Depresión postvacacional. La vuelta a la rutina.

Depresión postvacacional. La vuelta a la rutina.

La rutina, la vuelta al trabajo, al colegio, el café a las ocho de la mañana, el tráfico, el metro en hora punta…

Parece que la vuelta a todas estas cosas nos hace sentir decaídos, tristes y con esa sensación de desesperanza que hemos bautizado como DEPRESIÓN POSTVACIONAL.

Definirla es fácil: mal humor, baja energía, tristeza, poca paciencia, sensación de que cada pequeño obstáculo es enorme, etc.

Lo que no es tan fácil es saber cómo combatirla.

AQUÍ ALGUNOS CONSEJOS:

 

  • El sueño: al volver de vacaciones es fácil que tengamos los horarios algo alterados y los primeros días cuando suena el despertador tengamos la sensación de que no podemos abrir los ojos. Esto puede llevar a que nos levantemos de mal humor y/o ápaticos, en cualquiera de los dos casos es importante concentrarse en pensar cosas como «sólo serán unos días hasta que me adapte». Normalmente cuando nos levantamos con sueño tendemos a tener pensamientos más negativos que cuando nos levantamos más despejados, identificar y sustituir estos pensamientos funciona.
  • La alimentación: el problema en la alimentación tiene un doble rasero, por una parte los horarios y por otra los hábitos alimenticios. Nos hemos acostubrado a comer a distintas horas y además alimentos que solemos evitar cuando no estamos de vacaciones. Volver a la rutina horaria puede suponer algunos días forzarnos a comer sin hambre o pasar hambre hasta la hora de comer. Esto puede afectar al carácter, sobretodo lo segundo, pero es cuestión de unos pocos días que volvamos a coger el buen hábito. Lo mismo pasa con el tipo de alimentos, las verduras y la comida sana pueden parecer algo «deprimentes» comparadas con los bocadillos y los helados en la playa pero la verdad es que el organismo agradece la vuelta a la rutina y a lo «saludable» y eso ayuda a tener mejor humor y más energía para el día a día.
  • La pareja: haber pasado unos días juntos en un lugar diferente y con mucho tiempo libre puede hacer que con la vuelta a la rutina aparezcan ciertos roces con la pareja. Es normal, los dos os estáis adaptando y eso lleva un proceso. Lo ideal sería ser autocrítico y decir a tu pareja que estás algo afectado por el sueño, el estrés, la vuelta a la rutina, etc. Esto hará que sea más paciente contigo y en el caso de que ocurra al revés tú también lo serás.
  • Capacidad de trabajo: la concentración, la motivación, la energía a la hora de realizar actividades rutinarias en el trabajo se ha reducido. Hemos estado «desconectados» durante unos días y necesitamos «calentar motores». No te frustres, la frustración sólo nos lleva a emociones negativas que no ayudan en absoluto a mejorar el rendimiento. Ve poco a poco, date tiempo para organizar las ideas en tu cabeza, se paciente y tolerante contigo mismo.
  • El carácter: «Estoy que salto a la mínima» esta es la consecuencia de todas las cosas anteriores y por tanto si sigues los consejos citados notarás una mejoría. Pero existe un arma muy potente para mejorar el estado de ánimo: SONREÍR.

 

EL PODER DE LA SONRISA

Existen estudios que demuestran que sonreír (aunque sea de forma forzada) mejora el carácter y las emociones típicas de la depresión.

Nuestro cerebro asocia la sonrisa con un estado de bienestar emocial y esta asociación no es unidireccional sino bidireccional. Es decir, la sonrisa no es sólo una consecuencia de encontrarnos feliz sino que también puede provocar la felicidad.

Además al interactuar con los demás estamos trasmitiendo un mensaje no verbal positivo que mejorará la comunicación favoreciendo así el entendimento y a largo plazo que existan menos roces.

PONTE A PRUEBA

En cualquier momento que te encuentres con el ánimo decaído o de mal humor ve a un lugar donde tengas un espejo y ponte frente a él. Mírate a ti mismo y sonríe. Puede parecer absurdo o ridículo que algo tan sencillo nos haga sentir mejor en un momento así pero sólo hay una manera de comprobarlo.

Después esfuerzate por sonreír a todas las personas que interactúen contigo a lo largo del día.

 

«Una sonrisa es una línea curva que lo endereza todo». Phyllis Diller.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies
A %d blogueros les gusta esto: