Mutismo selectivo

¿QUÉ ES EL MUTISMO SELECTIVO?

El mutismo selectivo es un problema que suele aparecer en la infancia y que consiste en la incapacidad de hablar con otras personas en determinadas circunstancias.

No sucede siempre, no sucede con todas las personas

 

¿QUÉ ESTÍMULOS SUELEN PROVOCAR EL MUTISMO SELECTIVO?

 

  • Un ambiente determinado: en el colegio, en casa de otras personas, en el trabajo, en el médico, etc.
  • Personas determinadas: la persona que me gusta, un profesor en concreto, etc.
  • Personas que pertenecen a un grupo: el sexo opuesto, personas jerárquicamente superiores, el mismo sexo, profesores, personas de ciertas edades, etc.
  • Situaciones concretas: exponer mi opinión en grupo, hablar en una reunión de trabajo, hacer una exposición en clase, etc.

 

 

¿A QUÉ SE DEBE?

Normalmente, en la mayoría de los casos, se explicaría por una FOBIA SOCIAL, pero también existen casos en los que es una cuestión de HABILIDADES SOCIALES.

http://www.psicologadevalencia.es/tratamientos/habilidades-sociales/

 

En algunas ocasiones se conoce un desencadenante, se sabe en qué momento concreto y a raíz de qué situación se produjo este problema.

Jorge de 8 años era un niño entre la media, no era el que más participaba en clase pero tampoco tenía problemas en levantar la mano y dar su respuesta cuando creía que la tenía, los profesores lo definían como un niño “participativo e implicado en el aula”. Pero fue a raíz de un hecho concreto que ya no ha vuelto a ser el mismo, ya no participa nunca a pesar de estar seguro de su respuesta. Un día resolviendo un problema de matemáticas el profesor señaló a Jorge para que diera la respuesta, él respondió con bastante seguridad pero la respuesta era errónea, y algunos niños de la clase se rieron de él.

 

Este hecho provoca mucho malestar y ansiedad y basta con un sólo ensayo para que la persona no quiera volver a repetir la conducta. Cada vez que piensa que tiene que volver a repetirla siente esa ansiedad y lo evita.

 

En otras ocasiones se debe a un aprendizaje poco a poco.

 

Luis de 11 años va a un colegio exclusivamente masculino, además es hijo único por lo que no se suele relacionar con chicas. Ha llegado a una edad en la que sus amigos cuando salen al cine o a tomar un helado tratan de hablar con grupos de chicas con la intención de juntarse todos. Dado que él no ha aprendido a comunicarse con este género le resulta muy difícil y le produce mucha ansiedad, además se ha dado cuenta de que cuando habla con alguna chica que le parece atractiva se pone muy rojo. Ha decidido que es mejor dejar hablar a sus amigos que tienen menos dificultades.

 

La ansiedad aparece tras varios ensayos, porque lo que sucede es que hay un déficit en el aprendizaje de esa conducta comunicativa en concreto.

 

LAS CLAVES PARA ACABAR CON EL PROBLEMA

Lo perfecto sería detectarlo antes de que aparezca un aprendizaje de ansiedad, es decir, si detecto que mi hijo tiene dificultades para comunicarse en ciertos ambientes o con ciertas personas es importante ponerse en contacto con un profesional para que evalúe a qué se debe y lo trabaje antes de que estas situaciones o personas se conviertan en un estímulo negativo que produce estrés.

En el caso de que se deba a un acontecimiento concreto desencadenante del mutismo igualmente es importante atajarlo cuanto antes, porque cada vez que el niño siente alivio por evitar esa situación está reafirmando que es una situación negativa.