Niños y regalos de Navidad

¿Demasiados regalos de Navidad harán a mi hijx más caprichoso?

¿Dejará de valorar las cosas?

¿Se convertirá en una persona materialista?

 

Estas son preguntas que me hacen muchos padres/madres (tíxs, abuelxs, etc.) ahora que se acercan las navidades.

También me hacen preguntas tipo:

 

¿Si no me puedo permitir lo que me pide lo pasará muy mal?

 

Estas son las dos caras de la misma moneda: LOS REGALOS NAVIDEÑOS.

 

Es importante diferenciar si lxs niñxs lo piden a los Reyes Magos o a los padres: recordemos que los Reyes Magos son todopoderosos y que no tienen un límite económico por lo que lo lógico es que lxs niñxs les pidan absolutamente todo lo que les gusta, no debemos tomarnos esto como un signo de que el niñx es “caprichosx”. En el caso de que pidan a los padres/madres (tíxs, abuelxs, etc.) somos nosotrxs como adultxs quienes debemos decirles dónde está límite.

Que un niñx se comporte de esta forma en navidades no quiere decir que vaya a seguir pidiendo así durante todo el año. Pedir regalos forma parte del ritual navideño.

Pero si generaliza esta forma de pedir a otras ocasiones (por ejemplo en sus cumpleaños) lo que debemos hacer como padres/madres es hacerle ver que, aunque pida todas esas cosas, las personas que le regalan elegirán qué le regalan.

 

Puede suceder que si le concedemos la posibilidad de obtener muchos regalos en navidad un regalo eclipse por completo todos los demás y por lo tanto pasen a un eterno segundo plano. Esto en realidad no sería nada malo para el niñx pero sí para quienes le han hecho el resto de regalos, a veces es mejor menos pero más acertado.

 

 

¿Qué consecuencias negativas reales puede tener para un niñx recibir muchísimos regalos en Navidad? Sólo una:

 

  • Que no disfrute plenamente de todos los regalos porque le falta tiempo para hacerlo durante las vacaciones (esto pasa más cuando llegan el día 6 de enero)

 

 

Somos nosotrxs quienes debemos enseñarles a acotar y a elegir entre todas las opciones. La Navidad es una buena ocasión para enseñarles a elegir, a priorizar, a tomar decisiones y a compartir.

Algunos consejos sobre cómo hacerlo:

 

  • Con el catálogo delante poner un orden de regalos favoritos. A veces esto resulta muy complicado por la edad del niñx, en ese caso una alternativa es ponerlos de dos en dos y que elija uno y así ir acotando la lista.
  • Ser claro sobre cuántos regalos puede pedir.
  • En el caso de que dude entre varios dejar abierta la posibilidad de que “Los Reyes Magos” elijan.
  • Si no nos podemos permitir un regalo NUNCA dejar que forme parte de la lista y después decirle que no lo han traído porque no se ha portado tan bien este año.
  • No dejar que marque todos los regalos del catálogo porque entonces la “acción de elegir” pasa a ser “acción de eliminar” y es más complicado conseguir que esté motivadx a hacerlo.
  • Nunca menospreciar un regalo que marca como elegido (porque consideramos que es más del otro sexo, porque nos parece feo, porque nos parece inútil, etc.)

 

 

 

El mejor pronóstico para que quede encantadx con los regalos es que todxs fomentemos la ilusión al recibirlos.

En tiempos de crisis es posible que no podamos permitirnos hacer todos los regalos que querríamos, pero no olvidemos que lxs niñxs no valoran los regalos por su precio si no por lo que pueden disfrutar jugando con ellos. Si cuando abre los regalos nos ponemos a jugar con ellos y le ensañamos que puede divertirse mucho no habrá problema.

 

 

 

 

 

Propósitos de año nuevo 2018

La forma en que vivimos nuestra vida, al final, es una elección personal.

Siempre podemos elegir hacia dónde tirar. Para eso existen cosas como los propósitos de año nuevo.

Es cierto, que aparecen continuamente cosas que no buscamos y que no esperamos.

Cuando son cosas buenas, las saboreamos y les damos la bienvenida con alegría. ¡Qué suerte he tenido! ¡Qué buen año he pasado! Cuando son cosas malas  (una enfermedad, un revés económico, la muerte de alguien fundamental para nosotros…) no las aceptamos tan naturalmente ni les damos la bienvenida, por el contrario, casi siempre nos sentimos desgraciados. Es como si la  suerte en este caso no debería contar con nosotros. ¡Sólo cosas buenas por favor! ¡Sólo buena suerte!

Pero la vida no es happy life siempre. Las cosas pasan porque pasan, no porque soy gafe o porque me tienen manía o porque la vida es injusta.

Intentar eliminar el dolor y lo malo de la vida es imposible. Todxs vamos a experimentarlo en algún momento. Aunque a menudo creamos que sólo nos pasa a nosotrxs.

  • Hay gente a la que no le caigo bien y me siento muy mal.
  • A veces me equivoco, y las cosas no me salen.
  • A veces no soy disciplinadx y me culpabilizo mucho.
  • Mi infancia no ha sido todo lo feliz que hubiera deseado.
  • A veces no encuentro solución a mis problemas y me cuesta mucho decidirme.
  • Soy incapaz de ir al gym.
  • No tengo amigxs.
  • Siempre estoy enfadadx.
  • No sé si continuar a con la carrera o no.
  • A veces me siento inferior a todo el mundo.
  • A veces me da miedo pánico pensar en el futuro.
  • Desde que murió mi hermano nada tiene sentido para mi
  • ….

La elección está entonces en decidir qué hacer con eso. Ver  obstáculos insuperables y parar ahí, o ver oportunidades para reevaluar mi vida y continuar.

Si decido lo segundo, tendré que hacer algo. Es lo que tiene reevaluar.

Ahí te mandamos algunas claves útiles para ayudarte en el proceso.

  • Ponle fecha de inicio. Si te sirve el 1 de Enero de  2018, pues esa. Ahora viene muy bien, está cerca.
  • Si crees que debes hacerlo, hazlo. No hacen tanta falta las ganas, si no las tienes, no pasa nada. Están sobrevaloradas.
  • Piensa que no eres el/la únicx. Eso ayuda. Es como ir a estudiar a la biblioteca en vez de estudiar en casa, sólo por lo que reconforta saber que hay más gente en tu situación.
  • Confía  en tu capacidad para llevar a cabo lo que necesites hacer, aunque no tengas la seguridad plena en que lo vas a conseguir. Nunca se tiene seguridad plena.
  • Hazlo por ti. Es el motivo más importante.
  • Tu edad no importa, no sirve como excusa.
  • Define bien lo que quieres cambiar: Qué, cómo, cuándo, y  porqué.
  • Tomate tu tiempo y planifica con tranquilidad.
  • Visualízate con el cambio hecho. Te ilusionará y disfrutarás del proceso.
  • Si algo falla en algún momento, no te detengas demasiado, toma distancia y vuelve a la carga. Recuerda que te puedes equivocar.
  • No te riñas. Reevalúa de nuevo.
  • No escuches al que no respete tu decisión, o te haga dudar de tu capacidad. No vivimos para complacer al otro.
  • Prémiate cuando consigas algo aunque lo consideres pequeño o poco importante

El cambio depende de ti, luego no te lo pongas difícil y afróntalo  como una oportunidad no como un obstáculo.