Miedo a volar

Estás con todxs tus amigxs planeando las vacaciones de Agosto, este año al fin todxs tenéis una semana en común y vais a hacer ese esperado viaje a Mallorca, estáis mirando vuelos baratos en diferentes compañías low cost y de pronto unx de ellxs dice:

– Yo prefiero ir en barco, es que ya sabéis que a mi los aviones…

Todos empezáis a decirle diferentes cosas:

– Si de Valencia a Mallorca es súper corto el vuelo.

– No te vas ni a enterar.

– ¡Nos emborrachamos antes de subir al avión!

– Hay pastillas para esas cosas.

Está claro que a esta persona le da mucho miedo volar, quizá tuvo alguna mala experiencia en un avión, quizá nunca ha subido en uno.

Ya lo decía la canción: “Tengo miedo al avión, también tengo miedo al barco. Por eso quiero saber lo que debo que hacer pa cruzar el charco. Yo sabría esperar porque el tiempo no me importa si construyeran un puente desde Valencia hasta Mallorca sin construyeran un puente desde Valencia hasta Mallorca”

Tenemos muchos buenos argumentos estadísticos para demostrarle que subir en avión es menos peligroso que muchas de las actividades que hace en su día a día y estamos llenxs de buenas intenciones para que su problema se solucione porque sabemos que no existe un peligro real.

Pero estamos olvidando dos factores:

  1. Él/Ella ya sabe todo eso y sin embargo sigue teniendo miedo.
  2. Se nos olvida una pregunta clave: ¿qué es lo que le da miedo de volar?

 

Lo mejor que podemos hacer es decirle que comprendemos su problema, que desde luego lo tomamos en serio y sabemos que nada de lo que le podamos decir va a quitarle el miedo pero que lo mejor que puede hacer entonces es tratar ese miedo porque le está impidiendo disfrutar de muchas buenas experiencias. Le podemos hablar de la terapia cognitivo conductual, que además ahora está dotada de herramientas fantásticas como la realidad virtual. También le podemos mostrar nuestro apoyo incondicional en la difícil tarea de enfrentarse a un miedo tan grande.

 

¿QUÉ RAZONES ME PUEDEN LLEVAR A TENER MIEDO A VOLAR Y POR QUÉ NO TODAS LAS PERSONAS TIENEN MIEDO A LAS MISMAS COSAS?

Existen dos grades razones para tener miedo volar y cada una debe tratarse y tomarse de forma diferente.

TENER MIEDO A QUE EL AVIÓN TENGA UN ACCIDENTE:

Este es el primer pensamiento que tenemos todxs cuando alguien nos dice que le da miedo volar. Tiene sentido que sea porque cree que el avión puede caer en picado o puede sufrir un accidente en el despegue o aterrizaje. Estas cosas suceden poco pero generalmente tienen resultados catastróficos por lo que las personas que tienen este miedo en general lo aprenden de ver las noticias en la televisión o leer la prensa, no necesariamente tienen que tener un caso cercano.

Cuando pensamos en este miedo es cuando damos todos esos argumentos bienintencionados y llenos de datos que creemos que, dado que a nosotrxs nos hacen no tener miedo, tendrán este mismo resultado en la persona que tiene fobia a volar. Pero nos encontramos con una sorpresa, seguramente esa persona sepa más sobre datos, mecánica de los aviones y protocolos que nosotrxs. Aún así, sigue teniendo miedo.

Una característica común de las fobias es que en general la persona que la padece es capaz de ver que su miedo es desmesurado, sin embargo esto no hace que se pase.

Algunas veces, quien tiene miedo a volar decide o se ve obligado a coger un avión. Cuando lo hace suele tener algunas de estas conductas:

  • Buscar mucha información sobre mecánica de aviones en el despegue, aterrizaje y diferentes maniobras.
  • Informarse sobre la ruta que va a tomar su avión y si en esa ruta hay zonas de turbulencias u otros fenómenos meteorológicos.
  • Elegir el asiento más cercano a las salidas de emergencias.
  • Llevar en el vuelo diferentes cosas para entretenerse (música, libros, revistas, etc.)
  • Recurrir a pastillas o alcohol para “ser menos consciente de lo que ocurre o tomárselo de manera más tranquila”
  • Ir acompañadx por alguien de confianza.
  • Elegir siempre trayectos muy cortos.
  • Elegir compañías que le den mucha confianza aunque eso suponga un coste extra.
  • Si escucha un ruido que no identifica como “normal” mirar la reacción que tienen las personas de alrededor o el personal del avión.

Que utilice estas y otras variadas estrategias no quiere decir que funcionen para controlar la ansiedad.

TENER MIEDO A QUE ME OCURRA ALGO DENTRO DEL AVIÓN Y NO PUEDA SER ATENDIDO POR ESTAR EN ESA CIRCUNSTANCIA:

Esta es una situación completamente diferente, nada que tenga que ver con la mecánica y el funcionamiento del avión es importante o relevante. Lo importante para esta persona es la formación que tiene en primeros auxilios el personal del avión, las rutas y la distancia que hay hasta el aeropuerto más cercano.

Además a las personas que les pasa esto generalmente también tienen este miedo en diferentes circunstancias, no se trata del avión, se trata de la situación de la que no puede escapar y en la que puede resultar (a su parecer) complicado recibir ayuda.

Además también tendrá algunas conductas compartidas con el caso anterior.

Así pues lo que sacamos en claro que es TENER MIEDO A VOLAR no siempre significa lo mismo.

Y como siempre decimos, si conoces a alguien que se encuentre en esta situación muéstrale tu respeto y comprensión, no le restes importancia a su problema con comentarios jocosos porque aunque le reste importancia porque se siente mal probablemente le duele.

Lo mejor que puedes hacer es acompañarle y ayudarle a buscar a un/a profesional que pueda ayudarle a superar este problema y disfrutar del viaje.

Si tienes miedo a volar puedes ponerte en contacto con nosotras para hacer terapia con realidad virtual. La realidad virtual para el miedo a volar ha demostrado ser muy eficaz.

http://www.psicologadevalencia.es/terapia-realidad-virtual-valencia/

Niños y verano. El equilibrio entre el orden y las vacaciones.

¿Qué hacer con los niños en las vacaciones de verano?

Disfrutar de las vacaciones de verano y del descanso merecido es beneficioso para lxs niñxs. Después de una larga temporada de estudios y de responsabilidades (escolares y extraescolares) no hay nada más positivo que desconectar, jugar, romper algunas normas y rutinas y pasar tiempo con sus familiares y amigxs.

Pero bien es cierto que a veces las vacaciones de verano se convierten en una época de descontrol donde se olvidan por completo las normas y lxs niñxs pasan a hacer lo que quieren todo el tiempo dificultando mucho la tarea de volver a retomar la rutina en Septiembre.

 

Niños y verano

Para lxs niñxs el verano es sinónimo de diversión, de playa, de descanso y de juego. No tener que madrugar para ir al colegio y tener unas normas más flexibles. Existen varias posibilidades de vacaciones y la crisis ha hecho aparecer algunas nuevas.

El campamento de verano

Ideal para hijxs únicxs. Niñxs que se rodean más de adultxs.

✅ Es beneficioso porque se relacionan con otrxs niñxs de su edad, además dedican mucho tiempo a jugar mientras aprenden. Tienen una rutina y unas normas.
❌ Pero tiene de negativo que no sirve como descanso, después de todo el curso escolar, en el campamento, lxs niñxs siguen levantándose temprano, siguen teniendo cierto estrés social y necesitando “dar la talla” en algunas actividades.

El verano con lxs abuelxs

Ideal para niñxs que suelen seguir las normas sin problemas y que no van a acusar demasiado una temporada de más permisividad.Generalmente sucede cuando los padres trabajan.

✅ Tiene de positivo que supone un tiempo de descanso total, de mimos y de cuidados. Lxs niñxs se convierten en “los reyes y reinas de la casa”. Además en algunos casos se relaciona con sus primxs afianzando su relación y practicando el juego más libre.
❌ Lo negativo es que a veces esto se nos vuelve en contra, hay una pérdida total de rutina y también, muchas veces, de normas. Se les permite hacer cosas que no harían en su casa.

Las escuelas de verano


Ideal para no perder el hilo y rutina de las clases cuando se necesita un refuerzo extra.

✅ Lo bueno es la disciplina y la rutina diaria, además se sigue relacionando con niñxs de su edad. Aprender jugando siempre es positivo.
❌ Lo negativo lo comparte con el campamento de verano, aunque en menor medida, dado que las escuelas de verano son generalmente sólo por la mañana permitiendo a lxs niñxs descansar por la tarde o dedicarla a estar con sus padres/madres, amigxs o familiares.

El apartamento de verano o el pueblo


Ideal para el descanso y para quitar estrés saliendo de la rutina.

✅ Es muy positivo porque se relaciona con niñxs diferentes a los que le han rodeado durante todo el año, además tiene tiempo de descanso y mucho tiempo de juego. Si además añadimos un plus en el contacto con la naturaleza y menos contacto con las tecnologías todavía mucho mejor.
❌ Lo negativo es la falta de rutina continuada y de disciplina y normas.

El verano en casa

Tanto con lxs padres/madres o al cuidado de terceras personas. Es una situación que por la crisis cada vez se está dando más, lo perfecto sería tratar de salir de la zona que siempre se frecuenta durante el curso escolar. Visitar otras zonas de la ciudad, parques diferentes, ir a la playa (en el caso de que la ciudad tenga playa) o a la piscina municipal, dejar que vayan a pasar el día a casa de algún amigo, realizar actividades en casa como manualidades o juegos, etc.

✅ Lo positivo es el descanso y la traquilidad de estar en su zona de confort y con sus amigxs.
❌  Caer una rutina “aburrida” para él/ella que no le aporte el tiempo lúdico que necesita.

 

¿Cuáles son las claves para conseguir diversión y descanso sin perder de vista las normas?

Lxs niñxs están de vacaciones y es necesario flexibilizar las normas y los horarios, dejarles disfrutar y ser más “libres”. Si están en casa o al cuidado de los padres/madres es fácil que se sigan cumpliendo ciertas normas básicas (lavarse los dientes después de cada comida, pedir permiso para coger los juguetes de su hermanx, pasear al perrx, etc.) pero cuando están a cargo de otras personas a veces se pierde el control sobre estas cosas, sobretodo en aquellas que al/la niñx le cuesta más hacer en general. Es importante que los padres/madres sean muy específicxs sobre qué normas son aquellas que se deben seguir cumpliendo de forma obligada y cuáles son las que pueden flexibilizarse. La diferencia entre unas y otras es que deben mantenerse aquellas que cada niñx en particular le cuesta más cumplir y que llegado el final del verano va a ser más complicado volver a instaurar.

Por ejemplo: Se debe seguir lavando las manos antes de comer, pero puede quedarse hasta más tarde viendo la tele por la noche.

 

Una manera de asegurar una vuelta al cole sin conflictos es que 15 días antes empecemos a retomar rutinas horarias y normas para que la instauración no sea de golpe.

 

 

En conclusión, es muy positivo dejar libertad a lxs niñxs en las vacaciones de verano, que disfruten de su tiempo libre y que descansen pero no olvidar las normas básicas que queremos que se mantengan cuando lleguemos a Septiembre y que si las dejamos totalmente de lado luego nos costará retomar.