No siento nada

"Hace algún tiempo que he dejado de sentir cosas, ya no siento nada. Da igual dónde esté, con quién esté, si salgo o no, si viajo o no. Lo que antes me hacía disfrutar... Ahora nada me provoca nada"

Uno de los síntomas que más deben hacernos poner la atención en que algo no va bien es precisamente este. No sentir nada.

Sobretodo cuando además se acompaña de otros síntomas como sentir cansancio constante a nivel físico, dificultad para pensar y problemas de concentración y necesidad de hacer mucho sobre esfuerzo para moverse o incluso salir a la calle.

¿Por qué pasa que alguien pueda decir «no siento nada»?

Ese «bloqueo emocional» es por lo general una consecuencia, aunque también causa, de una pérdida de ilusión o cosas positivas que a veces implica muchas pequeñas pérdidas y a veces únicamente hace falta una pérdida suficientemente importante.

Puede haber empezado en un proceso de duelo, por ejemplo, o en una ruptura.

También puede ser que sea porque de un tiempo a esta parte por alguna circunstancia externa esa persona ha ido dejando de hacer actividades agradables.

¿Qué se puede hacer para volver a ser quien era?

Lo mejor es buscar ayuda profesional. Muchas veces este paso es muy difícil y se retrasa un tiempo hasta que la persona se siente preparada.

La sociedad cada vez responde más a lo importante que es recibir ayuda profesional cuando uno se encuentra mal anímicamente y no únicamente cuando el dolor es físico.

Sonríe para estar alegre

A todxs nos gusta reír, sonreír.

Reír es divertido, y además significa que estamos alegres, que estamos bien. La alegría es una emoción que nos lleva  a disfrutar de la vida. La alegría nos hace estar más disponibles, enérgicxs, entusiastas y con más ganas de afrontar las cosas.

También estar alegres nos hace relacionarnos más y mejor, pues hace que la  vergüenza y el miedo disminuyan y nos atrevamos a hablar con más facilidad. De hecho hablamos más, más alto, más deprisa y con más fuerza. Si hablamos nos comunicamos y si nos comunicamos damos y recibimos y al final eso es lo que importa.

La alegría nos hace más altruistas, aumenta la sensación de pertenencia y favorece el entendimiento.

Mola estar alegre.

Los motivos por los que las personas sentimos alegría son muy distintos y muy variados, incluso entre culturas, pero aun así, a veces no conseguimos estar alegres. Nos cuesta encontrar un motivo para estarlo, para sonreír, o reír a carcajadas

“El mundo es un desastre, el curro no me va bien, tengo poca pasta, acabo de estar enfermo y me siento débil”…

Por lo tanto vamos a proponerte algo:

Cuando te ocurra esto, que no encuentras nada por lo que estar alegre, empieza al revés. No esperes a estar alegre para sonreír, sino sonríe para conseguir estar alegre. Empezamos por la acción y llamaremos a la emoción.

  • Todos los días sonríe frente al espejo y mantén la sonrisa por lo menos 30 segundos. Hazlo como si fuera una medicina tres veces al día, por la mañana, a medio día y por la noche. Si te cuesta mucho sonreír, sujeta un lápiz con los dientes en horizontal como si estuvieras sonriendo y mantenlo el mismo tiempo como mínimo 30 segundos. Un estudió demostró que ponerse un lápiz entre los dientes y forzar de este modo la sonrisa afectaba positivamente al estado de ánimo.
  • Saluda con una sonrisa y si te sonríen devuélvela.
  • Cuando veas algo que te guste o te haga gracia, sonríe, no te reprimas. Paseando por la calle hay muchas cosas que si te fijas te harán sonreír. Para eso, levanta la cabeza y podrás ver lo que hay a tu alrededor. Hasta berenjenas gigantes hay en Valencia por la calle.
  • Sonríe mientras trabajas, conduces, lees o cocinas. No lo olvides. Estate atentx y cuando te des cuenta que estás serix, sonríe.
  • Acércate a la gente risueña, la risa se contagia. Si te contagian, ríe, aunque no sepas porque lo haces.
  • Recuerda qué cosas te han hecho sonreír o reír en otras ocasiones y búscalas: un comentario, un titular, el video de tu prima, un chiste, una canción, el audio de tu cuñado…
  • Pon muecas frente al espejo y ríete de ti mismx.
  • Fuerza la risa. Empieza ja ja ja y verás que más rápido de lo que crees se va convirtiendo en real.Practica.

La alegría llegará.

Garantizado.

Porque estar alegre es estar feliz.

 

 

 

Qué decir a alguien que lo está pasando mal

¿Qué decir a alguien que lo está pasando mal cuando quiero ayudar pero no sé qué hacer?

Normalmente los artículos que escribo en el blog van dirigidos a las personas que están pasando un mal momento o que necesitan saber cómo cambiar algunas cosas de su vida. El artículo de hoy va dirigido a quiénes queréis ayudar a esas personas, a quiénes escucháis a un ser querido.

Hoy aprenderemos qué decir a alguien que lo está pasando mal.

Que difícil es saber qué decir cuando alguien te cuenta que está sufriendo.

Cuando existe un problema real y la persona se siente mal quizá lo que digas no va a solucionar completamente el problema pero sí puedes decirle cosas reconfortantes que le den fuerza para pelear y para buscar ayuda si la necesita.

Cuando alguien que lo está pasando mal recurre a ti tienes una responsabilidad importante y utilizar las palabras adecuadas es tomarte en serio lo que le ocurre.

Así que antes de que empieces a leer quiero darte las GRACIAS. Gracias por tomarte en serio los problemas de los demás y por buscar la manera de ayudar de la mejor forma posible.

¿Qué decir si pienso que el problema no es tan grande?

Lo primero y más importante es tomarte en serio lo que le ocurre. Quizá a ti te pueda parecer que es un problema pequeño, o que no es razón suficiente para que se encuentre así. Pero eso no lo tienes que juzgar tú sino la persona que lo está sufriendo.

También influye mucho en esto la edad y las vivencias que ha tenido esa persona.

Si tú eres una persona adulta seguramente las cosas que le preocupan a un niño o a un adolescente puedan parecerte pequeñas y absurdas.

Tienes que imaginar cómo se debe sentir siendo quién es, no cómo te sentirías tú siendo quién eres.

«Es normal que te sientas así, yo también me sentiría mal si me pasara eso»

¿Qué decir si creo que está haciendo mal las cosas?

Empecemos por pensar si existe otra manera de hacerlas. A veces uno puede estar haciendo las cosas mal pero no porque quiere sino porque no hay otro modo, la situación puede haberle llevado hasta ahí.

Si efectivamente hay otra manera entonces lo mejor es que centres tu respuesta más en esa opción alternativa que en el hecho de que está haciendo las cosas mal. Pero puede ser que la otra persona no se muestre receptiva porque no quiere que le des soluciones sino sólo que le escuchen.

Lo mejor es que antes de aconsejar preguntes.

«Se me ocurre una forma diferente de hacerlo que podría funcionar, ¿quieres que la hablemos a ver si te sirve?»

 

¿Qué decir si eso también me afecta a mi?

Puede ser que lo que ocurre es que estéis hablando de un problema común y que la otra persona se sienta muy mal y comparta contigo ese malestar pero que eso haga que tú también te sientas mal.

En ese caso quizá el problema sea que conforme esa persona se «desahoga» tu te vas sintiendo cada vez peor.

A veces, dado que esa persona nos importa, lo que hacemos es aguantar porque pensamos que le está sentando bien desahogarse y después nos quedamos mal.

En este caso lo mejor es decirle que no eres la persona más adecuada para hablar de ese tema.

«Te agradezco que acudas a mi para contarme que te sientes así porque eso significa que cuentas conmigo para todo pero ese problema es de los dos y al hablarlo me siento peor, creo que sería mejor que lo hablaras con…»

¿Qué decir si creo que no tiene solución?

Hay problemas que no tienen solución pero lo que siempre tiene solución es el malestar.

La persona que te está contando todo eso no espera de ti que soluciones su problema en ese momento, quizá ni siquiera espera que se te ocurra una forma  de solucionarlo, sólo quiere que le digas que su malestar se puede solucionar.

Si el problema no tiene solución no pongas en él el foco de atención sino en el malestar de la persona que lo tiene y en cómo puede cambiar eso. Quizá sea momento de recomendarle un psicólogo.

«Te estás sintiendo así ahora pero la forma en la que te sientes puede cambiar si buscamos ayuda si quieres la buscamos juntos y yo te acompaño»

¿Qué decir si creo que la culpa es mía?

Las cosas que hacemos repercuten muchas veces en los demás, si algo que has hecho ha provocado malestar en otra persona lo más justo es que seas honesto y se lo digas.

La culpa no tiene porqué ser 100% tuya pero si tienes una parte de responsabilidad eso puede tranquilizar a la otra persona que puede no estar comprendiendo lo que está pasando.

No va a resolver necesariamente el problema pero va a hacer que la otra persona comprenda del todo qué es lo que ha pasado.

«Te sientes así porque yo…»

Si lo consideras también puede ser bueno pedir disculpas

«Siento mucho que te sientas así por algo de lo que yo tengo parte de responsabilidad»

 

Esperamos haberte ayudado en la difícil tarea de saber qué decir a alguien que lo está pasando mal.

Me siento triste pero nadie me entiende

¿Te sientes identificado/a con esta frase?

Me siento triste pero nadie me entiende

Pues debes saber que no eres la única persona que se siente así.

 

¿Qué es la depresión?

La depresión es un estado que se caracteriza por un estado de ánimo triste aunque muchas veces la emoción predominante no es la tristeza sino la rabia y el enfado.

Además del estado de ánimo la depresión se compone de conductas características que en realidad serían más bien no-conductas:

  • Aparece la sensación de no tener ganas ni fuerzas.
  • Es como estar siempre cansado y siempre apático.
  • Hacer las cosas que antes te gustaba hacer te cuesta ahora 10 veces más esfuerzo y te reporta 10 veces menos sensación positiva.
  • Todo esto se junta y acaba metiéndonos en un círculo vicioso del que creemos que no podemos salir donde a veces podemos ver una única salida, el suicidio.

La verdad es que la depresión no es para siempre, no es una característica personal, es una etapa, antes hubo cosas diferentes y después vendrán otras.

¿Por qué los demás no me entienden?

¿Por qué lxs demás antes me consolaban cuando les decía que estaba mal y ahora se enfadan conmigo? ¿Por qué nadie es capaz de comprender cómo me siento realmente y tengo la sensación de que creen que exagero?

Es muy difícil comprender un proceso depresivo para alguien que no lo ha pasado o que no es un profesional. Además cuando uno se encuentra así no siempre todos los días son iguales, a veces seguramente haces el esfuerzo de hacer más cosas, intentas salir, intentas ser más activx y eso mismx que tú consideras un gran esfuerzo puede que lxs otrxs lo valoren como la demostración de que en realidad eres más capaz de lo que crees.

Ojalá la depresión fuera tan lineal y simple ¿verdad? Ojalá querer fuera poder y poder fuera querer.

Nada es tan sencillo dentro de ti.

No podemos pedir a las personas que nos rodean que siempre comprendan todo lo que nos ocurre así que imagina pedirles que comprendan bien lo que te está pasando ahora, algo que seguramente ni siquiera tú comprendas siempre al 100%.

No te enfades con ellxs porque les cueste comprenderte.

De otro lado está que seguramente te han recomendado que vayas a un psicólogx, eso es algo bueno, significa que saben que no son capaces de ayudarte pero que aún así quieren hacerlo.

¿Y tú? Ellxs no saben que seguramente tú cada día cambias de opinión sobre si quieres ayudarte a ti mismx o no.

¿Y si yo te digo que la terapia cognitivo-conductual ha demostrado ser eficaz? Seguramente lo creerás por dos razones:

  1. La primera es que si tomas antidepresivos te resultará fácil creer que otras cosas funcionen mejor que las pastillas porque ellas solas no son la solución al problema. Ayudan, pero no resuelven.
  2. La segunda razón es que es algo que puedes comprobar fácilmente buscando información sobre ello.

 

Después de todo esto te propongo una cosa: ve a un psicólogx, haz la prueba, permítete un intento más. Busca algo que te motive a hacerlo (esa persona que está a tu lado apoyándote aunque sin mucho acierto sólo porque te quiere, la persona que eras antes de todo esto y las cosas de las que disfrutabas, tus hijxs, tus padres, tus hermanxs, tu mascota, las cosas que solías hacer y que te hacían sentir bien…). Seguro que existe algo que te motive, no te rindas rápido en la búsqueda y no esperes que sea lo que motivaría a cualquier persona, puede que sea algo diferente.

Una vez tengas la motivación descuelga el teléfono y llama a un psicólogx cognitivo-conductual que esté cerca de ti, que merezca tu confianza porque te lo han recomendado o porque te ha parecido interesante lo que has sabido de él/ella, y empieza a poner las nuevas bases de lo que va a ser el principio de una nueva etapa en tu vida.

 

 

Otros artículos que pueden interesarte:

¿Por qué los psicólogos van al psicólogo?

Falsos mitos sobre el suicidio.

 

 

 

Falsos mitos sobre el suicidio.

Tendemos a no hablar sobre los temas que nos asustan o que no queremos imaginar pero es importante des-mitificar algunos conceptos sobre el suicidio que están muy generalizados y son errores que podrían llegar a causar verdaderos problemas.

MITOS SOBRE EL SUICIDIO

 

«Dice que se quiere suicidar para llamar la atención. Las personas que se acaban suicidando en realidad no hablan de ello antes, lo hacen y ya está»

Muchas veces las personas que se acaban suicidando han dado avisos durante mucho tiempo a familiares cercanos y amigos como una manera de buscar ayuda.

Si es o no un intento de llamar la atención es algo que tiene que valorar un profesional.

 

«Si ni siquiera está deprimido cómo se va a suicidar»

A veces tenemos un concepto erróneo de lo que es la sintomatología de una persona deprimida, es cierto que la depresión se puede manifestar en forma de llanto, apatía, etc. Pero también puede ser que esa persona no nos lo muestre e incluso que esté deprimido y lo manifieste de otra forma como irritabilidad, abuso de drogas o alcohol…

 

 

«Un intento de suicidio no significa nada, si se arrepiente no volverá a hacerlo»

Un intento de suicidio significa que alguien tiene razones para decidir suicidarse, aunque nos parezcan razones absurdas, incomprensibles o no las podamos ver. Además, aunque esté arrepentido eso no quiere decir que esté superado aquello que le hizo plantearse tomar ese camino.

 

 

«Si no hablamos de ello más se le irá de la cabeza»

Si no se habla de ello se nos va de la cabeza a los demás pero no a la persona que piensa en ello.

Además si no se habla no se conoce en qué punto está esa persona ni cómo ayudarla. Sólo tenemos una manera de prestarle ayuda: sabiendo lo que está pasando.

 

 

«Sólo es un/a niño/a no sabe de lo que habla»

Las pasadas navidades fue noticia el suicidio de un adolescente transexual en Barcelona. Que sea una persona joven no quiere decir que no sufra, que no se pueda deprimir o que no sea capaz de contemplar esa opción.

Además la adolescencia es una época en la que las personas se encuentran especialmente sensibles ante los juicios y criticas externos.

Captura de pantalla 2016-01-15 a las 16.01.59

 

 

Si alguien a tu alrededor te habla de que ha estado pensando en suicidarse es normal que te asustes y que en ese momento no sepas cómo actuar pero nunca dejes que estos falsos mitos te detengan a la hora de buscar ayuda para esa persona.

No tengas miedo de hablar de ello, si ha sacado el tema es porque quiere hablar de ello con alguien y te ha elegido a ti, no le abandones en ese momento tan vulnerable.