso.

  • Ponle fecha de inicio. Si te sirve el 1 de Enero de  2018, pues esa. Ahora viene muy bien, está cerca.
  • Si crees que debes hacerlo, hazlo. No hacen tanta falta las ganas, si no las tienes, no pasa nada. Están sobrevaloradas.
  • Piensa que no eres el/la únicx. Eso ayuda. Es como ir a estudiar a la biblioteca en vez de estudiar en casa, sólo por lo que reconforta saber que hay más gente en tu situación.
  • Confía  en tu capacidad para llevar a cabo lo que necesites hacer, aunque no tengas la seguridad plena en que lo vas a conseguir. Nunca se tiene seguridad plena.
  • Hazlo por ti. Es el motivo más importante.
  • Tu edad no importa, no sirve como excusa.
  • Define bien lo que quieres cambiar: Qué, cómo, cuándo, y  porqué.
  • Tomate tu tiempo y planifica con tranquilidad.
  • Visualízate con el cambio hecho. Te ilusionará y disfrutarás del proceso.
  • Si algo falla en algún momento, no te detengas demasiado, toma distancia y vuelve a la carga. Recuerda que te puedes equivocar.
  • No te riñas. Reevalúa de nuevo.
  • No escuches al que no respete tu decisión, o te haga dudar de tu capacidad. No vivimos para complacer al otro.
  • Prémiate cuando consigas algo aunque lo consideres pequeño o poco importante

El cambio depende de ti, luego no te lo pongas difícil y afróntalo  como una oportunidad no como un obstáculo.