El problema de lxs jóvenes y la adicción a las apuestas deportivas

El problema de lxs  jóvenes y la adicción a las apuestas deportivas online.

Veamos en qué consiste la adicción a las apuestas deportivas y qué particularidades tiene apostar on-line.

Apostar : “Arriesgar cierta cantidad de dinero en la creencia de que alguna cosa, como juego, contienda deportiva, etc., tendrá tal o cual resultado, de forma que, si se acierta, se recibe una cantidad de dinero mucho mayor.

Apostar on-line: Hacerlo no de manera presencial, sino en  la red.

Esta nueva forma de jugar está muy de moda entre lxs jóvenes,  porque todo lo que tenga que ver con los dispositivos digitales, lo está. Hoy mandan las pantallas, en ellas creen que está la verdadera información, lo que cuenta, lo importante para ellxs. Y además siempre les acompañan.

Apostar es una de esas cosas que se puede hacer con ellas, a cualquier hora, desde cualquier dispositivo y desde cualquier lugarSobre todo están de moda las apuestas deportivas, y  de ellas  el  fútbol es el rey,  aunque también el póker, la ruleta…

El procedimiento de los jóvenes en las apuestas deportivas es muy sencillo: Descargan la App y  buscan lo que quieren. A la carta, y con  facilidades.

Facilidades como, por ejemplo, los bonos o dinero ficticio que te regalan si te registras  para gastar en un tiempo determinado, favoreciendo que se inicien en el juego y jueguen con frecuencia microcréditos…  También aunque se necesita ser adultx no es complicado usar el DNI de otra persona si son menores, o convencer a alguien para que apueste por ellxs .  Además al ser on-line no sacan el dinero, no lo tocan, tienen la falsa sensación de que no lo gastan.

Fácil y rápido. Cliqueas y ya está. Un segundo. Para lxs adolescentes,  lo rápido y fácil es muy sugerente.

Apostar y jugar ya no lo ven como algo de personas mayores y viciosas, no, ahora mola. Así lo dicen a través de la publicidad personajes conocidos como, en este mundial, el actor José Coronado y también Rafa Nadal (Poker Star), Cristiano Ronaldo o Usain Bolt. Deportistas , referentes, ídolos de muchísimxs adolescentes. Figuras que representan la fama y el éxito. Modelos a seguir que te invitan a jugar. Si ellxs lo hacen, ¿Por qué yo no?

Lxs adolescentes no perciben el riesgo como lxs adultxs, no valoran igual las consecuencias. Para ellxs es más bien un juego, lo hacen por diversión, por reputación, status, liderazgo, experimentar riesgos, por ser más adultxs, por contradecir a los padres/madres como a veces empezar a fumar, a beber o a tomar drogas.

Saben que jugar entraña riesgos, pero piensan que a ellxs no les va a pasar.

Además apostar les crea sensación de pertenencia. Ya no sólo hablan de si ganó su equipo o no, también de a qué apostaron y cuánto ganaron. Crean grupos de WhatsApp, comparten trucos, eligen los partidos, quién marcará el gol, por cuánto, penaltis… Muchísimas variables , diseñan juntos o  comparten su apuesta. En realidad muchas veces la afición por el deporte  pasa a un segundo plano, lo importante empieza a ser cuánto dinero ganas.

Viven el hoy, la inmediatez, la recompensa rápida. El refuerzo positivo cuando ganan, no sólo por el premio en dinero, también la condecoración, te recompensan, te hacen VIP y el refuerzo negativo cuando pierden, por la posibilidad de volver a apostar inmediatamente y sentirse bien de nuevo ante la posibilidad de ganar esta vez.

Se produce un cambio en la química cerebral, se activa el circuito de recompensa (liberando dopamina) y con ello la necesidad de  repetir la conducta una y otra vez, convirtiéndola en un hábito y más tarde en algunas personas en una necesidad patológica. La adicción hace su aparición, (ludopatía) y se pierde el control.

 Obedece a principios fundamentales de la  psicología.

Añadamos a todo esto que además,  el cerebro adolescente aunque ya ha alcanzado el tamaño máximo,  le falta lo más importante, la maduración. La autorregulación emocional no está bien establecida por lo que sus emociones  pueden con todo, y necesitan buscar nuevas experiencias. Tampoco la toma de decisiones, ni el control de impulsos ni la valoración de riesgos… Además de los cambios hormonales. Por todo esto apostar les puede resultar muy atractivo.

¿Qué dicen los estudios?

Un estudio pionero en España llevado a cabo en la Universidad Miguel Hernández de Elche donde han participado 2.500 alumnxs de 4º de ESO y de 1º y 2º de Bachiller  de la provincia de Alicante saca conclusiones:

  • Unx de cada cuatro adolescentes informa haber jugado alguna vez a alguno de los cinco tipos de juego analizado, apuestas deportivas en salones, apuestas deportivas online, máquinas tragaperras en salones o bares, póker o casinos online y ruletas en salones.
  • De estxs un 4,8 % juegan con cierto riesgo y un 3% porcentaje muy elevado, sufren ya consecuencias problemáticas derivadas de él como conflictos, agresiones físicas o deudas de juego.
  • Por edades se constata un progresivo incremento de juego de apuestas hasta los 16 años. A los 17 años es destacable el significativo aumento de la alta frecuencia de juego.
  • Por género, los chicos superan a las chicas. La diferencia se incrementa conforme aumenta la frecuencia. Llegando los chicos a ser cinco veces más jugadores que las chicas en la alta frecuencia.

Estas son en términos generales algunas de las conclusiones. Por lo tanto es necesario que sean conscientes  de las consecuencias.

¿Cuáles son los riesgos de los jóvenes que hacen apuestas deportivas?

  • Adicción a las apuestas deportivas. La adicción en el mundo digital se establece en la mitad de tiempo que en el ámbito presencial.
  • Siempre se pierde a corto o a largo plazo. Tanto si se necesiten ciertas habilidades de estrategia como si sólo se apuesta a juegos de azar. Ganar es una falsa ilusión.
  • Si tú juegas es más probable que tus hijxs lo hagan. Si no quieres que esto suceda.  Se clarx.
  • Puede llegar a provocar deterioro familiar, laboral, violencia, mentiras, aislamiento, depresión, nuevas adicciones, incluso a veces la necesidad de arrastrar a otrxs a hacerlo para sentirte justificadx o acompañadx.
  • Produce síndrome de abstinencia pero es más difícil detectarla que en las adicciones químicas ya que no hay deterioro físico.
  • El juego no sirve para evadirse de los problemas, los aumenta y no se puede dejar tan fácilmente como crees.
  • Te puedes auto excluir de salas y webs para que no te permitan acceder seleccionando a veces el tipo de juego o el tiempo. Incluso que otra persona firme contigo para que se necesiten las dos firmas en caso de tener el impulso de jugar y querer anular la prohibición.

Nadie nace jugador ni apostador, se aprende a hacerlo.