¿Qué decir a alguien que lo está pasando mal?

Normalmente los artículos que escribo en el blog van dirigidos a las personas que están pasando un mal momento o que necesitan saber cómo cambiar algunas cosas de su vida. El artículo de hoy va dirigido a quiénes queréis ayudar a esas personas, a quiénes escucháis a un ser querido que lo está pasando mal.

Que difícil es saber qué decir cuando alguien te cuenta que está sufriendo.

Cuando existe un problema real y la persona se siente mal quizá lo que digas no va a solucionar completamente el problema pero sí puedes decirle cosas reconfortantes que le den fuerza para pelear y para buscar ayuda si la necesita.

Cuando alguien que lo está pasando mal recurre a ti tienes una responsabilidad importante y utilizar las palabras adecuadas es tomarte en serio lo que le ocurre.

Así que antes de que empieces a leer quiero darte las GRACIAS. Gracias por tomarte en serio los problemas de los demás y por buscar la manera de ayudar de la mejor forma posible.

¿Qué decir si pienso que el problema no es tan grande?

Lo primero y más importante es tomarte en serio lo que le ocurre. Quizá a ti te pueda parecer que es un problema pequeño, o que no es razón suficiente para que se encuentre así. Pero eso no lo tienes que juzgar tú sino la persona que lo está sufriendo.

También influye mucho en esto la edad y las vivencias que ha tenido esa persona.

Si tú eres una persona adulta seguramente las cosas que le preocupan a un niño o a un adolescente puedan parecerte pequeñas y absurdas.

Tienes que imaginar cómo se debe sentir siendo quién es, no cómo te sentirías tú siendo quién eres.

“Es normal que te sientas así, yo también me sentiría mal si me pasara eso”

¿Qué decir si creo que está haciendo mal las cosas?

Empecemos por pensar si existe otra manera de hacerlas. A veces uno puede estar haciendo las cosas mal pero no porque quiere sino porque no hay otro modo, la situación puede haberle llevado hasta ahí.

Si efectivamente hay otra manera entonces lo mejor es que centres tu respuesta más en esa opción alternativa que en el hecho de que está haciendo las cosas mal. Pero puede ser que la otra persona no se muestre receptiva porque no quiere que le des soluciones sino sólo que le escuchen.

Lo mejor es que antes de aconsejar preguntes.

“Se me ocurre una forma diferente de hacerlo que podría funcionar, ¿quieres que la hablemos a ver si te sirve?”

 

¿Qué decir si eso también me afecta a mi?

Puede ser que lo que ocurre es que estéis hablando de un problema común y que la otra persona se sienta muy mal y comparta contigo ese malestar pero que eso haga que tú también te sientas mal.

En ese caso quizá el problema sea que conforme esa persona se “desahoga” tu te vas sintiendo cada vez peor.

A veces, dado que esa persona nos importa, lo que hacemos es aguantar porque pensamos que le está sentando bien desahogarse y después nos quedamos mal.

En este caso lo mejor es decirle que no eres la persona más adecuada para hablar de ese tema.

“Te agradezco que acudas a mi para contarme que te sientes así porque eso significa que cuentas conmigo para todo pero ese problema es de los dos y al hablarlo me siento peor, creo que sería mejor que lo hablaras con…”

¿Qué decir si creo que no tiene solución?

Hay problemas que no tienen solución pero lo que siempre tiene solución es el malestar.

La persona que te está contando todo eso no espera de ti que soluciones su problema en ese momento, quizá ni siquiera espera que se te ocurra una forma  de solucionarlo, sólo quiere que le digas que su malestar se puede solucionar.

Si el problema no tiene solución no pongas en él el foco de atención sino en el malestar de la persona que lo tiene y en cómo puede cambiar eso. Quizá sea momento de recomendarle un psicólogo.

“Te estás sintiendo así ahora pero la forma en la que te sientes puede cambiar si buscamos ayuda si quieres la buscamos juntos y yo te acompaño”

¿Qué decir si creo que la culpa es mía?

Las cosas que hacemos repercuten muchas veces en los demás, si algo que has hecho ha provocado malestar en otra persona lo más justo es que seas honesto y se lo digas.

La culpa no tiene porqué ser 100% tuya pero si tienes una parte de responsabilidad eso puede tranquilizar a la otra persona que puede no estar comprendiendo lo que está pasando.

No va a resolver necesariamente el problema pero va a hacer que la otra persona comprenda del todo qué es lo que ha pasado.

“Te sientes así porque yo…”

Si lo consideras también puede ser bueno pedir disculpas

“Siento mucho que te sientas así por algo de lo que yo tengo parte de responsabilidad”

 

¿Los reyes magos pueden tener ansiedad?

 

Sí, los reyes magos pueden tener ansiedad.

Si estás leyendo esto y eres un rey mago al que le agobian las compras navideñas tengo una buena noticia:

Podría ser ansiedad.

¿Y eso es una buena noticia?

La ansiedad es uno de los problemas que más se tratan en terapia y la terapia cognitivo conductual ha demostrado científicamente su eficacia poniéndole solución.

Si te agobian las compras navideñas y no es por el dinero sino por la gente, el tumulto, las colas, el calor en las tiendas, las horas dentro del centro comercial, etc. te sugiero que te hagas las siguientes preguntas para distinguir si es momento de buscar un psicólogo y ponerle solución.

 

  1. ¿Te ocurre también cuando estás en un atasco de tráfico, en un transporte público lleno de gente o en un local abarrotado?
  2. ¿Te agobia pensar que te costaría mucho rato salir del lugar donde estás porque estás rodeado de gente?
  3. ¿Te sobra la ropa y tienes las sensación de que hace mucho más calor de lo que parece al ver cómo van de abrigadas las otras personas?
  4. ¿Se te pasa constantemente por la cabeza la idea de irte a casa y volver otro día distinto o a otra hora distinta?
  5. ¿Detestas la sensación de estar cerrado con llave en alguna parte?
  6. ¿Llegas a evitar ir a ciertos sitios o cuando estás en ellos acabas yéndote porque no soportas la sensación?

Si la respuesta a la mayoría de estas preguntas es  entonces puede que estés experimentando ansiedad al salir a comprar los regalos navideños.

 

¿Por qué te ocurre?

Algunas personas tienen miedo a la sensación de que podría ser costoso salir de un sitio o llegar hasta su zona de seguridad (coche, casa, etc.)

Además lo que ocurre inmediatamente después de ese pensamiento es que aparece la ansiedad y que hace que nuestra estancia en el lugar se empiece a volver desagradable.

 

¿Cómo se soluciona?

Como hemos dicho la terapia cognitivo conductual ha demostrado científicamente su eficacia al tratar la ansiedad y eso quiere decir que ir al psicólogo te hará resolver el problema.

Aprender a cambiar esos pensamientos que te hacen sentir así, ser capaz de caminar entre la multitud sin sentirte atrapado y ver cómo tu calidad de vida mejora en todos esos aspectos en los que también experimentas esas sensaciones.

 

 

 

La ansiedad tiene solución