Taller para padres.

 

Hoy en día en casi todos los colegios se ofertan los denominados talleres o escuelas de padres. Yo misma los imparto en algunos colegios con más o menos cantidad de asistencias dependiendo muchas veces de factores externos como los horarios pero otras debido al desconocimiento.

Muchos padres no conocen exactamente en qué consiste un taller para padres y cómo puede servirles a ellos en su caso concreto.

Un taller para padres debe cumplir los siguientes requisitos:

 

 

  • Debe estar impartido por un profesional acreditado en la materia a tratar (en este caso un psicólogo colegiado).
  • Debe estar actualizado y por lo tanto ofrecer herramientas que están comprobadas científicamente y que se utilizan con éxito.
  • Debe constar de ejemplos prácticos además de estar abierto a diálogo y en el que los padres puedan hablar de sus casos particulares.
  • Debe considerarse y enfocarse como lo que es: un método preventivo.
  • Debe aportar información novedosa.
  • Debe resolver dudas.

 

 

 

 

Como psicóloga además imparto de forma independiente mis propios talleres (para consultar sobre esto y sin compromiso http://www.psicologadevalencia.es/contacto-psicologa-de-valencia/ )

 

Una buena formación es importante en un buen psicólogo.

La psicología es una ciencia y como tal evoluciona y crece cada día. Es por esto que es primordial estar actualizado leyendo artículos científicos, asistiendo a congresos y symposiums y no dejando de estudiar. La formación es uno de los apartados más importantes de esta profesión.

Así pues comparto con todos vosotros que he asistido al IV Symposium Nacional: Psicología Clínica y de la Salud con Niños y Adolescentes.

Celebrado en Elche los días 13-15 de Noviembre.

 

Con ponentes de la talla de:

 

  • Fuensanta Cerezo (Bullying)
  • Lucía Pérez- Costillas (Conductas suicidas)
  • Esther Calvete (Problemas conductuales y emocionales)
  • Carmen Maganto (Evaluación a través del dibujo)
  • Rosa M. Raich (Preocupación Corporal)
  • Joaquín de Paúl (Maltrato infantil)
  • Y un largo etc.

 

 

Porque cada cosa que aprendo se convierte en una nueva herramienta para avanzar en cada uno de vuestros casos.

Los niños y las pantallas. Psicología infantil.

Cada día se ve más que en cualquier situación del día a día, al juntar a varios niños, lejos de jugar entre ellos lo que hacen es ponerse cada uno a mirar la pantalla del móvil o la tablet de sus padres.

Y seguramente muchos de estos padres se preguntarán: ¿Dónde está el límite?

Es cierto que la adicción al móvil y a los videojuegos es un tema que preocupa y no debemos restarle importancia, pero tampoco hay que alarmarse.

Es innegable que las nuevas generaciones tienen integrada esta forma de juego y de entretenimiento, desde muy pequeños ya se quedan “hipnotizados” con las pantallas pero veamos cómo hay que hacerlo para no perder el control:

 

¿Qué tienen de positivo los videojuegos?

Vemos a un niño jugando con una tablet y nos da la sensación de que está perdiendo el tiempo pero nos equivocamos, si elegimos los juegos correctos puede llegar a ser una forma de aprender más divertida y que le motive.

Existen muchos juegos que son educativos y a la vez divertidos. Muchas aplicaciones que nos podemos descargar en la tablet tratan sobre temas que los niños ven en el colegio y pueden servir como un refuerzo de lo aprendido en clase.

Además también existen otros juegos que son puramente lúdicos y que les ayudan a desarrollar algunas habilidades, como por ejemplo los juegos de estrategia que les sirven para aprender a planificar a largo plazo y *demorar el refuerzo, los juegos en los que hay que reaccionar rápido ante objetos que aparecen en la pantalla que les ayudan a desarrollar sus reflejos y su atención, etc.

 

¿Cuáles son los límites?

 

  • No dejemos al niño solo con el videojuego: igual que cuando juega de otra forma (por ejemplo en el parque con sus amigos, siempre estamos atentos a lo que hace), nuestra labor como adultos es vigilar al niño y no debemos pasar por alto que aunque le veamos quieto sentado en el sofá está ante todo un mundo de posibilidades. Jugar con él sería lo perfecto, pero como mínimo hay que controlar a qué juegos juega.
  • Pongamos un tiempo límite temporal: como se hace con cualquier juego pero aquí con más hincapié, los videojuegos por su formato hacen que siempre necesites dedicarles más tiempo. El juego no lo terminas tú porque siempre consiste en ganar pantallas, ganar monedas, ganar premios… por lo que siempre que paras lo abandonas a mitad. Pero esto también tiene un lado positivo porque el niño aprende a demorar el refuerzo.
  • Elijamos nosotros los juegos acordes a su edad y a sus necesidades. No vale todo. Igual que hacemos con las películas, las series, etc.
  • Aprovechemos el momento para ayudarles a conseguir objetivos en el juego y pasar tiempo con ellos.
  • Si hay más niños guardemos los videojuegos y fomentemos el juego social.

 

 

Si vemos que tenemos problemas para limitar el tiempo de juego, que el niño o adolescente se pone agresivo al obligarle a dejarlo u otros problemas de esta índole no está de más consultar con un profesional.

En mi caso la primera consulta es totalmente gratuita y puede servir para distinguir si esto empieza a ser un verdadero problema y ver cómo tratarlo.

 

*Demorar el refuerzo: esperar un tiempo desde que realiza la acción hasta que recibe la recompensa por esa acción. Pe: acción de estudiar y recompensa de aprobar el examen.

 

 

Otros artículos relacionados:

http://www.psicologadevalencia.es/adiccion-al-movil/

http://www.psicologadevalencia.es/redes-sociales/

http://www.psicologadevalencia.es/problemas-de-conducta/